+ Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-07-21
El tema político de hoy en el estado será sin duda la aprobación en el Congreso local de la iniciativa del gobernador Javier Duarte para destinar los ingresos del impuesto a la nómina al pago de los pasivos contraídos y no saldados por su administración con proveedores y contratistas, un adeudo que alcanza, según el listado anexo de acreedores, casi 12 mil millones de pesos.
Ayer quedó listo y aprobado por mayoría el dictamen legislativo que elaboraron las Comisiones Unidas de Vigilancia y Hacienda del Estado que presiden los diputados Francisco Garrido y Mariela Tovar, respectivamente.
12 de los 18 integrantes de las comisiones, miembros del PRI, PVEM, votaron a favor del dictamen, el cual modificó algunos puntos de la iniciativa del gobernador, sin alterar el objetivo; sino que fortalecen jurídicamente el decreto para dar certidumbre al cumplimiento del estado de sus obligaciones contractuales, y de los particulares a recibir las contraprestaciones a las que tienen derecho por los servicios, bienes o ejecución de obras realizadas para las diversas dependencias del gobierno del estado. En contra del dictamen, como se esperaba, los integrantes del PAN y del PRD, conocida la controversia por el destino del impuesto que impulsa el gobernador electo Miguel Ángel Yunes; en este bando, también se vio al “priista” diputado por Xalapa, David Velasco Chedraui, cuya familia está de acuerdo (se ve) ya con el que viene.
Dos fideicomisos
El instrumento jurídico financiero para lograr el objetivo de saneamiento de los pasivos será, como se ha difundido, mediante la afectación de los ingresos del impuesto del 3% a la nómina, que ascienden a 3 mil millones al año –posibilidad legal prevista en el Código Financiero como finalidad de dicho impuesto– y crear dos fideicomisos irrevocables, uno para concentrar los ingresos y otro para pagar la deuda. El primero concentrará los ingresos de las cuentas bancarias aperturadas por la Secretaría de Finanzas (Sefiplan), donde los contribuyentes deberán hacer el pago del impuesto y los deberá transferir al segundo fideicomiso, éste de pago, el cual se deberá apegar a los criterios definidos de prelación y al acopio de la documentación comprobatoria de la liquidación para remitirla a la contabilidad gubernamental.
Conflicto manipulado
Aunque es conocida la problemática del sector empresarial de Veracruz que ha padecido la falta de pago y que la creación del fideicomiso garantiza su reactivación, en el asunto se han mezclado los conflictos de la transición del poder político, que se consumará el 1 de diciembre. Encabeza la oposición, beligerante y rijoso todavía en campaña, el gobernador electo Miguel Ángel Yunes, su interés personal es el manejo directo y a su conveniencia de los ingresos del impuesto y desconocer la deuda institucional; por ello ha promovido desacreditar la iniciativa, reclutando para la protesta a un segmento de empresarios a los que además incita a que se nieguen a pagar el impuesto si se le destina al pago de adeudos de proveedores y contratistas. La lucha por el botín de guerra.
La bancada de Duarte
pese a las reiteradas amenazas del gobernador electo Miguel Ángel Yunes a los diputados locales aliados al gobernador en funciones Javier Duarte, se espera la aprobación del dictamen que será llevado hoy al pleno del Congreso.
El dictamen se circuló ayer y el diputado Francisco Garrido, conductor del proyecto, pidió a la presidenta de la mesa directiva, Octavia Ortega, lo tramitara para incluir en la agenda de la sesión programada para hoy.
Seguro no faltarán ni los debates encendidos, ni los apejados diputados panistas o perredistas –minoritarios– que quieran encadenarse a la tribuna, como lo hicieron infructuosamente la sesión del jueves pasado, cuando se aprobó la basificación a la burocracia.
Como se ve que no le tienen miedo a las amenazas de ex com
unión que les lanza el furibundo profeta maldito, juicios políticos y linchamientos en redes y medios ya alineados con él, la mayoría de diputados de los grupos legislativos PRI, PVEM, PANAL y AVE deberán conseguir cuando menos 26 votos de 50 para aprobar el saneamiento a las finanzas con el impuesto a la nómina. Hoy se verá.