+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-06-09
La tregua y aparente aceptación de los resultados preliminares de la elección de gobernador del pasado domingo –el conteo rápido y el PREP– favorables al candidato del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes, acabó; ahora los partidos políticos que no obtuvieron la tendencia mayoritaria de votos, Morena y el PRI suman fuerzas para alegar graves irregularidades en las actas de las casillas electorales y en los datos que se transmitieron al Programa de Resultados Preliminares (PREP).
La impugnación legal por el momento se centra en la exigencia de un recuento total de los paquetes –voto por voto–, se anticipa llegaría a pedir la anulación judicial de la elección de gobernador.
Ayer al iniciar el cómputo legal de las elecciones tanto de gobernador como de diputados de mayoría en los 30 distritos del estado, se reanudó el combate en el campo de las actas de cómputo, cuestionando la legalidad y confianza de sus datos, poniendo en duda la certeza de la voluntad ciudadana.
Abrió fuego el representante de Morena en el Consejo General del OPLE, Ricardo Moreno, refiriendo que las cifras del PREP no cuadran, que hay alrededor de 106 mil votos de exceso sobre el listado de electores, presumiendo que podrían haber usado boletas clonadas en la jornada electoral; pidió se hiciera una verificación de autenticidad de boletas del 10 por ciento en cada casilla e incluso que se hiciera el recuento total de la elección (como le gusta a AMLO, “voto por voto, casilla por casilla”). El acuerdo de autentificación al que llegó el OPLE fue de hacerlo en una muestra aleatoria de 120 casillas, donde se extraerán 3 boletas para verificar sus códigos de seguridad.
Por otro lado, en el curso de las sesiones de cómputo de ayer se detectaron otras anomalías en los paquetes y sus actas que son causales de recuento de votos, entre otras, votos a favor de candidatos que no les fueron contabilizados, falta de acta de cómputo o datos ilegibles o un elevada cantidad de votos anulados, sin claridad de motivo. Por ello, se determinó conforme al Código Electoral se recontaran 4 mil 164 paquetes de las elección de gobernador que corresponden al 40% de las casillas que se instalaron, así como 5 mil 291 de la elección de diputados, el 51% del total; mas no se aceptó la petición del 100 por ciento propuesto por Morena y respaldado por el PRI.
Debido al procedimiento de recuento –para el que se forman grupos plurales de trabajo– van lentos, anoche unos pocos distritos habían concluido, la mayoría seguía, pero no hubo reporte de resultados, será hasta que acaben todos, lo que se espera suceda en el curso de hoy; entonces se verá a que cifras llegaron y cuál será la postura de los candidatos a gobernador.
Resurrección
Ayer dio señales de vida el masacrado PRI veracruzano. Al tercer día, su candidato a gobernador Héctor Yunes Landa reapareció luego de su mensaje de aceptación de tendencias adversas, pronunciado el lunes por la mañana con el conteo rápido y el PREP, 4 puntos porcentuales, clavados entre pecho y espalda; prematuramente realizado, se dice, por instrucciones centrales (Peña y Osorio Chong).
Ayer Héctor negó haber reconocido su derrota y dijo estar atento al cómputo legal iniciado ayer, como si hubiera tomado un segundo aire, ante la eventual nulidad de la elección.
Amadeo Flores Espinosa, presidente del cascajo del PRI, quitó la cara de luto que tenía en la conferencia del lunes, la de alternancia y la vida en la banca y la oposición, para demandar al OPLE la apertura de la totalidad de los paquetes electorales, en coincidencia con el partido Morena, especializado en resistencias post elecciones.
El pataleo del PRI ya se esperaba. Su presidente nacional, Manlio Fabio Beltrones, uno de los mayores damnificados del terremoto electoral, metió desde el lunes la posibilidad de impugnar resultados en tres estados de los 7 que perdieron –entre ellos, Veracruz. Lo mencionó después de que los candidatos derrotados de su partido se habían venido abajo y que él mismo había visto rodar su posibilidad de encartarse en la carrera a la Presidencia de la República en 2018.
Judicialización electoral
No tiene por que sorprender que los partidos y candidatos perdedores de la elección impugnen jurídica y políticamente los resultados. El recuento de votos es una forma de comprobar que se respeta la voluntad ciudadana y que los funcionarios de casilla actuaron no sólo sin dolo sino sin errores en la acreditación y conteo de los votos; dado el diseño de la boleta electoral y sus reglas complejas para cómputo o anulación es posible que hayan cometido errores que puedan subsanarse en esta etapa, y se ajusten las cuentas, o que se detecten otras irregularidades. De no atenderlas el OPLE, queda el recurso ante los tribunales electorales –estatal y federal– donde se acumulan todas las pruebas para anular casillas o hasta la elección misma.
No tiene de qué quejarse el PAN ni Miguel Ángel Yunes Linares. El PAN, que perdió las elecciones de gobernador en 2004 y 2010, ambas las impugnó hasta sus últimas consecuencias legales. En 2004, la interpusieron por Gerardo Buganza y hace 6 años, Miguel Ángel Yunes Linares pretendió ante los tribunales electorales se anulara la elección; hoy, que le favorecen los resultados preliminares, juzga que harán el ridículo los que impugnen su triunfo, incongruente.