+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-11-10
El peor escenario internacional para México sucedió; el candidato del partido republicano Donald Trump ganó las elecciones y será presidente de USA los próximos 4 años, a partir de enero del 2017. Ni remedio.
El resultado electoral del pasado martes, sorpresivo, pues la candidata demócrata Hilary Clinton siempre fue arriba en los pronósticos, afecta la situación económica del país y su proyección debido a los riesgos de que se hagan efectivas las políticas anti mexicanas ofertadas por Trump durante su campaña por el voto; además de que el Partido Republicano perfila controlar también las dos cámaras legislativas –la de representantes y el Senado–, así que gobernaría sin contrapesos.
Muchos en el mundo y por supuesto dentro de los Estados Unidos, que se polarizaron en las preferencias electorales, ven con preocupación, temor y rechazo el inminente ascenso al poder de Trump; su falta de preparación como estadista y político, sus valores anti democráticos, racismo, intolerancia y odio nacionalista, podría causar desequilibrios a escala global; un loco bravucón exaltado como jefe de estado, al mando de los controles de la potencia militar y económica que son los Estados Unidos de América, crea inevitablemente situaciones de incertidumbre mundial.
Las amenazas con repercusiones directas para México son bien conocidas especialmente en los temas de migración y comercio exterior. La política anti migrantes, desde las deportaciones masivas de connacionales, el bloqueo de remesas de trabajadores, la construcción del muro fronterizo –la bravuconería de que lo pagaremos aquí–; así como las declaraciones de que revisará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, restaurando proteccionismos y barreras, lo que afectaría el flujo comercial.
Las reacciones económicas inmediatas en el país volatilizaron el peso, se cotizó cercano a los 21 pesos por dólar, la bolsa mexicana de valores cayó 2.23, pero los pronósticos de mediano plazo todos son negativos. Se espera una reducción del crecimiento económico nacional en los próximos años por baja de inversión extranjera y disminución de comercio; de entrada habrá desconfianza de inversionistas hasta ver qué políticas aplica Trump.
Mal día para la democracia. Ya son varios los reveses mundiales y locales este año. Ganó el Brexit –la salida del Reino Unido de la Unión Europea–, ganó en plebiscito el No a la paz con la guerrilla en Colombia, en USA gana la presidencia un Ku-kux-klan. Y en Veracruz ganó las elecciones para gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
Las agendas del congreso del estado
Arreglados los grupos legislativos –bajo el mando del PAN y su socio minoritario, el PRD–, el PRI doblegado, el grupo “bisagra” de los cinco enchufado y la segunda fuerza, Morena, excluida, se instalaron y repartieron posiciones legislativas.
Ahora falta ver cómo se moverán en torno a asuntos que requieren votación de mayoría absoluta, al menos 26 votos, y de mayoría calificada, 34 votos, cómo definirán las agendas y los consensos.
Los que ya abrieron cartas son los del PAN, con una agenda de cacería, venganza y contra reformas. Este grupo tiene un jefe político visible, obviamente los dirige el gobernador electo Miguel Ángel Yunes, quien también manda al satélite minoritario PRD; pretenden erigirse en la santa inquisición, un supremo tribunal de caza de brujas, revertir legislaciones y decretos que no les parecen de su conveniencia –la basificación de trabajadores y la afectación del impuesto a la nómina para el pago de pasivos–, remover al fiscal del estado, linchar a los secretarios de despacho en las comparecencias y hasta “destituir al gobernador interino Flavino Ríos”, un tema que expuso en tribuna como posicionamiento partidista el tal Sergio Hernández, designado coordinador de la bancada del PAN y presidente de la Junta de Coordinación Política.
Por su parte, el PRI no se sabe a qué intereses y línea política responde en el Congreso, ante el vacío de poder causado por su grave crisis terminal, derrota electoral, quiebra financiera, corrupción exhibida de su clase dirigente, licencia, fuga y expulsión de su defenestrado patrón Javier Duarte y ausencia de liderazgo emergente. Y Morena no encuentra el punto de fuerza y creación de alianzas pese a ser la segunda bancada más numerosa. Tampoco se conoce su agenda, que no sea la de denunciar a la mafia del poder PAN-PRI que para ellos (y AMLO) son lo mismo.
El colegio (ignorante) del diputado Sergio Hernández
No hubo quien exhibiera en su ignorancia al coordinador del grupo legislativo del PAN, Sergio Hernández. Está totalmente fuera del marco constitucional su planteamiento de que el Congreso del Estado se constituya en colegio electoral para destituir a Flavino Ríos y nombrar a otro gobernador que concluya el periodo de la licencia de Javier Duarte.
Nadie le dijo –él obviamente no lo sabe– o cumple la consigna de choque indicada por su jefe Yunes, de que el Congreso del Estado no puede directamente “destituir” al gobernador ni anular o revocar el decreto de la diputación permanente que eligió a Flavino Ríos gobernador interino. Si creen que fue inconstitucional el procedimiento aplicado para su designación, la competencia no es del Congreso, sino de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (la acción de inconstitucionalidad), recurso que aunque pueda ejercerse (aún no transcurren los 30 días del acto, fue el 12 de octubre) no tiene tampoco sentido práctico; sólo faltan 19 días para la entrega. Además de que el mismo gobernador interino podría acudir a la Suprema Corte en acción de inconstitucionalidad en el supuesto que la “inquisición panista” declarara la revocación de su nombramiento, provocar la suspensión de los efectos; simplemente se agotaría en trámite el breve periodo que falta para el cambio del Poder Ejecutivo.
Deberían constituirse en colegio, pero para aprender un poco de derecho antes de abrir la boca y expeler disparates.