#AsuntosPúblicos: YUNES, SIN RESPUESTAS A LA "EMERGENCIA FINANCIERA"

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-12-13

El nuevo gobierno de Miguel Ángel Yunes carece de una estrategia financiera propia de fondo para reestructurar la colapsada administración del estado; sigue apostando a que el Gobierno Federal lo rescate con dinero extra gratis, sin que le cueste a su gobierno el arranque –lo que no ha podido conseguir–, pero reitera la petición de auxilio, estirando la cuerda o esperando el milagro.

Entre todo el montaje que ayer presentó, el show “La emergencia de Veracruz”, se advierte la mayor debilidad del planteamiento: no tiene resuelta (o al menos eso parece) la premisa de salida; no llega ni a la quincena. Dice no tener para pagar los sueldos y aguinaldos de los trabajadores y pensionados, a los que pide “comprensión”; garantiza que los cubrirá pero conforme a programa y prioridades, por que debe asignar recursos a otros servicios públicos. Además, declara la cantidad monetaria faltante para cubrir las obligaciones de diciembre; requiere de 10 mil millones y sólo tiene 3 mil millones de pesos, tan sencillo como extender la mano para que el Gobierno Federal le conceda ¡siete mil millones de pesos! Y vuelve a chillar: “Demando al Gobierno Federal respuesta positiva para encontrar soluciones a ésta inédita crisis derivada de hechos delictivos”.

Obviamente que no habrá “comprensión” de los trabajadores o pensionados para que les paguen incompleto. Y de no pagarles, es previsible que desborde la protesta. ¿Cuál es el cálculo del nuevo gobierno que sigue atenido al rescate en vez de en paralelo haber buscado una alternativa, más cuando no se trata de un escenario inesperado, sino totalmente previsible?

En vez de buscar la condición de salida, con los medios propios, con el apoyo o “acompañamiento del Gobierno Federal, la receta que ya le dieron a los nuevos gobiernos que se quejan del estado de “quiebra” financiera que encontraron, Yunes quiere que el Gobierno Federal asuma el costo, pero aquellos se resisten. La solución debe ser local, responden. El estado tiene que aumentar sus ingresos y bajar su gasto, reestructurar su deuda; no hay otra sopa, pero Yunes quiere de la más barata, la sopa del rescate financiero, que pague extra el Gobierno Federal.
“La emergencia de Veracruz”, el show trillado

Al regreso de sus recientes contactos en la Ciudad de México con representantes del Gobierno Federal, se ve que infructuosos en el ramo financiero, Yunes intensifica la presión del rescate dramatizando la crisis; (¡One more time!)

La situación se ha vuelto repetitiva y monótona; sus manifestaciones son de sobra conocidas o percibidas; insolvencia financiera y suspensión de pagos, así como sus causas más evidentes, la corrupción (documentada hasta el hastío, y Duarte sigue prófugo y los cómplices con fuero o en libertad), el exceso de gasto y el sobre endeudamiento, el déficit estructural; situaciones tan de todos sabida que fue un factor electoral clave que favoreció el voto en contra del régimen antiguo y el ascenso al poder de la oposición. Llueve sobre mojado.

El programa, para cuando arranque

Salvo por el pequeño gran problema de que no tiene el gobierno de Yunes resuelta disponibilidad de recursos para pagar la quincena, no hay premisa de salida, y por tanto no va a ninguna parte así; todo lo demás para estabilizar las finanzas está listo.

El resto de sus medidas anunciadas ayer son de recetario financiero mezcladas con su consistente discurso político de venganza y faccioso.

Va replantear al Congreso el presupuesto del Gobierno del Estado, ya que el que envió el antecesor interino – pese a que lo filtró su secretaria de Finanzas, Tula Guerrero– es deficitario; implantarán medidas de austeridad- reducción y compactación de estructuras administrativas, despidos masivos –encubiertos, como eliminar aviadores– y otros ahorros en el gasto corriente, los de rigor que siempre se anuncian pero que difícilmente se cumplen.

Regateo con la deuda

Su política de renegociar la deuda no se ve muy segura; es ventajosa para el Gobierno del Estado con los acreedores del pasivo de corto plazo, a los que el criterio faccioso de Yunes pagará discrecionalmente conforme sus intereses económicos y políticos; pero no tiene ninguna ventaja, al contrario, en la deuda bancaria y bursátil, con las instituciones del sistema financiero; aunque refirió una posible moratoria de pagos o una programación a su gusto, e incluso amenazó con denuncias, pues sospecha corrupción en las contrataciones de plazos y tasas, exigiendo una reducción drástica, no se ve cómo podría forzarlos. El pago de esta deuda ya no es una decisión local, los contratos tienen garantía de pago garantizada con las participaciones federales. De ese importe se descuentan y enteran a los acreedores, ¿cómo evitará el cumplimiento de obligaciones con recursos que no están disponibles? Sólo con una renegociación o reestructura con el apoyo de Hacienda.

La venganza soñada, distractor

Por otro lado, la cacería que Yunes Linares quiere impulsar desde la Fiscalía General (adonde pretende imponer a un abogado empleado suyo como fiscal “autónomo”, su culín), el combate a la corrupción (crear una Fiscalía especializada para los doce años pasados) más que justicia parece su venganza personal, además de un distractor ante la falta de solución de los problemas, como el de las finanzas públicas, que se sabía tenía que enfrentar.

Estirar la cuerda

A los trabajadores de la burocracia del estado, del magisterio o pensionados que no cobren su sueldo y aguinaldo completos, les piden comprensión y acepten cobrar en paguitos, no consolará en nada que diga el gobernador Yunes que él no cobrará su sueldo, al igual que los titulares de las dependencias centrales y descentralizadas, hasta en tanto no se resuelva el problema financiero del estado.

A ver hasta donde estira la cuerda Yunes, elude contratar los créditos que requiere para afrontar la emergencia y deja de soñar que la Federación lo rescata.

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