#AsuntosPúblicos: EL SAT TRAS DUARTE, FAMILIA Y COLABORADORES
+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-08-25
Para los que han seguido la serie sobre política y corrupción, Delitos de Cuello Blanco en Veracruz: El SAT, Las Empresas Fantasmas y la Banda de Duarte, deben saber que ya se encuentra disponible un nuevo capítulo.
En el episodio liberado ayer, Aristóteles Núñez, el titular de Sistema de Administración Tributaria (SAT) acude a una entrevista en un noticiero radiofónico para revelar que están investigando al gobernador Javier Duarte, a sus familiares y a 5 servidores públicos de su administración; el motivo, por presuntas “irregularidades” en sus declaraciones de ingresos y en conexión con las denuncias presentadas por el SAT en la Procuraduría General de la República (PGR) contra 32 empresas constituidas durante el gobierno de Duarte, a las que sus funcionarios adjudicaron contratos millonarios de compras –más de 645 millones detectados, en principio– y que resultaron ser fraudulentas, fantasmas o fachadas.
Aunque desde que se destapó el tema de las empresas fantasmas en el mes de mayo pasado, a partir de una investigación periodística del portal digital Animal Político, el titular del SAT Aristóteles Núñez se ha mostrado muy mediático e interesado en la implicación del Gobierno de Veracruz (incluso se ha sugerido que del SAT salió la filtración), cada vez estrecha más el cerco personal sobre Javier Duarte –su esfera íntima de familia– y sus colaboradores, obviamente, los integrantes de la banda que operó el fraude con las empresas fantasmas.
¿Qué es lo nuevo?
Lo novedoso de ayer es que el titular del SAT nombra directamente a Javier Duarte como sujeto de una investigación fiscal, nunca antes lo habían citado, confirmando que ya le notificaron legalmente el inicio de la auditoría. También es nuevo que se mencione entre los investigados a sus familiares, aunque no personaliza a ninguno de ellos, seguro pasarán a la báscula a la cuñada Mónica Ghihan Macías Tubilla, al concuño Armando Rodríguez Ayache; que refiera que la investigación comprendería localización de bienes en el extranjero (ya se sabe, cuando menos en Woodlands en Texas y el Hotel en España).
Silva, Del Castillo y Manzur
Por otro lado, delimita el número de colaboradores del gobierno de Duarte igualmente investigados. En el previo informe del SAT, titulado Caso Veracruz, se informó el inicio de auditorías fiscales a “tres servidores públicos de la administración pública estatal, quienes presentan discrepancia fiscal entre sus ingresos y gastos”. Ayer aumentó dos más. Aunque primero dijo Aristóteles que se habían considerado para investigar a 10 servidores públicos, al precisar dejó en cinco los de este grupo que están hoy bajo la lupa. No dijo sus nombres, pero al interior del SAT comentan que uno de ellos es Alberto Silva Ramos, quien operó con la red de empresas fantasmas en la Sedesol y en Comunicación Social. Por eso no extraña que Silva vaya por el fuero como diputado federal, se sabe que se reincorporará a ese cargo a partir del próximo 1 de septiembre. El segundo que se menciona es Juan Manuel del Castillo (y dos de sus colaboradores), por su responsabilidad principalmente como subsecretario de Finanzas –será a partir del 5 de noviembre diputado local, con fuero–; al menos no lo detendrán sin aviso. El otro se dice que es Salvador Manzur Díaz, involucrado en el breve periodo en que fungió como secretario de Finanzas, además del SAT, también tiene denuncia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por simular reintegros de fondos. Salvador ya no sale a la calle sin su amparo en la bolsa.
El cerco se estrecha
No hay plazo perentorio para concluir la investigación, dijo Aristóteles, cuando dio un plazo máximo de 2 años.
Adentro del SAT tienen la información de que se va ampliar el número de sujetos, y que en el segundo paquete entrarían el diputado local electo Vicente Benítez, conocido ahora como El Tico, es un magnate centroamericano y Tarek Abdalá, diputado federal, aquel ex oficial mayor de la SEV y éste ex tesorero de la Sefiplan. Hay suspenso para los siguientes episodios.
El SAT no suelta la presa. Sigue acosando a Duarte, a sus prestanombres y a su banda en la línea de la defraudación y evasión fiscal; los conecta además con la red de compras de asignación favorecida a empresas ficticias, sin personal, con domicilios falsos y con socios de paja. Una fachada que se presume parte de un esquema de fraude maquinado a gran escala, desde de cúpula de funcionarios del estado para desviar recursos públicos.
Como Al Capone, la banda de Duarte podría caer por delitos fiscales. Esta historia continuará…