#AsuntosPúblicos: EL TRAMPOLÍN DE XÓCHITL OSORIO

+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-10-10

En la jerga tramposa de los beneficios que se trafican en el Instituto de Pensiones del Estado (IPE) se conocen como “plazas trampolín” aquellas que se ocupan por un periodo corto para aumentar el monto de la jubilación; son, por supuesto, mucho más remuneradas que la plaza previa donde se acumuló la antigüedad y sobre la que cotizó el potencial pensionado; por ello son inequitativas al sistema. Las aportaciones del derechohabiente favorecido son muy inferiores al monto del beneficio que se recibirá; es un truco de los privilegiados.

La maestra Xóchitl Adela Osorio, Secretaria de Educación a partir del 20 de julio del año pasado, ya puede presumir –aunque se lo tenía guardado– de haberse servido del tráfico de las plazas trampolín. Con apenas 8 meses de haber sido nombrada secretaria de despacho, promovió actualizar su pensión por jubilación en el IPE, y vaya que dio el salto; de un monto de 35 mil 891 pesos con el que obtuvo su acuerdo jubilatorio en 2003, ahora tiene 89 mil 34 pesos; es decir, por cotizar apenas 8 meses en su nueva plaza alcanzó un incremento mensual de 53 mil 143 pesos, equivalente al 148% más que el acuerdo de jubilación anterior.

Precisamente para evitar esos abusos la legislación actual del IPE tiene varios candados; al menos tres que Xóchitl pudo eludir. Uno es la exigencia de un mínimo de 5 años de cotización en la plaza de ascenso (si no es escalafonaria); dos, la fijación del monto de la pensión con base en el sueldo regulador, el promedio de los sueldos de cotización que tuvo el trabajador durante su vida laboral, actualizado con el IPC. Y el tercero, un tope máximo al importe, que no rebase 26 salarios mínimos, que a cifras actuales sería de 56 mil 971 pesos ($73.04 por 26 por 30); lo sobrepasa por 32 mil pesos mensuales. El trampolín de Xóchitl Osorio todos los burló, hay una retroactividad para no aplicarse la ley actual; justicia en el terreno de mi compadre, aparte de que Doña Xóchitl es integrante del Consejo Directivo del IPE, es uno de los miembros designados por el gobernador. Como es este consejo el que debe aprobar los acuerdos sobre pensionados, cabe preguntar si Xochitl al menos se excusó por evidente conflicto de interés en aprobarse su mega incremento a su jubilación; de un salto subió 148%, de 35 mil a casi 90 mil al mes.

Sabido el défict financiero que arrastra el IPE por una serie de factores –desde la ordeña de las reservas hasta la permisividad de excesos en los beneficios–, no puede ser bien visto que Xóchit Osorio, secretaria de Educación del tramo final de Duarte, se aproveche de las plazas trampolín y de su lugar en el Consejo Directivo.

implicada con las fantasmas

En otras complicidades ha participado la maestra Xóchitl Osorio con el gobierno de Javier Duarte, así que de gratis tampoco es, ha hecho su dócil tarea como para que le hayan permitido reemplazar a Flavino Ríos, el año pasado, cuando éste fue nombrado secretario de Gobierno. Muchas veces habían saltado a Xóchitl, anquilosada como subsecretaria de Educación Básica en la SEV en tres sexenios, posición atribuida a que opera en favor de la Sección 32 del SNTE, tenida como del equipo de Juan Nicolás Callejas.

Lo cierto es que tiene abiertas investigaciones administrativas y ministeriales por su participación en el fraude de las empresas fantasmas. Aparece Xóchitl en mancuerna con Édgar Spinoso Carrera, ella en su calidad de subsecretaria de Educación Básica y éste como Oficial Mayor de la SEV, juntos firmaron los dictámenes de procedencia y fallo para beneficiar a las empresas fachada; tan sólo en 2012 y 2013 (hay más) Xóchitl figura en 7 operaciones por un monto de 324 millones de pesos, simularon adquirir “materiales y útiles escolares” de los que no hay evidencias de haberse recibido y distribuido, pero sí de que se pagaron.

Pero las molestias de las investigaciones las compensará con una privilegiada pensión de jubilada.
Condena por la inseguridad

ya era alarmante la situación de inseguridad al final del gobierno de Javier Duarte, la incontenible oleada de ejecuciones, secuestros y desapariciones de los últimos meses en todo el territorio.
Ahora que las víctimas fueron jóvenes estudiantes de la UV –Génesis Deyanira Urrutia, Octavio García Baruch y Leobardo Arroyo Arano–, levantados en el Puerto y cuyos cadáveres se encontraron hace unos días embolsados en el municipio de Camarón de Tejeda, se condensa la indignación.

A la par de la condena generalizada, se esperan manifestaciones exigiendo justicia y alto a la violencia.

No es nuevo constatar que el gobierno de Duarte está rebasado por la violencia criminal; el problema es que no se ve cómo se detendrá la cuenta de los muertos y de víctimas de delitos. La indolencia del Gobierno Federal en no rescatar a Veracruz tendrá su costo.

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