#DelJurídico: LA POLÍTICA Y LAS CONDICIONES LABORALES.
+Artículo del abogado Ángel Javier Casas Ramos
Zona Centro
Ángel Javier Casas Ramos - 2016-04-28
Hoy día vivimos una crisis en la totalidad del imaginario: el económico, el de la falta de estabilidad laboral, el del sector salud, una creciente pobreza extrema y una cada vez más marcada desigualdad social, y sin lugar a dudas el que más nos preocupa es el tema de inseguridad, la violencia y el crimen organizado, estos tópicos los más urgentes, y sin embargo no los únicos, pues podríamos mencionar un sinfín de factores y problemas que nublan al país y sobre todo en nuestra entidad que nos sumerge en una realidad tan oscura y tan atroz que quizás no se habría anticipado unos años atrás.
Elecciones se acercan y ante su proximidad muchos cuestionaran no sólo las credenciales, sino la idoneidad de los candidatos y su preocupación o su actuar frente a estos temas, si ponemos un orden en estas preocupaciones el primer lugar lo ocuparía la ´´impunidad´´, posteriormente la inseguridad, (el crimen organizado, y la violencia) pues uno a menudo es consecuencia del otro.
Muchos se preguntaran ¿´´impunidad´´? ¿Porque? La revista Forbes posiciona a nuestro país en el segundo lugar con más impunidad, detrás de filipinas quien ocupa el primer lugar, lo que nos lleva a la segunda pregunta, ¿cómo es posible esto? La respuesta podría considerarse simple (empero no lo es), si tomamos como referente a la sociedad pensaríamos que todo esto se engloba en una sola cosa ´´la política´´ y desde luego esta lleva a algunos problemas que tienen nombres y apellidos (algunos políticos), (no, no lo sacamos de 100 mexicanos dijeron) pero en ocasiones es más fácil culpar a terceros por nuestros propios problemas que aceptar la responsabilidad propia, me explico a continuación: el problema de la impunidad está estrechamente vinculado a la corrupción, y la corrupción sin duda es un problema de ética, y la falta de ética es un problema de educación no necesariamente de la que se obtiene en la escuela, sino de la que se aprende en casa a través del ejemplo y de la práctica de los valores, (por eso dijimos que la respuesta en realidad no era tan simple)
A pesar de lo anterior, ello no significa que la política o dicho sea de paso algunos políticos estén libres de culpa, después de todo está claro que la ´´política´ se ha vuelto un juego muy sucio, incluso para la opinión de la sociedad dentro de los peores tipos de criminales se señalan a los políticos corruptos, se les tilda de delincuentes (delincuentes de cuello blanco), y muchas veces se les coloca al inicio de la lista seguidos por asesinos, estafadores, abusadores, y en ocasiones se les señala hasta de violadores, o frecuentemente se les compara con ellos.
No obstante la política no es mala, pues en su esencia corresponde a su homóloga diplomacia, la primera de ella proviene del latín politicus relativo al ordenamiento de la ciudad. Se le considera una rama de la moral que se ocupa de la actividad en virtud de la cual una sociedad libre resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva. El segundo de los términos entiende a la diplomacia como cortesía aparente e interesada, y considera a esta como una rama de la política.
Es claro que la política, gracias a algunos personajes ha ganado un sentido peyorativo... La polaca, la grilla, por decir solo algunos, por ello sin titubear, algunos podrán afirmar que la ´´política ´´es la madre de todo mal que existe en el país, pues podrían pensar que si hubiera la humanidad en los congresistas por hacer las cosas bien no estaríamos en esta problemática, la realidad de las cosas es que no es tan sencillo, pues cada cabeza es mundo y lo bueno de la democracia es frecuentemente también lo malo, pues cuesta mucho que todos esos “mundos” se pongan de acuerdo, máxime si tomamos en consideración que pueden entrar en juego intereses personales o de otro carácter.
Otra de las razones que han dañado la imagen de la política es el nepotismo, pues se le ha tomado a los puestos de la administración pública como si se tratase de legar una herencia familiar, una herencia ajena. Es por ello que para los comicios venideros debemos trabajar para cambiar esa imagen, y exigir a los candidatos que hagan lo propio, no sólo a través del discurso y la oratoria sino con propuestas y acciones concretas.
Por lo anterior todos los ciudadanos debemos darnos el tiempo para no solo escuchar, sino analizar las propuestas que toman como base de sus candidaturas, por ejemplo las trasmitidas en el debate realizado la semana pasada entre los candidatos a Gobernador de nuestro Estado, del que llama nuestra atención lo relativo al tema de economía y empleo, y en especial una propuesta que se lee también en espectaculares por toda nuestra Entidad Federativa: “Empleo digno y bien pagado” la cual se puede observar de igual forma en la cuenta de tweeter del candidato tricolor en la que afirmó “Listo para generar 91mil empleos anuales y bien pagados.” La verdad es que la sola idea suena “increíble” en el buen sentido de la palabra pero obliga a generar la pregunta ¿Cómo?.
Queda claro que la generación de empleos (o más bien de nuevos empleos) dependen de la inversión de capitales nacionales y extranjeros, no obstante la expresión “bien pagado” es más allá de lo ambigua, es totalmente subjetiva. Por lo que tendríamos que preguntarnos ¿Qué entendemos por bien pagado? o ¿que entienden los candidatos por bien pagado?; si partimos de la premisa que algunos políticos como Ernesto Cordero han expresado que una familia puede vivir y además de sus necesidades primarias, con renta, colegiaturas, crédito de automóvil, todo con 6 mil pesos al mes, pues sería un poco iluso. Peor aún si entendemos la expresión “bien pagado” como lo hizo Rosario Robles quien dijo que con 12 Pesos de apoyo diarios una persona cubría sus necesidades, pues creo que tendríamos nociones distintas de lo que significa bien pagado.
Ahora bien suponiendo por un momento que se considere la idea de que un trabajo es bien pagado cuando aquel supera los límites del salario mínimo, cualquier remuneración superior a los 75 pesos diarios podría afirmarse es bien pagada, (nada más alejado de la realidad) pues si le preguntan a un ciudadano diría que bien pagados son única y precisamente los funcionarios públicos como alcaldes, Diputados Federales y locales, Senadores y Secretarios de Estado, por decir solo algunos.
No debemos olvidar que la Ley Federal del Trabajo estableció en su artículo 90 “El salario mínimo deberá ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.” Lamentablemente el precepto a que aludimos hace años es por mucho letra muerta, y distanciado totalmente de la realidad económica del país, basta con preguntar a cualquier trabajador si considera que el importe del salario mínimo le es suficiente para cubrir sus necesidades, y obtendremos un contundente NO, y pues mucho menos las de su familia.
Por otra parte el concepto de empleo digno, aunque avalado por la organización internacional del trabajo, es uno que no comparto (se recomienda leer articulo día del empleo o dia del trabajo) por que la significación de empleo es igual a la de utilizar y solo se utilizan las cosas no a las personas.
Esto de ninguna manera significa que se descalifique la propuesta de generar empleo del candidato tricolor por el contrario debo reconocerle que es de los pocos que se pronunció por el tema, (la mayoría de los candidatos solo hablaron de condiciones para generar inversión).
No obstante considero que como ciudadanos pero sobre todo electores tenemos el deber no solo de cuestionar como se llevaran a cabo las propuestas en la que los candidatos sustentan sus campañas, sino exigir que una vez que sean electos las cumplan, por lo que volviendo al tema nos gustaría saber cómo hará para que voluntariosa o imperativamente los empresarios que inviertan en nuestro estado, paguen a sus empleados remuneraciones que se consideren “bien pagadas” cuando la ley solo las obliga a los máximos establecidos, las cuales se insiste están por mucho lejos de ser bien pagadas.
En apariencia generar las condiciones para generar inversión es prometer a los empresarios estímulos y “empleos bien pagados” no suelen ser estímulos para quienes buscan ganancias (objeto de toda empresa), es por ello que si los candidatos no definen los mecanismos para que se logren “trabajos bien pagados” es fácil pensar que se trata solo de promesas y “demagogia.”
Llama la atención que ninguno menciono la situación en la que se encuentran los trabajadores del estado (un estado endeudado que no alcanza en ocasiones ni a cubrir los salarios de sus trabajadores) y que decir de sus pensionados, aquellos que golpearon por salir a la calle a pedir el pago que por derecho no tendrían que ir a pedir a la calle.
Es triste la falta de propuestas demostrada en el debate o de la claridad de estas, del que solo vimos ataques y descalificaciones “de los de siempre”, es hora de un cambio, se necesitan ideas frescas, se necesita de más jóvenes preparados, apellidos diferentes, personas con capacidad de resolver, innovar, de poner los conocimientos adquiridos en práctica de políticos que se rodeen de personas con conocimiento, se necesita más participación ciudadana en la política, y políticos más propositivos y no simples oradores, pues como dijo platón: “el precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres”.
Es hora de igualar la balanza para el pueblo y de redimir el espíritu verdadero de la política, con trabajo arduo, es urgente nuevas figuras con principios, educación, cultura y amor por el trabajo, sobre todo humanidad, saber que puede dar soluciones y no problemas, a la sociedad. No se trata de una postura aristotélica (al enunciar que solo los sabios deben gobernar) sino que para gobernar, para representar adecuadamente al pueblo la educación no solo creo que sea necesaria la preparación sino un eslabón esencial en el perfil de los representantes del pueblo.
No me refiero a un requisito de elegibilidad (puesto que iría en contra del espíritu de representatividad plasmado en la constitución y en las normas electorales), sino un deber que “urge” plasmarse en las leyes, para un adecuado desempeño, cuantas veces no hemos escuchado como crítica generalizada que los diputados no cuentan con estudios.
El periódico El universal, en una nota del 29 de septiembre de 2015 indicaba que de la legislatura anterior más del 21% no contaba con estudios de nivel superior y es frecuente ver candidatos o funcionarios sin un perfil académico adecuado, por ello debe darse oportunidad a los jóvenes, de transcender, impulsarlos en su avance hacia un futuro diferente.
Escuchemos propuestas diferentes, pero exijamos que las expliquen, pero sobre todo que se cumplan, no nos dejemos engañar con meros discursos, seamos un verdadero pueblo unido, que se vea que somos nosotros quienes decidimos, escojamos reflexivamente a nuestros representantes, no dejemos que se impongan una voluntad ajena y vigilemos que realmente trabajen por el bien común.