#AsuntosPúblicos: BUGANZA, OTRO CUENTO DESCUBIERTO
+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-05-24
Ahora que se conoce la resolución del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) de fecha 4 de mayo pasado, por la que se sanciona a Gerardo Buganza Salmerón con la pérdida del derecho a ser registrado (o la cancelación, en su caso) como candidato independiente al cargo de gobernador, se le cae el cuento de que abandonó la competencia por decisión propia.
Como se recuerda, el ex panista trepado todo el sexenio en el gobierno de Duarte, fue el primero que se alistó para usar la figura de candidato independiente a gobernador, había preparado su lanzamiento desde el interior del gabinete como secretario de Gobierno y de Infraestructura y Obras Públicas –y se suponía era parte de la jugada del gobernador para disputar el mercado de votos al PAN y a su candidato Miguel Ángel Yunes Linares, dispersar el voto opositor.
Precedido de alguna campaña publicitaria, el Más que Bronco, aunque ya se había filtrado que no seguiría, sorprendió con el anunció del retiro de su candidatura, alegó entonces “falta de garantías para una contienda electoral democrática”, y se quejó de “falta de honestidad y compromiso en la mafia política y los partidos que pretenden seguir gobernándonos”.
La realidad era otra. La resolución del INE indica que Buganza ya anticipaba el rechazo de su registro y trató de hacer creer que era una cuestión de principios, como le gusta simular. Lo cierto es que incumplió con las reglas de rendición de cuentas y la contabilidad de los ingresos y gastos tendientes a obtener el apoyo ciudadano; omitió rendir el informe al área de fiscalización, irregularidad que “genera incertidumbre sobre el legal origen y destino de los recursos que los sujetos obligados hubieren obtenido”, indica la resolución del INE; además no comprobó haber constituido la Asociación Civil prevista como obligatoria; omitió el acta constitutiva de la creación de la persona moral conformada como AC, y el documento que acredite la capacidad económica de la asociación y del aspirante.” Por otro lado, nunca presentó los apoyos ciudadanos que decía tener.
Ni para pedirle cuentas ciudadanas de cuánto recaudó para promover el apoyo ciudadano (¿cuánto sacó del Gobierno del Estado?) y cómo lo gastó o ¿se lo clavó?
Si no cumplió con la transparencia y rendición de cuentas que le obligaba la ley, sería iluso creer que lo haría donde no está obligado legalmente.
Oportunista, de nuevo
Como es sabido, Buganza, apóstata de su mensaje al pueblo de Veracruz, pronto se entregó a la componenda fácil, se reconcilió con la “mafia política que quiere seguir gobernándonos” y se trepó sin méritos, ni esfuerzo, a la lista de los seguros diputados locales de la próxima legislatura.
Alguna cualidad muy oculta o un secreto valioso debe tener Buganza que el gobernador Duarte lo sigue comprando sobrevaluado. Le compensó el retiro del apoyo para la candidatura independiente, otorgado en cambio a Juan Bueno Torio, con la posición preferente, el lugar uno de la lista de candidatos a diputado plurinominal por el partido verde, un evidente satélite del PRI que controla el gobernador.
Molestó a los militantes del Verde –a su cúpula sobre todo– la posición de privilegio adjudicada por dedazo regordete a Buganza, pero se ve ya le llegaron al precio a Carlos Puente, el dirigente nacional, que ayer hasta dijo que Buggy les dará votos (de castigo, religiosos ¿de cuáles?).
Anda tan encandilado Buganza que lo están soltando para la Junta de Coordinación Política, no se sabe si con el parecer de Héctor Yunes o por disposición de la “mafia política que quiere seguir gobernándonos”.
No ayuda Duarte (“pero sigo siendo el lastre”)
Los recurrentes e incontrolables problemas del gobierno de Javier Duarte no dejan de golpear a la campaña electoral del candidato del PRI a gobernador. Los esfuerzos hechos por Héctor Yunes para tratar de convencer al electorado, a grupos de interés y sociedad civil con su propio proyecto y acuerdos personales, marcando distancia del actual gobierno, siguen remando contra la corriente.
El fracaso, las omisiones e incumplimientos del gobierno de Duarte son el referente negativo de la agenda temática de la campaña electoral, situación que favorece a la oposición y de la que no se puede deslindar del todo el candidato del PRI por más que lo intenta.
A unos meses de su salida, en medio del proceso electoral sucesorio, no ha encontrado Javier Duarte como atender los problemas financieros que viene arrastrando; tampoco lo rescata el Gobierno Federal; persiste la falta de pago a proveedores, contratistas, prestadores de servicios, a órganos públicos y a todo mundo (menos el gobernador y su camarilla), con el obvio descontento, que se refleja más en los segmentos con activismo y visibilidad mediática, como la UV, que esta semana saldrá de nuevo a la calle para protestar por la falta de pago, o la protesta de pensionados y dirigentes sindicales que están inconformes con la merma sustantiva de las reservas financieras del Instituto de Pensiones (IPE), tan sólo en este mes le dieron una mochada de cerca de mil millones de pesos. Y no convencen de las bondades de bienes ofrecidos en compensación, mas nunca entregados.
También lo desbordan los problemas de inseguridad; apenas pasó la crisis de los desaparecidos por las policías en Tierra Blanca y Papantla, sobrevino otra oleada de ejecuciones y secuestros, evidente signo de la creciente presencia de grupos delictivos en toda la entidad, como de la incapacidad de pararlos y garantizar la seguridad de las personas. Fallan los blindajes y los operativos; al sur, llegará la Gendarmería, ¿y al resto del estado?
En Xalapa tampoco estamos tranquilos, la masacre en el antro Madame, ubicado sobre Lázaro Cárdenas, próximo a la casa de campaña del candidato del PRI a gobernador, en la primera hora de la madrugada del domingo, entraron y dispararon sobre los asistentes, dicen que focalizado, pero hay 5 muertos y una docena de heridos, y dicen que había un centenar de personas en el lugar. En el puerto de Veracruz en plena misa oficiada por el obispo en concurrido sitio irrumpió un comando armado y se llevó a un “feligrés”, cuya ficha presuntamente criminal rápido divulgó el general Bermúdez.
Ni que decir de la corrupción emblemática del grupo en el poder, cuando todo mundo relaciona directamente el quebranto financiero del estado con su enriquecimiento ilícito. Las grabaciones presuntuosas de Gabriel Deantes sobre endeudar al estado a cambio de impunidad y la del gobernador Duarte con José Murat sobre la falsificación de facturas del seguro popular, aunque producto del espionaje, transmiten conversaciones sugestivas de ilegalidades que meten ruido al proceso electoral.
De ganar Héctor Yunes, como parece indicar la tendencia, lo haría no con la ayuda de Duarte (que parece apostarle a Cuitláhuac García y al partido Morena), sino a pesar de Duarte.