+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-05-12
No sorprende que se vincule con la pederastia o práctica de sexo con menores de edad a Miguel Ángel Yunes Linares, el candidato del PAN-PRD a gobernador.
Desde 2004 su nombre quedó ligado al escandaloso caso periodístico judicial de pornografía infantil y abusos sexuales a menores por el que se detuvo y procesó a su amigo Jean Succar Kuri, el pederasta de Cancún.
En cada campaña electoral el tema aflora, como estigma que lleva Miguel Ángel Yunes, vergüenza que lo persigue aunque se esconda y lo niegue, la pederastia lo marcó públicamente.
Mucha gente se ha enterado en el curso del tiempo de su implicación con la pederastia, a través de una de las versiones más populares del caso, como se sabe, el libro de la periodista Lydia Cacho, Los Demonios del Edén, el poder que protege a la pornografía infantil, editado en 2005, un año después de que el asunto se destapó en Cancún. Antes que Lydia Cacho la prensa de Quintana Roo lo cubrió ampliamente; ya entonces se identificaba a Miguel Ángel Yunes Linares (era entonces diputado federal por el PRI) como uno de los asiduos visitantes a Villa Solymar, propiedad de Jean Succar Kuri, y participante de sus fiestas con menores de edad, según varios testimonios, incluidos los de algunas menores, víctimas denunciantes.
Salió impune de los señalamientos que obran en el expediente ministerial gracias a sus relaciones políticas, lo protegieron cuando se pasó al PAN y colaboró con el gobierno de Vicente Fox en áreas de seguridad. El PAN, que era tan mocho, cerró los ojos como los legionarios y la jerarquía católica los cerraron con Marcial Maciel. Miguel Ángel Yunes es el padre Maciel del PAN.
Nuevos abusos sexuales
Ahora brota de nuevo la pederastia de Miguel Ángel Yunes Linares. No con el recordatorio directo de su implicación en los hechos por los que fue sentenciado su amigo Succar Kuri ni por las menciones de su nombre en la averiguación previa. Es al parecer un recuento inédito. Ayer se conoció de una denuncia penal en su contra por abusos sexuales cometidos en agravio de 7 menores de edad; la presentó ante la Procuraduría General de la República (PGR), en la ciudad de México, un grupo de 40 asociaciones no gubernamentales (ONG), defensoras de derechos humanos. Los representantes de las víctimas mencionaron que los actos de abuso sexual ocurrieron entre 2006 y 2016, en “aguas internacionales”, presuntamente en el lujoso yate Tiara de Miguel Ángel Yunes.
Aunque las organizaciones de derechos humanos que acusan a Yunes Linares, en representación de las víctimas de abusos sexuales, aseguran que su denuncia sólo busca justicia y que no haya impunidad, al margen de los tiempos electorales de Veracruz será inevitable su resonancia en lo que falta de campañas y no se duda podría tener una influencia en las preferencias electorales.
¿Quién votaría por un pederasta para gobernador?
La caída en la intención del voto que trae Yunes Linares desde hace un par de semanas se acentuará con la reaparición del tema de su preferencia sexual. No se trata, hay que precisarlo, de su sexualidad personal, que es un ámbito de su vida privada, sino de las fundadas presunciones de violaciones graves a la moral pública y al orden jurídico.
Con conocimiento de causa, ¿quién votaría para gobernador del estado por una persona que aparte de otros vicios en la función pública, como el enriquecimiento ilícito, se le ha relacionado con prácticas de sexo con menores?
Tiran a Roa
La limpia por la vía jurisdiccional de funcionarios con rastro del pasado y el acotamiento de la influencia de poderes locales sigue implacable en el Órgano Público Electoral (OPLE).
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) hizo su parte cuando declaró inconstitucionales, entre otros, los artículos del Código Electoral del Estado que arrogaban al Congreso local la facultad de nombrar por 9 años al Secretario Ejecutivo del OPLE. Luego el Tribunal Electoral del Estado tiró la necedad de sostener a Víctor Moctezuma –empleado del Oso Deantes– como Secretario Ejecutivo, poniendo de moda la tesis de inelegibilidad por no gozar de buena reputación (por mala fama). Ahora con la misma fórmula la Sala Central del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) fulminó a Alfredo Roa, el sustituto de Moctezuma, debido a que alguna vez le recetaron una amonestación por incumplir una resolución.
Como para que se crea que va en serio la construcción de las nuevas instituciones electorales.