Coordinación de transporte público de Córdoba tiene precio
+Delegado y Jefe de servicios tienen que entregar entre 20 y 30 mil pesos mensuales a Roberto López Santoyo
Zona Centro
Juan Carlos Jiménez Benavidez - 2016-06-20
Tras seguir con una investigación en torno a la coordinación regional de transporte público del municipio de Córdoba, la tierra del Gobernador Javier Duarte de Ochoa, donde el mandatario tiene una gran cantidad de concesiones de taxi, siendo solapados por el delegado Eduardo Sánchez Antonio, quien es egresado del Centro de Estudios e Investigación en Seguridad (CEIS) de El Lencero y pertenece a la primera generación de la Policía Vial, deja en manos de Jesús Varillas González, “El Varillas”, jefe de servicios.
Siendo esto por órdenes expresas del director de transporte público, Roberto López Santoyo, de no molestar a estas unidades que son de quien les da trabajo para que lleven de comer sus casas.
Pero también los rapases jefes de la coordinación regional de transporte público del municipio de Córdoba tienen la encomienda de extorsionar a diestra y siniestra, de tomar atribuciones de vialidad que no les corresponden y hasta de policía federal.
Esto con el único fin de poder recolectar de 20 a 30 mil pesos mensuales, que son entregados directamente a López Santoyo, teniendo que ser sobre todos las cosas y pasar sobre quien tengan que pasar para poder mantenerse en sus puestos.
Aunque es sabido que Jesús Varillas González, “El Varillas”, jefe de servicios, ya ha estado concentrado en la ciudad de Xalapa por ser señalado de extorsionar a transportistas, este fue premiado meses después enviad al puerto de Veracruz.
Siendo rescatado de esa coordinación por Eduardo Sánchez Antonio, quien es egresado del Centro de Estudios e Investigación en Seguridad (CEIS) de El Lencero y pertenece a la primera generación de la Policía Vial, quien no sabe extorsionar a los transportistas sin ser señalado.
Por lo que de nueva cuenta tuvo que solicitar le fuera asignado como jefe de servicios a “El Varillas”, quien se encarga de hacer todo el trabajo sucio, además de controlar que nada se le salga de cause, aunque en esta ocasión no ha sido así.
Debido a que se ha logrado saber que también busca a toda costa controlar todas las publicaciones que haya en contra de los dos jefes de la coordinación de transporte público a cambio de dadivas económicas, donde desafortunadamente los comunicadores acceden por temor a las amenazas de estos funcionarios rapaces o a que dejen de percibir su remuneraciones por hablar bien de ellos.
Toda vez que están acostumbrados, uno por salir de la academia el Lencero y el otro por ser elemento de barrio, a tratar a toda persona con palabras altisonantes sim importarles sean hombres, mujeres o niños y no hay instancias que puedan sancionar esta situación.
Con esto queda de manifiesto que no hay autoridad o jefe superior que pueda poner un alto a esta situación que no solo afecta al municipio de Córdoba, sino que pone al descubierto una gran red de corrupción desde los más altos mandos estatales hasta quienes dan a conocer la información a la sociedad.
Siendo que estas acciones laceran enormemente a la sociedad, aunado a una pésima económica que está atravesando el estado, no hay quien frene estas situaciones, aunque el pasado 5 de junio ya hubo una lección en las urnas donde el reflejo de un mal gobierno se vio en las urnas y se ha dado la alternancia política, pero no así la alternancia en la prestación de un mejor servicio a la sociedad veracruzana.