#AsuntosPúblicos: ¿CAMBIO DE SITUACIÓN?

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-04-27

A la cuarta semana de campañas electorales para gobernador, casi a la mitad transcurrida y con el mes de mayo para soltarse con todo, aún no podría adelantarse que ya hay un resultado final.

Si bien es claro que los siete candidatos, la pelea es sólo entre dos, Héctor Yunes Landa del PRI y sus aliados (PVEM, Panal, AVE y Cardenista) y Miguel Ángel Yunes Linares del PAN-PRD, los cinco restantes podrían jugar un papel marginal con valor de merma de votación a los dos punteros, que en cierto escenario competitivo sería relevante. Pero ese será el momento residual.

Por ahora, lo que se ve en la contienda polarizada Yunes es una modificación de estrategia, más notable en Yunes Landa y su equipo de apoyo, que ha obligado a un ajuste a la de su primo Yunes Linares.

ARRANQUE Y AJUSTE

Vista en retrospectiva lo que va de campaña podría analizarse al menos en dos etapas; la de arranque y la de ajuste; en el primer momento, es claro que el retador Yunes Linares tomó la delantera; aprovechó la ventaja de ser la oposición y además su estilo beligerante y acusatorio al grupo en el poder, capitalizó el descontento, la doble debilidad –del gobierno de Duarte y de un candidato también débil-, resultante de un proceso que dividió a los priistas, identificable con el grupo gobernante para propósito de debate político. Su discurso simplificado le ganó simpatía, los problemas de Veracruz los redujo a la corrupción de Duarte y su grupo, ofreciendo encarcelados, y presentando al candidato del PRI como cómplice y encubridor. Las encuestas iniciales lo mostraron arriba y al nivel de calle se le percibía como un perfilado ganador. La alternancia estaba a la vista.

El segundo tramo, de ajustes, es la parte de la película en la que Héctor Yunes reacciona y pasa a asumir un rol más ofensivo contra su rival, acompañado además de una estrategia de golpeteo mediático para mostrar el enriquecimiento y corrupción de Yunes Linares y sus hijos. Sacudirse el lastre del gobernador Duarte y trasladar la zona de guerra a la riqueza exorbitante –muchas veces antes exhibida como ilícita-, paradójicamente relegada en la actual campaña debido a que los señalamientos de corrupción y fracaso del gobierno de Duarte y su reprobación se colocaron en primer plano.

Héctor Yunes se transformó como candidato a partir del primer debate, el que organizó una televisora del sur, apenas 18 de este mes, confrontó a su primo, recordando sus colas para desenmascararlo, misma fórmula aplicada en el segundo debate –el primero del OPLE, el domingo pasado.

Entre los aliados funcionales que contribuyen al golpeteo para bajar al de adelante, hay que contar a Morena; Andrés Manuel López Obrador atacó a Yunes Linares en la semana que estuvo en el estado haciendo campaña para el 2018, porque en ésta su botarga Cuitláhuac no tiene mucho que hacer. A esta campaña hizo segunda en San Lázaro la diputada federal Rocío Nahle, coordinadora de Morena; pidió a la PGR se reactive la denuncia penal por enriquecimiento.

LA OFENSIVA MEDIÁTICA

Le ha llovido duro a Miguel Ángel Yunes, en realidad repaso, refritos de su enriquecimiento en los cargos públicos, la muestra de sus lujosas propiedades en el país y el extranjero y las imputaciones de lavado de dinero a través de uno de sus hijos, el “empresario” Omar Yunes Márquez.

El recuento inicia con los Panamá Paper`s, la revelación periodística global de la base de datos de la firma Mossack Fonseca, donde se destapa la mención de Omar Yunes Márquez pretendiendo inversiones en paraísos fiscales, el audio en Univisión, la cadena de TV latina de USA, la nota de El Economista sobre adquisición de inmuebles en Nueva York, el refrito de El Universal de las denuncias en contra de Yunes Linares por enriquecimiento ilícito presentadas inicialmente por el ex dirigente nacional del PAN, Manuel Espino, y actualizadas el año pasado por los diputados federales del PRI. Además de columnas en medio de la Ciudad de México y hasta el pseudo Anonymous que tiene su video con la inmensa fortuna de Yunes Linares, ¡primera plana de La Jornada ayer!

No deja observarse con extrañeza que en su enfoque privilegian los medios externos, incluso extranjeros y de la Ciudad de México, para la inducción de la agenda de la campaña electoral, habría que avaluar sus impactos e influencia local entre los electorales. A ver si no resulta un dispendio de recursos aplicados donde no van a tener un efecto electoral real; la principal audiencia de esos medios es la Ciudad de México, y aquellos no van a votar para elegir a gobernador de Veracruz.

Es evidente que Héctor y su equipo están construyendo una percepción de cambio de situación –“iba atrás, pero ya lo alcancé y lo rebasé, se cayó con el golpeteo”-, mientras que Yunes Linares se victimiza y dice que “no le entra a la guerra de lodo”, él que ha sido de esos pantanos. No vaya a ser.

En el seguimiento veremos.

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