#AsuntosPúblicos: CUANDO BAJE LA EUFORIA, EL GOBIERNO DÉBIL
+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-06-10
Una vez que bajen de la euforia del triunfo electoral y se agote el discurso de promesas de campaña, la nueva primera fuerza, la coalición PAN-PRD, ganadores del cargo de gobernador y de la bancada más numerosa del Congreso para los próximos 2 años (si lo confirman los cómputos legales), se encontrarán con sus demasiadas limitaciones y grandes dificultades de acción y resultados.
Cuando analicen con realismo y razón la situación política resultante o bien cuando se enfrenten a los hechos y asuman sus posiciones podrán verificar que serán un gobierno débil y acotado, de temporalidad efímera. Empezarán a comprender que no será nada fácil no sólo cumplir con las ofertas electorales que hoy sigue machacando Miguel Ángel Yunes, muchas de ellas, irrealizables, como a su tiempo se verá, sino tan sólo para mantener en operación las funciones sustantivas de gobierno.
Llegarán rebasados por el tamaño de los problemas que heredarán (financieros, de inseguridad, etc.) y no habrá recursos suficientes, incluido el tiempo, un mandato de apenas un tercio del periodo normal.
Tendrán una porción del poder, pero no serán dominantes, por mucho que se lo crean hoy; actuarán bajo una distribución del poder compartido con otros poderes reales e institucionales que no están a su disposición ni subordinación, capaces de bloquear o contener al gobernador y a su bancada legislativa.
Las tendencias electorales (de mantenerse una vez concluidos los cómputos) proyectan la formación de un gobierno dividido, donde el titular del Ejecutivo no controla las decisiones del Poder Legislativo, y debe negociar junto con su bancada con los representantes de las fuerzas políticas rivales para poder alcanzar las mayorías previstas por la ley para la toma de decisiones legislativas o de cooperación entre poderes. La bravuconería de Miguel Ángel Yunes –cuasi gobernador electo–, de y las nuevas élites del PAN y PRD, al asalto del poder, se reducirán cuando perciban la situación política real, en cuanto tomen la responsabilidad, ejerzan los recursos públicos y tengan que rendir cuentas como gobierno.
La barrera de la mayoría calificada
en el supuesto de que el PAN y PRD –que apuntan a haber ganado 13 diputados de mayoría– pudieran completar 26 diputados, podrán tomar algunas decisiones, pero no las claves para su proyecto de dominación política.
Por eso el mayor freno para el próximo gobierno, donde toparía con pared, es la misión casi imposible de reunir la mayoría calificada en el Congreso, condición constitucional de un grupo de decisiones fundamentales que requieren el voto de 34 diputados, obviamente, necesitarían a los legisladores de Morena y el PRI y aliados que no tienen motivos políticos para subordinarse.
No podría reformar la Constitución Política, tampoco contratar o reestructurar la deuda pública ni tener injerencia para nombramiento o remoción en el grupo de órganos constitucionales autónomos –la Fiscalía General del Estado, el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CNDH), el Instituto Veracruzano de Transparencia y Acceso a la Información (IVAI), la Comisión Estatal para la Atención y Protección de periodistas (CEAPP).
Más débil que el Fiscal
Como ya se ha comentado, el próximo gobernador del estado no podrá sin mayoría calificada remover al Fiscal General Luis Ángel Bravo, nombrado por el Congreso para 9 años, lo que implica que Yunes Linares no controle el ejercicio de la acción penal y por lo tanto será incapaz, como dice, de meter a la cárcel a Javier Duarte, una de sus promesas de campaña; todavía ayer, Yunes Linares en un episodio más de su pleito de lavadero con Duarte, de acusaciones cruzadas de corrupción, donde el comal le dijo a la olla, fanfarroneó que el 1 de diciembre “llamaré a cuentas al fiscal”, advirtiendo que también a Luis Ángel Bravo lo va a quitar; no se ve cómo. Sin la mayoría calificada en el Congreso, no tiene ni para iniciar cualquier acción.
Al contrario, ahora que se promulgará la reforma constitucional que quita el fuero al gobernador del estado (además de a secretarios de despacho y ediles de ayuntamiento), el propio gobernador podrá ser aprehendido por la Fiscalía del Estado, en una hipótesis de atribuciones comparadas, mientras que el Ejecutivo no podrá detener al Fiscal General, quien sí conservó el fuero constitucional.
Nuevos candados
Derivada de la reforma constitucional denominada “anti corrupción” que ayer se declaró consumada en el Congreso, aparte de la eliminación del fuero, entrarán en vigor otros candados que requieren del amplio consenso legislativo de la mayoría calificada, remoto al próximo gobierno, pero a la mano para el actual; de ahí que el gobierno de Duarte pueda aún ejercer la atribución a sabiendas que su malqueriente sucesor no podrá desarmarla. Una de estas es la creación dentro de la Fiscalía General y dependiente del Fiscal General de una la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, a cargo de un Fiscal que será nombrado por “las dos terceras partes de los integrantes del Congreso del Estado” por un periodo de cinco años.
Otra, el nombramiento de Contralor General del Estado. En lo sucesivo será designado por el Congreso con la aprobación de mayoría calificada, a propuesta del Gobernador del Estado.
Aunque el Contralor General del Estado podrá ser removido por el gobernador, se dispone en el texto constitucional que mientras el candidato propuesto por el gobernador en sustitución no obtenga la mayoría necesaria, podrá enviar propuestas hasta que la consiga. Pero “el contralor general en funciones continuará en el desempeño de su encargo hasta que esto suceda”, si se les ocurre ahora nombrar un contralor con ese procedimiento (que no sería por cierto necesario para el actual en funciones, pero que le daría un refrendo), a ver cuándo podría Yunes Linares conseguir una mayoría calificada en el Congreso.
Plan de Desarrollo, sin transición
Otra reforma constitucional consumada, de inminente promulgación, es la relativa al Plan Veracruzano de Desarrollo. Se estableció como atribución del Congreso aprobarlo concediendo en los artículos transitorios que el gobernador electo en esta ocasión para el periodo de 2 años pueda convocar a ciudadanos, servidores públicos y asesores expertos en la materia a la elaboración de dicho plan en un plazo de 4 meses; pero no hay previsiones de autoridad para que pueda obligar a la actual administración a ninguna acción concreta al respecto. Tampoco asignación presupuestal. Queda abierto a que el Congreso en los siguientes 30 días adapte la legislación en materia de planeación. Le darán lo que quieran darle a Yunes Linares.
Y aunque ya reclama que le adelanten la entrega del poder y la administración, tendrá que esperar tantito. Conforme a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo el inicio de la entrega de asuntos (no de mando) informativa al gobernador electo o a quienes éste designe es a partir del 1 de noviembre, realizando con ellos las juntas de trabajo que requieran, de preferencia fuera del horario de labores. Para entonces, a ver si ya se enfrió Miguel Ángel Yunes. Para que asuma el poder (débil) faltan más de 5 meses y medio, el equivalente casi al 25% de su mandato, la mitad de su primer y penúltimo año de gobierno. Apenas entre, estará saliendo.
Después de todo, algo positivo trajo la reforma que recortó este periodo de gobernador a sólo dos años –Miguel Ángel Yunes Linares no es mejor que el actual grupo gobernante, su triunfo electoral no limpia su trayectoria de corrupción y abusos de poder. Es una alternancia involutiva, retrógrada. Por fortuna, con contrapesos.