#AsuntosPúblicos: CUENTAS PÚBLICAS FALSAS (Y OTRAS LACRAS)
+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-03-29
Al igual que la mafia, el gobierno de Javier Duarte lleva una doble contabilidad, la falsificada que muestra al público. A os ciudadanos y a las firmas calificadoras, y la oculta, la relativa al hoyo deficitario y la quiebra de las finanzas, estas cifras que hoy los desbordan y ya no pueden tapar más.
Como se escribe en la nota por separado, hay diversos documentos internos del Gobierno del Estado en nuestro poder, que alertan sobre la práctica delictiva de adulterar los estados financieros, inventan disponibilidades de dinero y otros activos, ludir el riesgo de las deudas para simular escenarios de bonanza o equilibrio inexistente; tratar de ocultar el desorden administrativo contable al que han llegado.
La responsabilidad penal de los funcionarios de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) queda señalada en los reportes mencionados, la probable imputación de los delitos de falsificación de documentos, abuso de autoridad e incumplimiento de un deber legal, especialmente aplicable a los que han pasado por esa dependencia de 2011 a la fecha: Tomás Ruiz González a Antonio Gómez Pelegrín, pasando por Fernando Charleston y Mauricio Audirac y el cachito de Salvador Manzur, y los operadores directos de la falsificación contable, quienes se hayan prestado a la fabricación de cuentas apócrifas.
Y obviamente el vinculo a la maquinación hacia el superior jerárquico de toda la banda, el gobernador Javier Duarte, pues en laa concatenación de eventos y el beneficio directo es imposible que hubiera ignorado el trabajo de maquillaje contable delictivo.
REVELACIONES
Es apenas el principio. Con la ilustración de la falsificación de las cuentas públicas en que ha incurrido el gobierno de Duarte iniciamos una serie de revelaciones de documentos internos los que hemos tenido acceso mismos que dan cuenta con evidencias reconocidas de desaseado y desastroso estado en que dejan la administración pública de Veracruz.
No hay en el Poder Ejecutivo lugar de salvación; quedan las pruebas de las irregularidades en que incurrieron en tiempo de poder e impunidad, el cuantioso daño patrimonial y la mala gestión de las obras públicas, faltantes contables, de dinero que no pueden comprobar y presunciones de comisión millonaria de peculado, las cifras de los pasivos no revelados en dependencias, proveedores y contratistas, la evolución real del sobre endeudamiento en el periodo; el manejo contable irregular y burdo con la simulación de ingresos para reducir temporalmente saldos; compras amañadas para beneficiar a determinados proveedores , excesos sin justificación de las asignaciones directas de adquisiciones y obras públicas. Y otras curiosidades más, que por ahora reservamos.
Es claro que no hubo nunca orden en el gasto, ningún freno; gastó Duarte sin límites, sin austeridad ni racionalidad; y presumiblemente con beneficios indebidos a la camarilla que operó y opera los recursos económicos del estado. Hoy son insostenibles las finanzas públicas, no hay dinero que alcance para cubrir el déficit y los pasivos acumulados, ni intención federal de rescatar al estado.
Ahora que ha llegado la hora de preparar la entrega de la administración las cuentas no salen, hay muchas situaciones irreversibles, las irregularidades están detectadas y documentadas. La cruda del poder y el abuso, comenzó antes. ¡Sálvese quien pueda!
LOS QUE VIENEN
El nuevo gobernador que asuma el poder del estado el próximo 1 de diciembre encontrará la devastación después del saqueo; el caos tras el desorden y los excesos; pocos e insuficientes recursos para enfrentar las demandas, los numerosos y graves problemas que heredará sobrepasan la capacidad institucional del estado para resolverlos.
Por mucho que hoy los candidatos prometan hacer en dos años, materialmente estarán muy limitados en tiempo y en recursos.
Lo que no tendría gran dificultad sería enjuiciar a la banda que saqueó el estado, lo hicieron de una manera escandalosa y burda, con ostensibles signos de enriquecimiento, acaso confiados en la impunidad o mareados por el poder que creyeron inagotable. Como robo descarado. Una vez que dejen el poder, dentro de 8 meses, estarán a tiro.
Falta ver quién gana la elección y cuál será su decisión acerca de sancionar a los saqueadores.