#Editorial: LAS SEÑALES DE LA DERROTA EN VERACRUZ; LOS MALOS CANDIDATOS

+Desde el altiplano, los analistas políticos nacionales están manifestando una percepción que, al menos en Veracruz, la alianza PAN-PRD va perdiendo.

Zona Centro

REDACCIÓN - 2016-05-16

Desde el altiplano, los analistas políticos nacionales están manifestando una percepción que, al menos en Veracruz, ya es más que confirmada: que pese a tener todas las ventajas, el antipriismo, el antiDuartismo y todo un séquito de operadores de redes sociales para soplarle a temas polémicos, la alianza PAN-PRD va perdiendo.

Existen versiones, no confirmadas, que desde la cúpula panista se dan de topes en la cabeza por el hecho de que pese a tener la gubernatura en bandeja de plata, cometieron el grave error de poner a un candidato cuya cola es más larga que su lengua. Que en lugar de poner a un hombre intachable, decidieron por el más polémico y el que más conocen sus fechorías los adversarios políticos.

Dicen que si en el PAN hubiesen apostado por tener a una persona con una reputación más decente (como en su momento Buganza o Bueno Torio), sin estar metidos en escándalos, pero además sin señalamientos graves como el enriquecimiento inexplicable o la pederastía, el estado de Veracruz ya se estaría pintando de azul y amarillo por todos lados, pero la realidad es que la mala decisión de poner a Yunes Linares les está costando caro a los de la alianza.

Otro caso parecido es el de la periodista María Josefina Gamboa Torales, candidata a diputada muy cercana a Yunes Linares, a quien le están recordando que ella es la asesina imprudencial del joven José Luis Burela López, a quien atropelló bajo los influjos del alcohol. A lo anterior se suma que Gamboa Torales iba a exceso de velocidad no por una urgencia, sino porque a su hermana y cuñado los habían detenido en un retén de alcoholímetro; es decir, su prisa --la misma que mató a Burela-- fue porque iba en calidad de influyente para presionar que liberaran a sus familiares que no pasaron la prueba de vialidad.

A Gamboa también le quitó el apoyo la periodista Silvia Núñez, quien había sido una de sus defensoras más notables en el caso que la llevó hasta la cárcel de Tuxpan.

Pero hay más señales que definitivamente están evidenciando a los seguidores de Yunes Linares en la etapa de las desesperaciones, como el hecho de que el dirigente estatal del PAN, Pepe Mancha, fue visto salir de un table dance hasta las manitas de ebrio, junto a una empleada de la Secretaría de Gobernación, quien se dice es sobrina de un operador de Yunes Linares. Un dirigente estatal de un partido, en su sano juicio, no haría lo anterior, ni ningún desfiguro en la calle.

Otra de las señales que se comentan es que de repente el jefe de prensa de Miguel Yunes, llamado Elías Assad, comenzó a dar línea de golpear a su propio candidato: que primero estaban prometiendo grandes convenios con los medios de comunicación, pero de repente frenaron todo, dejaron de responder las llamadas y ya no atienden mensajes de a quienes dejaron colgados con la propaganda.

Más señales: haber recurrido a lo que tanto se quejaron: audios ilegalmente obtenidos para “denunciar” irrupciones oficiales en el proceso electoral. Lo anterior sólo tuvo como efecto que renunciara el coordinador estatal del programa Prospera, pero fuera de eso no ha habido algo realmente de impacto, algo apabullante, sólo unos audios malhechos que no demuestran nada, sólo conversaciones como en cualquier mesa de café.

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