#AsuntosPúblicos: HOY VIENE PEÑA (LAS RUINAS DE DUARTE)
+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-08-12
De entrada por salida, apenas estará el Presidente unas pocas horas, con motivo del tradicional acto de graduación de cadetes de la Escuela Naval Militar, un acto de la Secretaría de Marina Armada de México que se celebra en Antón Lizardo.
Visto el abandono del Gobierno Federal a Duarte, y su enfilamiento a la piedra de sacrificios –incluido el PRI que ha iniciado su expulsión–, nadie cree en que Peña le tenga algún aprecio; hoy suena ridículo su relato de que el presidente le había obsequiado el manejo de su sucesión –al pie de la escalera del avión– le endosó al estado de Veracruz, al igual que sus presumidas de “yo soy el mejor amigo de Peña en Veracruz”.
Duarte tiene encima las investigaciones federales: las denuncias de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por desvíos de recursos federalizados, la investigación del Sistema de Administración Tributaria por la red de empresas fantasmas; aparte de la acción la acción de inconstitucionalidad de la PGR que frenó su blindaje tramposo anticorrupción. Y en el orden local la quiebra de la administración del estado, la parálisis económica, la guerra de cárteles, la creciente inseguridad y el destape del enriquecimiento escandaloso de Duarte y su camarilla.
A Peña hoy no debe serle indiferente Duarte, sino molesto. El tipo no sólo perdió la elección de gobernador, favoreció la entrega del estado a la oposición, además su desastrosa y corrupta gestión es hoy prototipo nacional del mal gobierno en los estados y de las lacras del PRI.
Relanzamiento (al vacío)
Pese a todo hay cinismo. Javier Duarte ha emprendido una nueva campaña publicitaria de salida. Ahora que pudo salir del autismo político en que se sumió en la Casa Veracruz, tras la debacle electoral, se ha embarcado en un desesperado e inútil intento mediático de tapar con un dedo o una ala de cisne la incompetencia y corrupción de su terminal gobierno y achacarle todos sus males a los infundios de su enemigo, el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares. El problema de Duarte es que en los medios está derrotado de antemano; es un espacio irrecuperable para su repudiada imagen pública.
Héctor Yunes cuestiona a Duarte
Con una intervención incidental le dieron entrada ayer a Héctor Yunes Landa, el candidato derrotado del PRI a gobernador, en el noticiero que conduce Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, que el martes pasado la hizo de medio oficial del aún gobernador Javier Duarte.
Se ve que no le pareció que Duarte, en su papel del inocente Javi-lolo –se hace tonto solo– en su campaña yo no fui –el ladrón es otro– pretendió deslindarse de la derrota electoral que entregará por primera vez el poder del estado a la oposición PAN-PRD. Héctor refuta el argumento de Duarte de que perdieron el candidato y el partido debido a que equivocaron la estrategia al centrarla en la crítica a su gobierno, y sin dejar de reconocer su parte en la derrota, Yunes Landa abunda y enfatiza sobre la pésima gestión de Duarte (que todavía se sigue padeciendo), la que generó una poderosa corriente de voto de castigo.
Igualmente exhibe la negación de la realidad que caracteriza el discurso actual de Javier Duarte. Muestra la falsedad de la declaración de Duarte de que él nunca perdió ninguna elección, recordando que en 2012 Enrique Peña Nieto quedó en segundo lugar de las votaciones para Presidente de la República, debajo de la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota. ¿Que no ha perdido?, ironiza Héctor, “El licenciado Peña Nieto debe recordar que en Veracruz perdió la elección con Javier Duarte de gobernador”.
Anulan elección de diputado en Cosoleacaque
La consecuencia general más importante de la anulación de la elección para diputados de Cosoleacaque, resuelta ayer por el Tribunal Electoral del Estado, es el cambio que provoca en la composición y gobierno del próximo Congreso local.
De confirmase la resolución (si la impugnan como es previsible ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) que revoca el triunfo del partido Morena, sobre el PRI y sus aliados y ordena al OPLE realice una nueva elección extraordinaria, no sólo dejará tablas el resultado.
Como no hay tiempo (ni dinero) para repetirla antes del 5 de noviembre, la nueva legislatura empezaría sus funciones con 49 diputados (si es que no cae algún otro). Además modifica las sumas y los porcentajes de votación de cada partido y el número de diputados de mayoría de cada uno de ellos. El más afectado, obviamente es Morena, que baja de 8 a 7 diputados de mayoría, el PRI y aliados se mantiene con 9 y el PAN y PRD con 13. Por tanto se debe recalcular la distribución de las diputaciones plurinominales y la composición de las bancadas.
En una legislatura dividida y sin mayoría de ninguna fuerza, como será la resultante de la elección del 5 de junio, la alteración provocada por la nulidad de Cosoleacaque es relevante.
Desaseo
El nuevo Tribunal Electoral del Estado se estrenó con la primera anulación de elección de diputados. Los magistrados de ese Tribunal, divididos 2 a 1, determinaron revocar el resultado del distrito de Cosoleacaque que favorecía a la candidata de Morena, Rocío Pérez, sobre la candidata de la coalición del PRI y aliados, Clara Enríquez Merlín, la nueva carta del viejo cacicazgo priista en esa región, declinante por lo se ve, ya no arrasan, ahora sólo consiguen segunda oportunidad. La mamá de la candidata hoy resucitada, la diputada Gladys Merlín Alor andaba muy molesta, votando en contra del bloque de diputados de Duarte. Ya se verá si su inconformidad tenía que ver con la derrota de su hija en las preliminares.
Lo que no se debe pasar por alto es que el desaseo de la elección salió a relucir en la impugnación. La diferencia final era de menos de 500 votos, pero la verdad de los votos no se puede determinar, según juzgaron los magistrados electorales; después de la jornada del 5 de junio se relajó la disciplina, hubo papelería mezclada, omisiones de la autoridad electoral para resguardar los paquetes y documentos, e incumplimiento con las reglas del Código.
Como se recuerda, hubo presiones de los simpatizantes de los candidatos en la sesión de cómputo en el distrito y por ello se trasladaron a terminar de contar a Xalapa, remedio que ahora se ve tampoco funcionó.