#AsuntosPúblicos: NADA DEJARÁ EN CAJA: GOLPE AL FIDEICOMISO A LA NÓMINA

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-06-29

El gobernador saliente, Javier Duarte, prepara antes de su salida otro golpe al cajón financiero. Al grito de ¡Viva el año de Duartidalgo, a ver quien deja algo!

Se ha sabido de cabildeos con diputados –obviamente afines a su gobierno, aunque algunos renuentes a ser incondicionales al fin del sexenio– para que le autoricen en breve disponer de los recursos del Fideicomiso del Impuesto a la Nómina.

Como se recuerda, los ingresos de este impuesto que subió su tasa del 2 al 3% a partir de este año tienen una proyección recaudatoria de 3 mil 182 millones de pesos, no poca cosa en estos tiempos, una cantidad destinada como garantía de pago en la reestructura financiera aprobada el año pasado por el Congreso al gobierno de Javier Duarte.

Pero como es evidente, la reestructura financiera no cuajó; nunca llegó la liquidez y solvencia imaginada, aunque sí hubo para el cochinito y la presunta operación electoral calculada en 1,500 millones de pesos, desviados en los dos meses de campaña.

El caso es que pese a tener autorización legislativa para sustituir los créditos de banca privada por 21 mil millones de pesos, no hubo quién la comprara en el mercado financiero, menos sin el aval de la Secretaría de Hacienda, donde se sabe tienen a Javier Duarte y a su equipo como mentirosos y saqueadores del erario público. La reestructura –al parecer– no pasó de 9 mil millones, ejercidos en diciembre pasado con Banobras, pero hasta ahí llegaron.

Para pagar proveedores… entre fantasmas y moches

He aquí la oportunidad. La cancelación de la operación crediticia liberó las restricciones que le guardaban a los ingresos del impuesto a la nómina y como tampoco se han destinado a la ejecución de obras públicas, puesto que no hay ninguna, como era el objeto original de esos ingresos administrados en un fideicomiso, es ahora el momento para la banda de echárselos a la bolsa.

Pretenden que se haga una modificación al decreto del fideicomiso para que le autoricen al gobernador a aplicar los recursos al pago de pasivos a proveedores. En los planteamientos iniciales se pretendió involucrar a diputados en el procedimiento de validación de las cuentas por pagar, pero éstos, según comentan, no mordieron el anzuelo de la coparticipación. Tuvieron desconfianza en que se les involucrara en la aprobación de pagos a empresas y operaciones, de las que desconocían sus términos y la autenticidad de los servicios supuestamente prestados al Gobierno del Estado. Así es que se evadieron de participar en el mentado comité; pero hasta donde se sabe, sí aprobarán que el gobernador disponga de esos fondos para el pago de pasivos con empresas.

Dejarán la total responsabilidad del pago al Ejecutivo. Esos 2 mil o 3 mil millones ya se lo saborean… en la lista de las preferentes de pago no se duda estarán las comercializadoras consentidas, no las que ya detectó el SAT, sino las que sustituyeron a aquellas. Además las que accedan a dar el moche.

El gobernador electo, Miguel Ángel Yunes, sólo la verá pasar.

Acoso al congreso de Duarte

hoy se espera que venga el engallado Cerillo, Ricardo Anaya, presidente del PAN –quien ya se siente el candidato panista a la Presidencia de la República– a reforzar al gobernador electo de su partido y del PRD, Miguel Ángel Yunes, en su resistencia lacrimógena pero impotente a la imposición en el Congreso del Estado del plan de blindaje para la impunidad del gobierno saliente de Duarte y su banda de saqueadores. Intentan presionar al grupo legislativo dominante del PRI y sus aliados que preparan aprobar este jueves los nombramientos de Francisco Portilla como fiscal anticorrupción y Gabriel Deantes como comisionado del Instituto de Acceso a la Información (IVAI), dos evidentes incondicionales de Javier Duarte, sembrados como agentes de obstrucción de la justicia y la transparencia, respectivamente.

Sin embargo, hoy el grupo PAN-PRD carece de poder político suficiente el Congreso para evitar esas y otras medidas más que les vienen en el cerrojazo –los tres magistrados anticorrupción, la basificación masiva de la burocracia y el ya mencionado engullido del dinero del fideicomiso de 3% a la nómina. En la arena local del Congreso, la suma de votos de diputados y la legalidad, el PAN-PRD la tiene perdida con todo y brincos del Cerillo y Yunes Linares. La presión parece ser una estrategia para llamar la atención del presidente Peña, porque la misma medicina del blindaje les están dando los gobernadores que entregarán a la oposición, además de Javier Duarte, el Duarte de Chihuahua, César; y Roberto Borge de Quintana Roo. A ver si consiguen algo.

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