+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-12-05
Incapaz de elevarse por encima de los intereses personales y grupales de poder para representar el interés general del Estado, el nuevo gobernador Miguel Ángel Yunes Linares ha comenzado a quitarse la careta; una de sus líneas de acción iniciales ha sido enviar mensajes de hostilización a los que no son de su camarilla o aliados políticos–se presume intimidan a los diputados locales de Morena– y a los medios de comunicación a quienes no se han plegado a su culto, ni le conceden rango de héroe o prócer del estado.
El descrédito del gobierno anterior, la crisis en el estado y las evidencias de corrupción –que condujo a la debacle del PRI– y facilitó el triunfo electoral de Yunes Linares, no legitiman el montaje de una cacería de brujas ni el persistente rol del inquisidor con que trata de gobernar. Sigue en campaña contra sus (imaginarios o reales) enemigos.
Los que saquearon al Estado deben rendir cuentas. Es un reclamo social que atender. Pero otra cosa es utilizar la etiqueta de Duarte –como el anticomunismo del Macarthismo (que mal acabó por cierto)– como pretexto para desatar una cacería de brujas, atacar a adversarios o no afines a su grupo.
En el aspecto económico, era esperado que regateara el pago de los adeudos del Gobierno del Estado con particulares. Se opuso política y legalmente a que el Impuesto a la Nómina se destinara a pagar los pasivos reconocidos, como lo decretó el anterior gobierno (aún no se resuelve el tema en la Corte). Además, pretende revocarlo a través del Congreso. Pero es claro el interés económico personal; su objetivo es manejar directamente esos ingresos y, en su caso, pagar adeudos de modo selectivo y discrecional, es decir, con criterio faccioso.
Doble discurso a los medios
No sorprende su doble discurso. Siempre ha tratado de disfrazarse de demócrata y honorable político, aunque se le conoce su perfil autoritario y represor de libertades (en el estado tiene su historia documentada por su periodo de actuación como secretario de gobierno de fines de 1992 a mediados de 1997).
Desde aquí acusamos recibo a su nueva descalificación. La reiterada referencia a este medio de manera despectiva retomada por el nuevo gobernador en declaración pública el fin de semana, exhibe otra vez su intolerancia a la crítica.
No es reciente la animadversión de Yunes al Diario AZ y a quienes participamos en la empresa editorial; hay precedentes de ello. Aquí se le ha seguido periodísticamente en su trayectoria pública y se ha documentado la diversidad de escándalos y cuestionamientos de corrupción en que se ha visto involucrado en casi dos décadas (este medio tiene 17 años de existencia).
Ahora que alcanzó finalmente el poder del estado (así sea para un periodo de dos años), se asoma su temperamento autoritario y faccioso. Se advierten riesgos de ejercer el periodismo bajo el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares. No intimida; pero se deja constancia.
Fiscal a modo: vino nuevo, viejos odres
En su breve lapso como gobernador, Miguel Ángel Yunes tiene ya en la Fiscalía General del Estado –el Ministerio Público y titular de la acción penal– su serie en marcha de simulación de democracia, estado de derecho, división de poderes y órganos constitucionales autónomos.
Impuso a su abogado personal, Jorge Winckler, como encargado de la Fiscalía General del Estado, tras la renuncia del espantado Luis Ángel Bravo, quien fue designado por el entonces gobernador Javier Duarte. Antes de irse, Bravo (ni tanto), obediente, nombró a Winckler visitador general, en el orden de prelación para cubrir la ausencia de Fiscal General en tanto el Congreso y el gobernador realizan el procedimiento constitucional previsto. Un formato teatral listo para el montaje.
De entre todos los cuestionamientos que se hacen ya públicamente a Winckler, el más relevante, el fundamental, no es siquiera de orden legal, sino de principios. Designar a Winclker contraviene la autonomía; su mayor defecto es su subordinación personal al gobernador. El mismo punto señalado a todos anteriores titulares del Ministerio Público.
La negociación con el Congreso podría validar la decisión de Yunes, no obstante la ausencia de mayoría entre los diputados. La cooptación funciona; son falsos contrapesos. Por ello, no se ve remoto que un empleado personal del gobernador Yunes disponga para nueve años de las atribuciones del Ministerio Público –que ya ejerce hoy de hecho.
Se politiza de nuevo el Ministerio Público con el riesgo del uso de los instrumentos acusatorios de delitos para fines y motivos políticos. Yunes es el Ministerio Público, no Winckler.
El Poder Judicial, como es sabido, desde el 1 de este mes, ya lo preside el magistrado Edel Álvarez Peña, otra pieza de Miguel Ángel Yunes. Simulación de división de poderes y autonomías. ¿Ese es el cambio y la alternancia ?
Nuevos actores, viejo molde, como dice la frase: vino nuevo en viejos odres.
¿Le reclamará Yunes a Televisa y a Tv Azteca ?
Para ser congruente con las bravatas a las empresas que benefició Duarte, Yunes Linares tendría que reclamar a las dos poderosas televisoras nacionales.
Filtró a Reforma los gastos de imagen de Duarte durante su sexenio, supuestamente del orden de casi 9 mil millones de pesos (8 mil 727 millones) cifra que, evidentemente, es un exceso.
Aunque la nota lleva el desglose por empresas y es evidente que lo sabe, pues la información es de su factura, el gobernador Yunes no se atrevió a criticar los pagos exorbitantes que Duarte concedió a las televisoras. Más de 2 mil 500 millones de pesos se los llevaron ambas televisoras. Tv Azteca, la más favorecida, con mil 363 millones de pesos; y Televisa no se quedó muy atrás, recibió mil 171 millones de pesos.
Esperaremos a ver si no queda sólo como un bravucón del barrio. Temeroso al mayor poder. Debería recuperar esas multimillonarias cantidades de tiempo aire malgastadas con el dinero de los veracruzanos.
Ejemplifican el sistema de botín
Ya se sabía que al llegar al poder tomarían al Estado como botín de guerra, acomodarían a los suyos, asaltarían las dependencias para poner en práctica el spoil system, el reparto de los despojos, cargos y presupuesto para la camarilla partidista. La limpieza de los enemigos y seudo enemigos es más notoria hasta ahora en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, donde Joaquín Guzmán Avilés segregó a los de confianza, como judíos, en el patio para anunciarles el despido masivo, y en Seguridad Pública, donde a la escolta del ex gobernador y otros guardias los echaron a la calle.
Es el estilo faccioso del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Y apenas comienzan.