#AsuntosPúblicos: LOS REACOMODOS

+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-09-09

Digeridos y descontados los cambios inesperados en el gabinete federal –la precipitada salida del hombre fuerte del grupo del presidente, Luis Videgaray, el fusible quemado, con sus principales colaboradores, el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, y el director del SAT, Aristóteles Nuñez–, la reubicación y retorno de José Antonio Meade a la Secretaría de Hacienda, aparte del movimiento de Luis Miranda de la subsecretaria de gobernación a la titularidad de la Sedesol, el país sigue su marcha, como si no hubiera pasado nada. Hay vida después de Videgaray y de Juan Gabriel.

Persistirán las especulaciones y conjeturas sobre las motivos de la decisión de EPN; si en origen está el terremoto Trump, con el despido se paga el error de política exterior de traer al repudiado candidato racista y anti mexicano del partido republicano, además del desempeño de la economía y las finanzas; si despeja el camino de la sucesión en favor de Osorio Chong, o si abre una nueva carta con José Antonio Meade, que podría agrupar al PAN además del PRI, para ambos ha trabajado, e incluso si le espera a Videgaray una candidatura al gobierno del Estado de México o si quien se perfila allá es el recién nombrado en la Sedesol. Ya se verá.

Lo cierto es que hay en la escena nacional nuevas posiciones y jugadores y este hecho, tanto por los que salen como por los que llegan, tiene consecuencias; se modifican los tableros, pistas o arenas, se alteran situaciones de poder, las redes de relaciones que inciden en el seguimiento de procesos en curso y proyectos políticos.

A los de Veracruz

Para los veracruzanos conectados con la esfera de cambios, sea en positivo o negativo, hay una nueva situación a la que deben adaptarse. Uno de ellos es el senador del PRI, Pepe Yunes, vinculado en amistad y política tanto a Luis Videgaray como a José Antonio Meade, con quien había estrechado la relación a últimas fechas, más que con aquel, de ahí que, aparte de que tendrán una colaboración muy cercana dado que Pepe preside la Comisión de Hacienda en el Senado, se fortalece la perspectiva del peroteño de tener impulso para contender como candidato a gobernador por el PRI en 2018.

Para el gobernador saliente, Javier Duarte, aunque no tiene futuro político, cabe preguntarse cómo le afectará el cambio de funcionarios en el área de Hacienda, más que nada por la mala relación que era evidente tenía con Luis Videgaray y su equipo directo de colaboradores y con otros que sin estar formalmente a su mando respondían a sus directrices, así fuera bajo el agua.

Como ya está de salida Duarte, no tiene más importancia en los menos de tres meses que le faltan el rescate financiero que no se dio, cuando debía y podría haber servido de algo para evitar el derrumbe; y no se cree pueda darse al cuarto para las 12. En cambio sí tiene aún consecuencias, puesto que lo perseguirán todavía cuando haya entregado el poder del estado, por un lado, las investigaciones del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y las de la Auditoría Superior de la Federación, dos dependencias que son una pesadilla para Javier Duarte y sus cercanos.

Aristóteles Núñez, desde el SAT, no se duda promovió la exhibición a Duarte y su grupo por la red fraudulenta de compras a las empresas fachada o fantasmas; el paquete armado para el portal Animal Político al que enseguida le jaló la hebra para poner contra la pared a los funcionarios del estado; una investigación fiscal inevitablemente repercutida en Veracruz, con la denuncia penal recién interpuesta por el Orfis contra los servidores públicos de la Secretaría de Desarrollo Social, Educación, Protección Civil y el DIF estatal. Unas horas antes de su renuncia al SAT, Aristóteles Núñez todavía –probablemente ignorando que su jefe estaba por caer– acudió a un programa de radio matutino donde arremetió contra Duarte con el tema de las empresas fantasmas, la investigación sobre sus declaraciones fiscales y de su familia –señalados como sus testaferros en bienes omitidos–, pero además reveló que también traen a Duarte en jabón por haberse clavado el impuesto sobre la renta (ISR) por cerca de 4 mil millones de pesos que retuvo de trabajadores del estado, de distintas dependencias, incluida la UV, y no los enteró al SAT. Ayer en la misma estación, el nuevo secretario de Hacienda, Juan Antonio Meade, confirmó que las investigaciones iniciadas por Núñez contra gobernadores –incluido Duarte– seguirán abiertas hasta su conclusión. Así que no la libra sólo porque se vaya Aristóteles. Aunque el nuevo titular del SAT se llame Osvaldo Santín y deba ser ratificado aún por el Senado.

El otro sabueso es Juan Manuel Portal, titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), autónomo de Hacienda, le responde a la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, pero del grupo de Videgaray, perseguidor de Duarte por desvíos por 35 mil millones y denunciante ante la PGR por los delitos de simulación de reintegros. Tampoco se lo quitará de encima Duarte con la salida de Videgaray.

Portilla y Julen

Volvió a pararle los tacos Lorenzo Antonio Portilla, el auditor general del Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) al diputado local del PAN, Julen Rementería, e integrante de la Comisión de Vigilancia del Congreso local.

Esta vez, porque a Julen no le pareció que el Orfis haya presentado una denuncia en la Fiscalía por el fraude de la empresas fantasmas por 940 millones de pesos, en lo que están implicados principalmente Alberto Silva y Humberto Benítez, con más de 500 millones esquilmados a su paso en 2013 por la Secretaría de Desarrollo Social y por Édgar Spinoso en la SEV, al lado de Adolfo Mota, por más de 300 millones. A Julen le molestó que la denuncia se haya presentado con posterioridad a que la red fraudulenta fue revelada, como si nada le embonara.

Pese a que no hay precedentes de una denuncia del Orfis de ese tamaño en contra de servidores del estado, y la justificación que dio Portilla de no haberlas detectado en pruebas selectivas, y ampliado la investigación a partir de los hechos difundidos, a Julen nada le cuadra. Si no denuncian porque no lo hacen y cuando lo hacen de todas formas le encuentra el pero; y es que busca notoriedad, más ahora que se le acaba el hueso. Portilla le exigió respeto y además recordó que Julen ha aprobado los dictámenes como integrante de la Comisión de Vigilancia.

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