#AsuntosPúblicos: REACCIONES A LA REVELACIÓN DEL DESFALCO

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-04-26

La primera fue el silencio público, no de los inocentes sino de los presuntos responsables.

No hubo el menor intento de refutar o pedir el derecho de réplica a la publicación hecha ayer en este medio, la nota informativa sobre el desfalco de 11 mil 125 millones de pesos en las finanzas del estado, un posible peculado que detectó en el ejercicio de 2015 el grupo técnico del programa de cierre de la administración de Javier Duarte, integrado por el Despacho Vázquez Nava Consultores, con base en los datos proporcionados por la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) y la Contraloría General del Estado.

En la Sefiplan, como acostumbran, se enconcharon; de haber tenido que acudir algún sitio público, el secretario Gómez Pilligrín habría salido corriendo; Del Cas-pillo, el subsecretario de Finanzas y Administración que se fue pero permanece, todavía no termina de sacar sus cajas (de billetes), tampoco se le da la comunicación: son buenos para el trabajo detrás del mostrador (saquear al mundo), más no para rendir cuentas o hacer aclaraciones, menos cuando están contra la pared. Cualquiera de los demás, impensable, el tesorero García F(ar)ragoso o el huidizo Jorge Jaramillo, de Egresos, tan ilocalizable como el mismo faltante, ocupado en la falsificación contable y párele de contar. Para eso lo tiene, ¿no?

Hasta los twitters de los resultados, con el más rápido de las redes, se contuvieron –como los mariachis-, callaron. No vaya a tener otro resbalón o patinada de esas virales derrapadas de la prima Córsica.

Y es que confiaron la autenticidad de los documentos revelados, mismos que contienen una tan comprometedora información para los servidores públicos involucrados, el riesgo de rejas y vómito negro, que no se duda hayan recurrido a su tratamiento, a darle a los ansiolíticos para afrontar con optimismo la incertidumbre del resultado electoral y si incluso el Yunes de su partido los cubrirá, si cumplirá el pacto.

Hubo extrañeza en su círculo de privilegio, se cuestionaron cómo se rompió su blindaje de seguridad, cómo un documento que evidencia hechos delictivos de la administración financiera pudo filtrarse a un medio y éste ponerlo a la vista del público; exhibir otra vez la doble contabilidad y el ocultamiento de la realidad de la quiebra dramática (para la colectividad) y el feliz peculado (para la banda).

No les cabe el entendimiento de que su camarilla no goza de la simpatías de la misma gente que colabora con ellos, los que han visto su enriquecimiento cotidiano, a la que no le dejan caer ni las sobras; cómo van a ser cómplices cuando no son los beneficiarios del latrocinio. El caso es que los documentos relativos no sólo a la Sefiplan sino a todas las dependencias del Ejecutivo, sus diagnósticos y observaciones, ya no les pertenecen en exclusiva, ahora son secretos compartidos.

COMPRAS DE PÁNICO Y HACKEO

Por otro lado, en paralelo al silencio público de los involucrados, observamos otras acciones para contener la propagación de la noticia. Nos reportan en los puntos de venta compras de pánico, se agotó la edición de ayer inusualmente rápido, en parte quizá por interés de lectores, los habituales y los que se enteraron de la nota; pero igual se supo de la recolección masiva; por eso hoy se reproduce la nota básica sobre el desfalco como contexto de las notas de reacción para los que no pudieron leerla ayer. La intervención extraña para bloquear la difusión de la nota se constata con el hackeo a la página de internet del Diario AZ; le colgaron una pantalla o fantasma y no permitió durante la mañana abrir las notas o compartirlas en redes. Y no fue Anonymous (por cierto, el seudo Anonymous andaba haciendo la chamba de lodo a Héctor Yunes del PRI contra su primo Miguel Ángel Yunes Linares, su rival del PAN-PRD).

EXIGEN INVESTIGACIÓN Y CASTIGO

En la resonancia de ayer, algunos actores políticos, sobre todo diputados o líderes de partidos, opinaron del tema, como ésta de sensible el ambiente a la corrupción del gobierno de Duarte y los graves problemas que afronta de falta de dinero, adeudos que generalizados y semi parálisis de servicios y obras públicas, hubo consenso en exigir la investigación y sanción a los responsables. Cada uno con sus matices, según su pertenencia partidista y tarea legislativa, en el caso de los diputado; hubo por cierto, dos integrantes de la Comisión de Vigilancia del Congreso, al que coordina al Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), responsable de la verificación de las cuentas. Julen Rementería del PAN y Francisco Garrido, no se sabe si aún del AVE o ya voló y es independiente, quien preside esa comisión. Garrido le echo la bola de la aclaración a la Sefiplan y se comprometió a que es la fiscalización de la cuenta pública de 2015, que ya está en curso en el Orfis, se verificará el asunto del desfalco detectado por el despacho Vázquez Nava y asociados, según los datos confesados por los funcionarios de la Sefiplan, con éste ya son dos los casos que se comprometió a revisar en la cuenta pública de 2015, el otro, como se recuerda, es el de la doble contabilidad y la falsificación de la información para ocultar el desastre y engañas a los veracruzanos y a las firmas calificadoras.

Los candidatos a gobernador metidos en su propia agenda y discurso, quizá no se percataron de la noticia del desfalco en el gobierno de Duarte, pese a que han estado muy atentos a los temas de la corrupción. Al menos ayer no se ocuparon.

Ya tendrán que hacerlo, no necesariamente como tema de campaña. Sobre todo lo hará el que resulte electo gobernador del estado y asuma el cargo el próximo 1 de diciembre para gobernador los dos años siguientes. Porque ese boquete financiero ( más otros muchos problemas de las finanzas públicas lo habrán de encontrar. El faltante presuntamente desviado no tiene ninguna posibilidad real de ser resarcido ni comprobado. No podrán llamarse sorprendidos.

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