+Columna de Eduardo Coronel Chiu, escrita en Diario AZ, Xalapa y Veracruz
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-03-18
Aunque la elección de Gobernador del Estado es evidentemente la más atractiva de las que se celebrarán el próximo 5 de junio, la elección de diputados que integrarán el Congreso del Estado tiene su propio interés y lógica política.
En e esquema de división de poderes, el Ejecutivo es má relevante, tiene más acción y campo para repartir premios o dar castigos, manejar el dinero cuando hay y el contacto es con uno, es una autoridad unipersonal; en cambio, el Poder Legislativo es colegiado, aquí son 50 30 de mayoría y 20 plurinominales-; pero son los acompañamientos de los candidatos a gobernador y al resultado según como jueguen en el espectro partidista los apoyos o los contrapesos.
En la sección y campaña representan los candidatos a diputados la relación con el candidato a gobernador de su partido; son una sinergia de intereses y liderazgos, los amarres o negociaciones entre el candidato a gobernador y los grupos de poder regional que promueven las votaciones en los distritos de mayoría.
Históricamente el PRI ha dominado el Congreso local –aunque ha habido legislaturas de composición dividida y balanceada con el PAN, por ejemplo la de 2004-2007-, y se han formado regiones o zonas de predominio de unas u otras fuerzas, zonas competitivas y de alternancias. La elección actual al Congreso tiene otras variables que la hacen distinta de las precedentes. La estadística no aplica rígidamente, creer que como ha sido el comportamiento electoral en el paso será también ahora, puede llevar a serios errores de pronóstico.
NOVEDADES
En principio los órganos electorales no son los mismos y el grado de injerencia y control por parte del grupo en el poder quedó disminuido; los 7 integrantes del consejo del OPLE no responden al interés directo de los poderes locales, fueron designados por el INE y desde allá también los pueden remover, además que esta institución central también se hace cargo de funciones que previamente tenía el órgano local como la selección de ciudadanos que integrarán las casillas electorales. Asimismo los tres magistrados del nuevo Tribunal Electoral fueron designados por el Senado –y ya no dependen del Poder Judicial del Estado; ambas instituciones todavía deben demostrar en el proceso su autonomía e imparcialidad, pero su composición, origen, marco legal y decisión política nacional va orientada a que funcione de distinta manera.
Hay una nueva agregación territorial para distribuir al electorado. En número no variaron, siguen 30 distritos electorales, pero no son los mismos municipios los que los integran ahora. El efecto en el resultado electoral no es previsible, aunque los que le metieron la mano a la redistritación presumen haberlo hecho en su beneficio partidista, otros no creen en su racionalidad, dicen que lo hicieron con los pies.
La legislación limita la sobre repr4esentación en el número de diputados que por ambos principios -mayoría y plurinominales- puede acreditar cada partido político respecto a su votación. En el código anterior era de 16%, en el actual es de hasta 8%, a la mitad.
No es poca cosa, la antigua regla permitió la supermayoría obtenida por el PRI y sus aliados para el segundo trienio del gobierno de Duarte que les dio manga ancha para hacer y deshacer con la Constitución y leyes secundarias del estado. Esa ganga legislativa es irrepetible.
Por otro lado, es la primera elección local con paridad de género, 50% hombres y 50% mujeres en las candidaturas de los partidos políticos. Esto los obliga a reclutar y postular mujeres aunque no sean competitivas o bien colocarlas en los distritos que dan por perdidos.
No se espera que ningún partido o coalición arrase, remota la mayoría calificada, un escenario más probable sería de cuotas divididas que condicionen la negación para acuerdos y que funcione como contrapeso del Ejecutivo. Ya se verá.
Finalmente, en Veracruz nunca se había visto un gobierno tan débil y reprobado, un cierre con tantos frentes de problemas abiertos que es inédito su efecto en las votaciones y cómo influirá no sólo en las elecciones de gobernador, sino en las de diputados.
CANDIDATOS A DIPUTADOS
En cierta medida los candidatos podrían contrarrestar o impulsar a la marca partidista, más eso dependerá de cada caso particular y cómo se coloque el cartel de los contendientes en cada distrito.
Los procesos internos avanzaron esta semana con los registros de aspirantes en varios partidos, entre ellos, en el PRI y el PAN. Ambos abrieron una lista de sus prospectos en los distritos en que no participaron en coalición. El PAN mostró 16 cartas, reaparece Cynthia Lobato, por Xalapa, María José Gamboa por Veracruz, un hijo de Julen Remetería, Juan Manuel de Unanue, un íntimo del alcalde de Boca del Río, hijo del candidato a Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
El PRI abrió sus candidaturas en 11 distritos y el sábado se conocerán el resto, 19 más donde irá en coalición con PVEM, PANAL, AVE y Cardenista. Como acostumbran a sus aliados les meten priistas como candidatos.
LUNA DE MIEL A LA DERROTA
Hay en el PRI forcejeo por las oposiciones, así es siempre, se queja el sombrero acción rural y la masa cenopista, extrañamente Duarte sigue metiendo a sus recomendados y recomendadas. El candidato del PRI, Héctor Yunes, no puede desmarcarse ya, sigue la luna de miel a la derrota. Se sabe que este domingo el candidato llevará a cabo un acto político trascendental, clave en el resultado de la elección. Tendrá una comida privada con el gobernador Javier Duarte y los integrantes del gabinete. ¿Les leerá la cartilla anticorrupción Héctor?, ¿o se reirán a carcajadas del chiste de la escoba, la cárcel, la devolución de lo robado, las inhabilitaciones, y hasta de la caña de pescar? Ya nos contarán.
LEVÁNTATE Y ANDA
De ultratumba en la madrugada el Consejo General del OPLE resucitó la candidatura independiente de Juan Bueno Torio, la votación dividida fue 4 a 3, la más cerrada.