#AsuntosPúblicos: GIRO EN EL INFORME DEL ORFIS

+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-10-05

Aunque todavía no se conoce el documento completo, apenas ayer lo entregó el titular del Orfis, Lorenzo Antonio Portilla, al Congreso local, el Informe del Resultado a la Fiscalización de la Cuenta Pública de 2015 parece ser una puntilla para el gobierno terminal de Javier Duarte.

Las declaraciones preliminares tanto del Auditor Portilla como del diputado Francisco Garrido, presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso, anticipan resultados negativos del ejercicio de recursos públicos; esta vez, con observaciones cuantiosas y diversas para el Poder Ejecutivo, que se la había llevado suave hasta este año en que se destapó su desorden y corrupción, con las observaciones y denuncias de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y el asunto de las empresas fantasmas investigado por el SAT. En este informe les llueve a los del Poder Ejecutivo y ya no sólo a los ayuntamientos.

El diputado Garrido ha dado el tono: “el resultado…, en algunos casos en particular, no será agradable conocerlos”, por su parte Portilla adelantó que sí hay daño patrimonial y observaciones en contra de funcionarios de primer nivel.

A reserva de acceder a los datos del informe, ha trascendido que entre las dependencias afectadas se cuenta la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), habrá que ver a quien le cuelgan el bulto de los tres que fungieron ese año (Jorge Carballo, Ranulfo Márquez y Alfredo Ferrari).

En la Sefiplan les caerá por el irregular manejo presupuestal. También se dice habrá mucho ruido por la deuda pública. Incluso se sabe que no tienen manera de comprobar 5 mil millones de pesos recibidos en diciembre pasado, vía crédito de Banobras al amparo de la supuesta reestructura a la deuda pública bancaria; en cuanto al monto hay apuestas por la cifra a la que se elevó, si bien hay consensos en la cifra de la deuda garantizada y registrada en la Secretaría de Hacienda, casi 46 mil millones; hay que sumarle el abultado pasivo con proveedores y contratistas que tenían escondido y tuvieron que reconocer en la cuenta en revisión; el total es de más de 63 mil millones, según se atribuye en declaración al Auditor Portilla (incluye 3 mil 900 millones de ayuntamientos), hasta 85 mil millones, comentan de la Comisión de Vigilancia.

Otros temas candentes

Se cuenta que cuando el Orfis despertó las fantasmas seguían ahí. La red de empresas investigadas por el SAT como fraudulentas aparecieron todavía el año pasado como “proveedores”; por ello, la denuncia que presentó el Orfis en la Fiscalía hace unos meses por un daño de casi mil millones de pesos, tendrá que ampliarse a los resultados del actual informe que dicen constató que gozaban de cabal salud, aunque Duarte en declaraciones las dio por muertas. Hay otros temas más que causaran revuelo: el Túnel Sumergido, una obra demorada, encarecida y con numerosas irregularidades y complicidades en dos sexenios; la situación del IPE, la UV, el Sistema de Agua Metropolitano de Veracruz, el SAS, la Torre Pediátrica inconclusa.

Ya no hay cobija que alcance a la administración de Duarte. Están obligados a rendir cuentas del quebranto financiero. No hay alternativa después de que se destapó la corrupción en el Gobierno del Estado, se descubrió la doble contabilidad con que engañaban a los ciudadanos y a las firmas calificadoras; tronó la liquidez, cayeron en suspensión de pagos y mermaron los presupuestos de todos. En contraste con el enriquecimiento escandaloso del grupo gobernante.

Y para colmo, perdieron la elección de gobernador frente a la oposición, lo que significó que era inevitable que otros, sus enemigos, habrían de acceder a la realidad de las quebradas finanzas del estado.

Secuela

Habrá que seguir la secuela; el jueves, el Orfis y la Comisión de Vigilancia tendrán la primera sesión de trabajo. La ruta crítica propone aprobar el informe antes del cambio de legislatura, es decir, el 4 de noviembre como fecha límite. A ver si se ponen de acuerdo los diputados salientes; antes hay que entrarle al detalle del informe; por transparencia deberían hacerlo público desde ahora, y no esperar a que lo apruebe el Congreso.

De cualquier forma, aunque esta legislatura apruebe el informe y la cuenta, no libera de responsabilidades a nadie si se detectan hechos delictivos con posterioridad. Llegó para los Duartes la hora de rendir la cuenta.

Una compensación mínima para el saqueado pueblo de Veracruz afectado por El Duartazgo (hartazgo de Duarte).

El quiebre de duartistas con el Gobierno Federal y el PRI

La repelencia del Gobierno Federal y del PRI nacional al aún gobernador Javier Duarte, y la decisión de mostrarlo al país como ejemplo de castigo a la corrupción, no se ha dado sin alguna resistencia suya y de lo que queda de su grupo político, la bancada veracruzana en la cámara de diputados; en su mayoría, sus cómplices en los atracos bisexenales. Por esa marca delictiva en San Lázaro se les apoda “La Gavilla”, será por la connotación con que asocia la palabra: “gavilla de rufianes, malhechores y rateros”.

Es evidente que no es del agrado de la banda estar en capilla en la Procuraduría General de la República, dependencia que concentra las investigaciones por desvíos de recursos del gasto federal detectadas por la Auditoría Superior de la Federación, los fraudes fiscales encontrados por el Servicios de Administración Tributaria (SAT) y las denuncias por enriquecimiento ilícito y peculado. Tampoco les ha parecido el deslinde político del PRI nacional, que la semana pasada determinó el inicio de la expulsión de Duarte, y como medida precautoria suspenderlo en sus derechos como militante, prácticamente fuera, su proceso partidista es una purga.

De poco ha servido el berrinche y las acciones de presunta “resistencia”, no funcionó su carta de oposición como bancada veracruzana de diputados federales dirigida a su presidente partidista Enrique Ochoa, en el momento previo de que la comisión de justicia partidaria abordara el expediente de Duarte. Tampoco se ve muy acertada su “escenita” de negarse a una reunión con el delegado de la Secretaría de Gobernación, Ángel Issac Ochoa, primero rechazada verbalmente por conducto del diputado Adolfo Mota y después manifestada en comunicado suscrito por el diputado Jorge Carballo. Sin duda que esa actitud infantil es un reflejo del claro conflicto, cercano a la ruptura del centro con el grupo político de Duarte. El débil vinculo con el poder central de la bancada de Veracruz se desvanece; dicen amagan al interior del grupo legislativo que se saldrían del PRI si expulsan a su jefe Duarte. Adónde que más valgan. A cualquiera de ellos que los aprieten por sus largas colas negarían a Duarte más pronto que Pedro y el gallo que canta.

El nulo valor político nacional de los priistas de Veracruz se observó ayer. Enrique Ochoa, a tres meses de su designación como presidente del PRI renovó el Comité Ejecutivo Nacional, 15 cargos, destacó la pluralidad, la representación política de todas las entidades y la paridad de género. ¿Cuántos veracruzanos y veracruzanas se incorporaron al CEN del PRI? Acertó. Ninguno.

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