“Podemos estar o no de acuerdo con el presidente, pero a la comunidad LGBTTTI le interesa avanzar”: Amaranta
+ Para la activista por los derechos de la comunidad LGBTTTI se vive un parteaguas en el cual ya no hay argumentos, por ejemplo, contra matrimonios igualitarios, pero además reconoce la iniciativa presidencial que permite a esta comunidad avanzar a contracorriente.
Zona Centro
DARÍO PALE / PABLO JAIR ORTEGA - 2016-08-31
Amaranta opina de Juan Gabriel, entre otros temas. La activista de los derechos de la población lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual (LGBTTTI) acepta una entrevista al respecto, sobre la muerte de quien, sin exponer su vida privada al público, hizo lo obvio una forma de vida plena.
Como alguna vez contestó (palabras más, palabras menos) el gran cantautor a un periodista: “Lo que se ve no se juzga, mijo”.
“Claro que no fue un activista completamente como nuestros casos con muchos activistas dando la cara, dando el cuerpo, enfrentando situaciones con las derechas, con las iglesias, con los conservadurismos; sólo que él me parece que lo hizo desde otra trinchera, lo cual me parece legítimo también… Porque salir del closet cuesta: el costo puede significar muerte o la violencia sistemática o el rechazo inicial de tus familiares”, subraya Amaranta.
Opina que la muerte del llamado “Divo de Juárez” pone en entredicho a una sociedad mexicana “que es clasista, que es misógina, que es desigual, que sus fobias le surgen, pero que al mismo tiempo es una sociedad de doble discurso”
Amaranta explica esta doble moral: “por un lado podía ir a un concierto de Juan Gabriel, incluyendo presidentes de la república y éste termina diciendo ¡QUE BAILE EL PRESIDENTE!, y el presidente se encontraba ahí, que era Carlos Salinas de Gortari y sus esposa; pero por otro lado hay una condena a la comunidad LGBTTTI --a la cual él pertenecía sin asumir como tal-- a que se nieguen los derechos civiles para matrimonio igualitario o identidad de género o adopción”.
No obstante, la activista y antropóloga social califica como “parteaguas histórico” el momento que estamos viviendo: “porque el debate en realidad ya no tendría que ocurrir en términos de cómo la derecha o los conservadurismos lo están planteando. Además plantean querer discutirlo desde la fe, no desde la ciencia, desde el argumento científico o jurídico, y en este caso la Suprema Corte de Justicia ya fue muy clara; nuestro máximo órgano de justicia dijo que es discriminatorio prohibir cualquier Ley Estatal que prohíba la Ley de Matrimonio en los estados: eso viola los derechos humanos”.
En este tenor, Amaranta Gómez Regalado considera como un contexto histórico donde el presidente toma la batuta y apuesta a defender los derechos de la comunidad LGBTTTI: “mucha gente no lo hubiera pensado”.
-- ¿No era una medida electorera?
-- En realidad no es un costo electoral; es un asunto donde había que sopesar la situación que él venia manejando en el marco de los derechos humanos, que no era nada favorable para el país después de Ayotzinapa, después de varias situaciones; yo creo, para nosotros, que hay una lectura de reivindicarse con el tema de los derechos humanos; con sus pros y contra, pero hay una iniciativa presidencial que nunca había ocurrido, histórica, y eso tiene su propio peso político y tampoco hay que demeritarlo.
Subraya: “Podemos estar o no de acuerdo con el presidente o qué piensa, sobre los plagios o lo que sea, el tema es que hay un posicionamiento político y la propia comunidad LGBTTTI, coyunturalmente, le interesa avanzar”.
Reveló que este martes se entrevistaron con legisladores en la Cámara de Diputados para cabildear el tema. En este sentido, dijo que hay disposición de los políticos de las distintas fracciones pero aclara: “el PAN, por supuesto, nunca nos recibe; pero todos los demás, incluyendo al PRI” (donde denota división).
“Yo confío que la tradición priista mexicana priista tal cual, es que ellos apelan siempre a la institucionalidad: nunca salen solitos o divididos… Tienen que hacerlo porque tienen una elección enfrente en 2018 que si no salen juntos, se la van pasando a la derecha inmediatamente”.
En este sentido, señala: “diría el viejo sindicalista: quien se mueva, no sale en la foto en el 2018”.
ES MÁS QUE UNA INJERENCIA RELIGIOSA…
Entrevistada por la noche en el Café La Parroquia de Xalapa, donde convivía con un grupo de amigos y amigas, la activista subraya que lo que no es permisible es la injerencia obvia de la iglesia en asuntos de la política interior.
--Lo único que no podemos permitir es que no se violente el estado laico en este país. No es posible que las iglesias se estén metiendo en asuntos de Estado.
--¿Mucho más que con los 12 años del PAN recientes?
--Por supuesto, hay mucha más injerencia. El Episcopado dice ayer NO PARTICIPAMOS EN LA MARCHA… físicamente, pero es la mano que mece la cuna; están atrás, financiando incluso.
Para Amaranta el reto está en construir una sociedad mas plural, mucho mas incluyente, cuando de democracia estamos hablando, pero advierte: “se corre el riesgo cuando la política de estado se pasa por una sotana y eso pasó en Veracruz hace poco con la modificación del 4to constitucional, afectando a las mujeres su derecho a decidir”.
“Estamos viviendo momentos álgidos de ideología y de derechos y esa es la lucha”, concluyó.