#AsuntosPúblicos: BLUFF, ES DE YUNES

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-12-14

Ya se apuntaba la semana pasada que era jugada encubierta del gobernador Miguel Ángel Yunes impresionar con el petate del muerto al Gobierno Federal, amagar con que el estado de Veracruz podría salirse de la coordinación fiscal y cobrar directamente los impuestos sobre ingresos y al consumo (ISR e IVA).

Había marcas claras en el repentino descubrimiento del trato inequitativo del federalismo fiscal –el centro se queda con 80 por ciento y cede a los estados el 20 por ciento– encontrado por dos actores títeres que en el Congreso local iniciaron el melodrama, si no me rescatas me salgo.

La resonancia que le dieron al saque de la propuesta mostró las primeras señales del interés del gobernador y su grupo así como del trasfondo de la motivación (la renuencia del Gobierno Federal al “rescate financiero”, la entrega de dinero extra gratis al nuevo gobierno).

Sin el apoyo del nuevo grupo gobernante, la propuesta en tribuna del anodino diputado “independiente” Gerardo Buganza (panista, duartista, hoy entregado yunista) no habría pasado de una línea incrédula en el espacio noticioso; no se explicaría tampoco el interés en sumarse a ella y amplificarla del diputado Sergio Rodríguez Cortés, no por casualidad del PRD, el pequeño satélite del PAN en el Congreso.

Abriendo cartas
Pero ayer abrieron más cartas que identifican sin dudas la autoría de Yunes en la maniobra de presión. No ha prosperado ninguna gestión para que la Secretaría de Hacienda, a cargo de José Antonio Meade, le regale dinero libre al nuevo gobierno, en compensación por la carga y el boquete de Duarte; infructuosos los cabildeos del fin de semana, el show de la emergencia financiera. Ayer volvió a confirmarse que el mensaje de Hacienda es que Yunes tiene que encontrar soluciones propias, apoyadas en su caso por el Gobierno Federal, pero no subsidiadas como reclama para no pagar el precio de conseguir recursos para arrancar.

Como resultó insuficiente la dotación económica que Hacienda ofreció a su secretaria de Finanzas –nada cercano a los 10 mil millones de pesos que dice le hacen falta para diciembre, ni a los 3 mil 400 millones que asegura el año previo le dieron a Duarte, Yunes se vio forzado a avanzar en el juego del petate, echó bluff, faroleo.

Tuvo que destapar en el Congreso del Estado a su partido de base –el PAN–, mover al diputado coordinador de la bancada, Sergio Hernández, quien también preside la Junta de Coordinación Política. Como muñeco de ventrílocuo, Sergio Hernández repitió el libreto de Yunes, el desfalco y las lamentaciones, la dramatizada crisis financiera y la exigencia de que la Federación rescate las finanzas. Y convocó a las fuerzas políticas del Congreso a “considerar” la propuesta de Gerardo Buganza “para desincorporar a Veracruz de la Federación (desde el punto de vista fiscal, se entiende; son temerarios pero agendan la “independencia de Veracruz”).

El mismo Yunes se vio obligado a meterse directamente. Entre recriminaciones al manejo federal de los recursos a los estados (a mí no me quieres, a ellos sí) confirmó en entrevista que su administración “analiza” la posibilidad de iniciar un proceso de desincorporación fiscal debido a la respuesta negativa de la Secretaría de Hacienda (el rescate) a la emergencia financiera que atraviesa Veracruz.

Propuesta inviable

Al filo de la hora en que el gobierno de Yunes debe contar con el dinero suficiente para cubrir las obligaciones del estado, lo que debió tener resuelto desde antes, no estar atenido a que le llegara el salvamento hacendario (y se ahorrará el costo), sigue estirando la cuerda amagando con una ruptura del convenio de coordinación; quiere asustar con el petate del muerto.

Deberían examinar con más seriedad, sin bluff de coyuntura, las implicaciones que tendría para el estado tratar de dejar el convenio de coordinación fiscal. Para empezar, nadie en Veracruz les ha pedido que lo planteen, no es un tema de mandato ciudadano para ninguno de los actores (que por cierto sólo estarán en sus cargos, Ejecutivo y Legislativo, dos años), nadie votó por esa propuesta en las pasadas elecciones; es una improvisación irresponsable, de mero manejo verbal. Por la trascendencia a la entidad debería ser un asunto de referéndum, no de camarillas.

Carecen de estudios económicos, jurídicos y proyectos de reforma e implantación, y no parecen percibir tampoco una consecuencia importante para la población del estado. En el supuesto que saliera Veracruz de la coordinación fiscal (que no se saldrá por que es puro bluff), quedaría abierto el escenario para una doble tributación de los contribuyentes veracruzanos, pagar al estado y pagarle a la Federación impuestos sobre ingresos y al consumo. Se olvida que en origen de la coordinación fiscal, en la cesión de potestades tributarias de estados y municipios a la Federación, el compromiso de no establecer los mismos gravámenes, están las facultades concurrentes para establecer contribuciones sobre determinadas materias. Para los contribuyentes podría salir más caro el caldo. Esperemos a confirmar que era bluff y no que han enloquecido.

Populismo de derecha

Aunque se repelen mutuamente, en su última etapa como actor público Miguel Ángel Yunes Linares plagia formas y estilos a Andrés Manuel López Obrador. Obviamente no en el modo austero de vivir, un poco en el discurso contra la mafia del poder y el “saqueo de la banda”, el maniqueísmo de que con el combate a la corrupción se resolverían los problemas. Pero más en las acciones de campo. Yunes se copió las estrategias de movilización y toma de edificios públicos, como el asalto de los alcaldes del PAN y el PRD al Palacio de Gobierno y la Casa Veracruz, para doblegar al Flavinato a precipitar la entrega recepción.

Si se revisa la hemeroteca nacional encontraremos que ahora Yunes está plagiando de nuevo a López Obrador con el amago de romper con el convenio de coordinación fiscal e irse por la libre en el cobro de impuestos a la renta y el IVA.

En 2004, cuando AMLO era jefe de gobierno del DF, padeció un recorte de participaciones del Congreso federal debido a cambios en el programa de descentralización de servicios educativos; por varios días jaló la bandera de que se saldría del convenio (como ahora Yunes). Finalmente, derivó a otras acciones legales y a la negociación con el gobierno de Fox. Copión, pero de derecha. ¿En cuánto tiempo echará reversa Yunes?
Se está tardando Yunes en atender directamente el problema financiero de Veracruz con sus propios medios, de manera realista, con anticipos de participaciones y contratación de créditos de corto plazo para tener solvencia.

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