El árbitro electoral del proceso para renovar 212 gobiernos municipales el próximo domingo vive hoy las presiones de la víspera.
Como es usual en la disputa del poder, en los cuarteles de partidos y candidatos las pasiones se encienden, los intereses ponen en marcha estrategias licitas, ilícitas, éticas o no para superar a los competidores y la institución que está a cargo de organizar el juego y aplicar las reglas, el Órgano Público Electoral (OPLE) es parte del campo de batalla.
En su segunda elección, después de transformarse a causa de una reforma política a escala nacional con fuertes rasgos de centralismo, el nuevo organismo enfrenta los retos para afirmarse en su credibilidad y confianza ciudadana, así como en su legitimidad frente a los participantes en la competencia; es decir, convencer de su autonomía, imparcialidad profesionalismo y legalidad como garante de la validez de los votos y la democracia electoral.
Hasta hace unos días la organización de la elección, aparte de las restricciones financieras que parecen haberse solventado, no había presentado mayores problemas.
Acabaron los días felices
Pero ayer se acumularon una serie de incidentes, unos menores y otros no tanto que fueron repercutidos por diversos actores partidistas y en los medios, con lo que se generó un clima de incertidumbre y desconfianza que debería despejarse antes de la elección.
Hay señalamientos de injerencia electoral del nuevo grupo en el poder en el estado, el PAN-PRD, bajo la conducción del mismo gobernador Miguel Ángel Yunes en su rol de líder partidista, del uso clientelar de los programas de asistencia social “Veracruz comienza contigo” sin que los árbitros (el OPLE y el Tribunal Electoral) lo haya impedido, pese a las denuncias; intromisiones más acusadas en la plaza de Veracruz, donde aspira a la presidencia municipal un hijo del gobernador, Fernando Yunes Márquez.
Asimismo subieron de tono las protestas por los errores en la impresión de boletas electorales –700 mil en 11 municipios, una cantidad no excesiva en el total, de la que cabe reponer–, pero el problema se desbordó en el puerto de Veracruz, uno de los focos más que rojos, azules. Y para rematar, en la noche una protesta de simpatizantes del PRI que bloqueaba las instalaciones del Consejo Electoral municipal fue desalojada a garrotazos por agentes no uniformados de seguridad pública estatal, resultando al menos una decena de lesionados.
Se anotaron las quejas de los representantes de partidos políticos en el Consejo General del OPLE por la antelación en el reparto de la papelería electoral a los consejos municipales y el retraso en la acreditación de representantes partidistas y de candidatos en las casillas, además de una presunta irregularidad en el municipio de Fortín, donde se dice descubrieron que el reparto de las boletas se hacía en un vehículo con siglas partidistas del PAN-PRD. Y el más grave de todos, el robo con violencia de boletas electorales en Coatzacoalcos. Un asalto a mano armada perpetrado por un grupo que interceptó al vehículo en que capacitadores del ople transportaban la paquetería, el botín fueron tres paquetes que contenían un total de 1875 boletas electorales.
Hoy dará la cara el Consejo General del OPLE que preside Alejandro Bonilla, en conferencia de prensa citada para esta mañana ofrecerán su versión de los hechos y las acciones que tomarán para garantizar la elección.
Cinito autoritario
Metido en la elección municipal como jefe de campaña de la coalición PAN-PRD, función que prefiere por encima de su responsabilidad como gobernador, Miguel Ángel Yunes se confronta cada vez más con dirigentes partidistas. Al tú por tú, sin distancia institucional por su investidura de representación colectiva.
No sólo se enfrasca en recurrentes polémicas de guerra sucia con el líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, su obsesión del momento, sino que en el embarre le han saltado otros más a la palestra. Aparte de AMLO, ya también compró el pleito con la diputada federal de Morena, Rocío Nahle, quien le imputa montar el “Cinito de Yunes”, manipular a Eva Cadena la recaudadora de los videos para que la señalara de ser la que le acerca los dineros a AMLO.
En los refuerzos se sube ahora al ring Dante Delgado, el ex gobernador encarcelado por Yunes en los noventas, cuando no había ya acción legal procedente –como lo determinó el Poder Judicial federal. El líder del partido Movimiento Ciudadano recobró la memoria del autoritarismo y corrupción de Miguel Ángel Yunes, así sea en la coyuntura para acoplarse con AMLO en una próxima alianza. Sin duda Dante Delgado tiene legitimidad para emitir juicios sobre el autoritarismo de Yunes, es una de sus víctimas de su abuso de poder. Ahora que anda de bravucón Yunes retando a AMLO a cada rato a debatir –a lo que aquel le responde con “Zafo, me va a robar la cartera”–, Dante sale al paso “lo que quieras con AMLO, conmigo”, y ya le echó el reto a Yunes para debatir. Obvio Yunes se eludirá porque no tendría rentabilidad política, el objetivo es AMLO no Dante. En fin.
Del PRI también hay gallo enfrente, el senador Héctor Yunes. Ya le había dado una fuerte sacudida a Miguel Ángel Yunes con la evaluación crítica a los 100 primeros días de su gobierno de promesas incumplidas; ahora le clavó una serie de banderillas en un reciente artículo de opinión. Bajo el titulo “El Autoritarismo y la decadencia de un gobierno a seis meses de su inicio”, Héctor Yunes repasa y barre algunos rasgos de la personalidad y estilo de gobierno autoritario ejercido a falta de resultados para los problemas fundamentales del estado. Del sometimiento a las instituciones que deberían ser autómomas –el Fiscal a modo, Winckler, el presidente del Tribunal Superior de Justicia, su compadre, impuesto por sugerencia, las presiones a los diputados–, el manejo de los recursos financieros, sin legalidad ni transparencia; sin rendición de cuentas ni de los ingresos y gasto legal menos del vómito negro; los errores excesos y móviles políticos en el caso Tamsa, su obsesión dinástica de encumbrar a sus vástagos, y hasta el cuestionamiento por los ataques a López Obrador, los huevazos y la evocación a los travestis que alguna vez el hoy gobernador le llevó al Cuauhtémoc Cárdenas, entonces candidato presidencia de la oposición.
Lo remata Héctor con el reconocimiento que “el gobernador que necesitamos no existe”, es un líder partidista que busca más poder para disimular la crisis institucional. Y llama a los ciudadanos votar en contra del gobernador y su grupo político para “frenar la insensatez que hoy lastima a Veracruz, suscitada por un gobernador que intencionalmente ha olvidado la tarea para que fue electo”.
AMLO iguala a Duarte con Yunes, dice: “son lo mismo, solo que uno es ratero y el otro ladrón”. Héctor de plano dice que Miguel es peor que Duarte en todos los sentidos.
Toño Selem
Cuentan testigos presenciales que era Antonio Selem Hurtado de Mendoza el detenido en el aeropuerto de Veracruz y trasladado con gran aparato de seguridad a Xalapa, mismo que despertó conjeturas sobre la identidad del importante reo.
No fue cinito de Yunes sino un tema de fraude inmobiliario entre inversionistas al parecer por el que se buscaba al xalapeño ingeniero en algún tiempo vinculado al ex gobernador Fernando Gutiérrez Barrios y posteriormente a su familia. Ya habrá detalles.