#AsuntosPúblicos: LA RECONSTRUCCIÓN DEL PRI

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-06-15

Pasado el shock de la derrota electoral del PRI del pasado 5 de junio que le pondrá por primera vez fuera del Poder Ejecutivo y con el menor número de diputados al Congreso, su posición política más débil para los próximos dos años, su problema mediato es de supervivencia, reconstrucción y búsqueda de retorno, pero el inmediato es de reagrupamiento y sobre todo de emergencia de liderazgo.

No todo está perdido y en la evaluación de lo que quedó tienen todavía por unos meses más el Gobierno del Estado –señalado como causa fundamental del voto de castigo–, pero para fines prácticos ejerce recursos y cuenta con posiciones con límite al 30 de noviembre; por otro lado, quedarán los candados al próximo gobierno –entre ellos, los órganos autónomos constitucionales; además el Gobierno Federal (aunque no lo parezca es del PRI) y las delegaciones federales.

Y, como espacio central en la resistencia al gobernador del PAN-PRD, el Poder Legislativo sin mayorías, donde el grupo más numeroso (PAN-PRD) obtuvo 13 diputados, el PRI y sus aliados 9 y Morena 8 (se cree que ganará el distrito en cómputo), esto sin reparto de las plurinominales. La clave será la política de alianzas en el Congreso y que puedan conciliar sus intereses con Morena, menos afín al PRD o al PAN, aparte de que los motivos de los actores políticos estarán condicionados por las competencias de poder en los próximos dos años. En junio del año próximo habrá elecciones de 2012 ayuntamientos (por un periodo de 4 años) y en julio dentro de 2 años, las elecciones federales (Presidente de la República, Senadores y Diputados) y de nueva cuenta elecciones de gobernador, ahora sí, para 6 años y diputados para un periodo de tres años.

A partir de diciembre el PRI tendrá que vivir de sus prerrogativas y de las cuotas de sus militantes. ¿Quién sostendrá al PRI?

A la deriva

Ahora, mientras no se renueve su dirigencia, el PRI estatal anda a la deriva. La impugnación de la elección no se ve sólida, no por los votos nulos, una alternativa remota sería que pudieran probar que el ganador rebasó los topes de campaña.

La derrota fulminó a Amadeo Flores Espinosa y a toda la runfla de seudoperadores electorales. La tunda a Héctor Yunes se la dieron en dos esquinas, donde no lo vapuleo el PAN-PRD, lo tupió Morena. Al nivel de los distritos Héctor ganó menos distritos que los diputados de su coalición, apenas obtuvo mayoría en 7 distritos, es decir, perdió en 23 distritos.

En lo inmediato el PRI debe resolver el tema del nuevo liderazgo en el estado. Por la naturaleza centralista y presidencialista de ese partido, lo más probable es que los actores locales estén buscando los respaldos con las cabezas de grupo central. ¿Quién tiene medios, alianzas nacionales y calidad moral para aspirar a encabezar la reconstrucción?

Habrá que ver cómo se reacomodan los grupos políticos del PRI en el centro y su proyección sucesoria, dado que la derrota de ese partido en 7 de 12 elecciones estatales pasadas debilitó al líder nacional, Manlio Fabio Beltrones.

Los listos (pasados de)

El candidato derrotado a gobernador, Héctor Yunes Landa, quien obtuvo el 30.29% de los votos, 929 mil 485 (126 mil menos que Miguel Ángel), y quien viene de realizar una campaña electoral que ya se sabía era difícil de ganar por la carga de la reprobación al gobierno de Duarte, se ve interesado en cubrir el vacío político que causó en el espacio oficial la debacle y el triunfo del enemigo del régimen. Está enviando mensajes en ese sentido, pero no hay claridad en que será reconocido, ahora sin el soporte de una expectativa de poder. Tendría que validarlo la cúpula nacional y los demás grupos políticos locales.

Tampoco se descarta –aunque suene descabellado, el grupo político del gobernador Duarte. Pese a que sus problemas de gobernabilidad –financiera, de seguridad y desarrollo– y el incumplimiento generalizado de compromisos y de pago con sectores diversos, generaron una corriente de voto en contra del PRI, al estar todavía al mando del estado les crea la sensación de que podrían prorrogarse; como el grupo más fuerte entre los débiles.

No se advierte ninguna corriente de localismo (la derrota corta alas), y el otro senador, Pepe Yunes, muy especulativo y conservador, se guarda para el 2018, nominación que se ve improbable si no tiene una actuación en el campo local, donde habrá de darse la resistencia al gobierno de la coalición PAN-PRD, que asumirá el Poder Ejecutivo del estado el 1 de diciembre.

Después de los cómputos

Si se ven las cuentas electorales, es cierto que el PRI no alcanzó la mayoría, pero tampoco avasalló la coalición PAN-PRD, aunque ganó con una diferencia clara el primer lugar (4.1 puntos); el tercio de Morena fue una verdadera revelación. En su segundo proceso electoral que participa, el primero local para gobernador, su candidato, un desconocido al inicio de la campaña (y al final también) por el jale de la marca López Obrador obtuvo más de 800 mil votos, el 26.4%.

En la elección de diputado, los candidatos de Morena barrieron en 8 distritos electorales (le incluimos Cosoleacaque).

La participación de Morena contuvo a la coalición PAN-PRD, pero también obstruyó el crecimiento del PRI y sus aliados. Se hizo de su lugar propio, que será decisivo para inclinar la balanza entre las otras dos fuerzas electorales PAN-PRD y PRI con sus aliados, ya que en el Congreso ningún partido alcanza por sí solo la mayoría.

Los que no sirvieron ni de estorbo fueron los 4 candidatos restantes, el más votado de ellos llegó a 2%. ¡Pero así cobraron!

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