+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-05-11
Ocho días tardó en caer Alejandro Baquedano Sánchez, el delegado del programa Prospera de la Secretaría de Desarrollo Social, signo de su rol y presencia desechable, era un hilo delgado, prescindible, moneda de cambio en las negociaciones de política nacional entre la Presidencia de la República y partidos políticos, en particular cedido al PAN para su aceptación de la versión gubernamental y priista de las leyes anticorrupción.
El montaje del audio supuestamente revelador de la confabulación para usar Prospera en estas elecciones no se sostiene. En uno de los tantos shows de periodos electorales, la semana anterior los dirigentes nacionales del PAN, Ricardo Anaya, y del PRD, Agustín Basave, partidos coaligados para las elecciones de Veracruz, denunciaron el presunto uso electoral en la entidad del programa Prospera de Sedesol a favor del PRI.
Como es teatro, la solidez de las pruebas no es tan importante como la puesta en escena. Exhibieron evidencias precarias. Una grabación defectuosa y llena de ruido, cuyas voces se afirma corresponden al delegado del programa federal contra la pobreza que sustituyó a Oportunidades y el diputado local por Boca del Río, Raúl Zarrabal, garantizadas presumen por peritajes, la narrativa teatral indica que los personajes se ponen de acuerdo para utilizar el padrón y ofrecer a seguidores la incorporación a los beneficios monetarios. Se llega a esta interpretación en gran medida gracias a la inducción de significado que aportan externamente los editores del audio, textos sobrepuestos y voz en off del conductor.
Teatralidad y negociación
No se duda que pueda darse una concertación para utilizar dichos programas con fines electorales, como es sabido hay una larga práctica que indistintamente aplica cualquiera de los gobiernos (lo hizo el PAN durante sus dos sexenios que gobernó) y lo hecho el PRI, el PRD. Sin embargo, su demostración, y más su imputación delictiva, es otra cosa. Lo cierto es que en este caso las pruebas son endebles y además nulas en proceso judicial, ya que son obtenidas ilegalmente, por mucho que las quieran mostrar como resultado de una vigilancia “ciudadana”. Obviamente estos partidos están realizando espionaje político.
Pero eso no importa tanto en este momento, el asunto es político. Tras conocer la denuncia del PAN-PRD, el secretario de Desarrollo Social del Gobierno Federal, José Antonio Meade, rechazó que pudiera darse un uso partidista o a favor de algún candidato del programa Prospera en el actual proceso. No porque no pudiera querer, sino por las reglas de blindaje, en este periodo están suspendidas las entregas de beneficios y la incorporación de nuevas personas al padrón de beneficiarios.
Ayer arremetieron de nuevo las dirigencias del PAN y el PRD, presionaron a Meade pidiendo su intervención: “que amarre a sus mapaches” (léxico PRD), advirtiendo que de no hacerlo estaría siendo cómplice (léxico PAN), horas más tarde se conoció la renuncia “voluntaria” de Baquedano a la coordinación de Prospera para “contribuir con los principios que rigen la labor diaria de los servidores públicos (se escucha un suspiro cívico enternecedor).
Repentino acuerdo anticorrupción
También ayer se conoció el viraje inesperado del PAN en el Senado sobre el paquete de leyes anticorrupción. La diferencia irreconciliable que sostenía el PAN con la propuesta del gobierno de Peña, sustentada por el PRI y PVEM acerca de las declaraciones 3 por 3, repentinamente desaparecieron. Se allanaron los panistas a la versión limitada de las declaraciones de servidores públicos, patrimonial, fiscal y de intereses, ahora dicen que lo importante es que salga el Sistema Nacional Anticorrupción. No se ve casual la coincidencia de conceder una cabeza en Veracruz. Todo sea por el Pacto, lo que queda de él y que pasen las leyes anticorrupción como las quiere el PRI y la Presidencia.
Valor electoral relativo
las estructuras electorales y la preferencia en la votación pesan más que cualquier titular de una dependencia pública, presuntamente orientada electoralmente.
Si se recuerda la operación “oro molido”, aquella denunciada con audios por el PAN en el proceso electoral de 2013, tuvo como consecuencia la remoción de varios funcionarios, los principales, Salvador Manzur de la Sefiplan y Ranulfo Márquez como Delegado Federal de la Sedesol. Pero se le vio ningún beneficio electoral a los denunciantes. De las 30 diputaciones de mayoría en disputa, el PAN sólo ganó 2 (el PRD apenas 1 y Morena 2, mientras que el PRI y aliados se llevaron 25 distritos de mayoría).
Y es que el montaje también se relaciona con la preparación de las impugnaciones de resultados electorales, ante la previsión de resultados desfavorables, PAN-PRD se visualizan perdedores, tratarán de recuperar algo en los tribunales electorales. Aunque sus casos no sean de oro molido.
Con todo, la salida de Baquedano, quien es sabido es gente del gobernador Javier Duarte, aunque también fue panista, abona a la legitimación del resultado de las elecciones.