#Editorial: POR ESO NUNCA VOLVIÓ A LEVANTAR EN CAMPAÑA

+A el candidato del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares le pesa su pasado Obscuro

Zona Centro

REDACCIÓN - 2016-05-17

Quien tal vez pensó que sería un día de campo, algo “papita”, las campañas electorales en Veracruz fue el candidato del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares.

Y es que como se mencionó en la editorial anterior, Yunes Linares tuvo que cambiar su estrategia de campaña pese a que tenía prácticamente todo a favor: un antipriismo creciente, un gobierno con mala imagen, etc., pero su mala reputación ampliamente conocida, y los negocios turbios que han acrecentado su fortuna inexplicable le reventaron.

¿A poco en verdad nunca pensó que todos esos pecados no se los iban a recordar? ¿En serio creyó que hay gente que no tiene memoria? ¿Le apuesta a que los veracruzanos se olvidaran la clase de pillo, represor, perseguidor o hasta presunto pederasta que es? ¿Se le olvidan los señalamientos que hubo incluso fuera de tiempos de campaña?

Lo peor para él fue que nunca respondió los señalamientos y se encerró en su burbuja de cristal, escondiendo la cabeza como las avestruces, ignorando lo que acontecía a su alrededor. Todo lo atribuyó a una “guerra sucia”, pero nunca tuvo pruebas reales para demostrarlo.

Pero lo que nunca esperó y tuvo que apersonar desde un inicio fue la repentina aparición del caso “Panamá Papers”, investigación periodística internacional donde se le vinculó a su hijo Omar Yunes Márquez en negocios pocos claros y de posible evasión fiscal.

Luego los audios donde descaradamente Omar habla de negocios millonarios, pese a que su propio padre lo catalogó como un changarrero de sushis.

Desde ahí, Yunes Linares tuvo que cambiar el rumbo de su estrategia de campaña. Conforme aparecieron más denuncias, tuvo que tomar otro camino muy distinto al de su campaña (aunada a la cantaleta que ya tenía programada en todos sus discursos: “Que Duarte esto”, “Duarte lo otro”), pero le falló la victimización y se quedó sin argumentos.

Y es que si tenía ya diseñada la estrategia, esta tuvo que virarla hacia otro rumbo, descuidando lo elemental de las campañas políticas: ir a visitar lugares, convencer a la gente, pedirles el voto.

Y así, con todo a favor hasta para que ganara una vaca, sencillamente Yunes perdió.

En las últimas semanas, se ha dedicado a responder acusaciones, lo que seguramente le ha quitado tiempo para realmente concentrarse en su campaña como debiera ser. Como quizás pensó que sería, pero a la larga no esperaba que las cosas se le complicaran.

EPÍLOGO

Por cierto que el mentado polígrafo fue una treta ridícula que Yunes Linares intentó hacer un el debate que hizo cuando fue candidato en el 2010… El año que perdió las elecciones contra Javier Duarte de Ochoa.

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