#AsuntosPúblicos: TEATRO DUARTE

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa-Veracruz

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-03-01

El montaje de ayer en Teatro del Palacio de la desesperada obra ”Manos limpias, frente en alto” del actor declinante y dramaturgo maleta Javier Duarte,” ni un peso he desviado, todo se lo he dado a Veracruz” –dice una de sus increíbles y cursis-, reprueba el más simple examen de argumentación y retórica.

Nadie niega el derecho del Gobernador Javier Duarte a defenderse y presentar su versión ante la polémica abierta sobre la corrupción e ineficacia en su administración, en especial por los señalamientos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), pero en realidad no aporta nada a su favor.

Diseño un envoltorio hueco, puro decorado. Llevó a su familia como para introducir algún elemento emocional de predisposición al auditorio, A sus colaboradores, que tuvieron que ir, pues son sus subordinados, aunque los más listos no le vieran algún sentido al acto, llevó también a los legisladores locales y federales de su grupo político, hoy incondicionales, mañana quién sabe; los que ya se sabe están a su favor y si no convencidos al menos no representan a la crítica y oposición, ni a los grupos afectados por su pésima gestión gubernamental de cierre, cuando se le vino el mundo encima por no tener predicciones, por nunca haber sabido donde estaba el freno y la palanca de orden.

No hay manera de creer en Duarte para los que hoy con razón lo enjuician anticipadamente de haber fracasado. Las evidencias sobran, quiebra financiera, sobre endeudamiento, omisiones de pago, faltas de obra y empleo, pobreza e inseguridad, y el tema que marca la temporada: la falta de dinero y los señalamientos de haber desviado 35 mil millones de pesos de recursos federales transferidos a Veracruz.

Ni el monólogo de Duarte la sección arreglada de preguntas-respuestas resiste un examen argumental retórico. El actor no tiene crédito, nadie cree ya lo que dice, menos sin ofrecer pruebas de su dicho; tampoco conmueve su fingimiento de sacrificio por la abstracción “el bien de Veracruz”, ni la comparsa familiar, apropiada para una celebración privada, no para la rendición de cuentas que le corresponde únicamente a él, como gobernador que fue electo, quien ha ejercicio y el responsable de los recursos del estado.

Bajo sospecha.

Luego de rogar al respetable crea en su honestidad y entrega desinteresada al servicio público, pretende justificar los señalamientos de corrupción y de cuentas pendientes que rendir como resultado del proceso político-electoral que se vive;” me atacan por las elecciones, pero no es verdad”, sintetiza su tesis 1., y su tesis 2, queda comprobado que es falso que haya denuncia penal o pendientes de ejercicios anteriores, que es lo que debe de 2014 apenas va a entrar al proceso desorientación en la ASF.


Sus medidas verbales son enunciados falsos. Las observaciones por desvíos a su gobierno –de 2011 al 2014- por 35,mil . 4 millones no tiene un origen electoral, proceden del más reciente informe de la Auditoría Superior de la Federación.

El auditor Portal depende de la comisión de vigilancia de la Cámara de Diputados, es un órgano técnico de fiscalización de fondos públicos, no es el brazo armado de algún partido o actor por político.

Por otro lado, las imputaciones vienen de informes oficiales, el que rindió el auditor a la Cámara de Diputados. En dicho documento el auditor Portal reportó 13 mil millones de pesos que el Gobierno del Estado no ha podido solventar, mismos que corresponde al período 2011-2013, además de denuncias por simulación de reintegros por 4 mil 700 millones y procedimientos resarcitorios por más de 3 mil millones. Estas cuentas pendientes demuestran la incapacidad comprobatoria del estado, así como la falsedad en los dichos del gobernador de que ”están en proceso” y que no hay denuncias penales. El propio auditor lo requerido en una entrevista, donde expresó su deseo de cárcel para Duarte y su grupo, que les ha dado numerosas oportunidades de que comprueben que hicieron con el dinero, no lo hacen, sólo dicen “que los usaron para gobernar”.

Lo que sí es cierto es que apenas están iniciando el proceso desorientación de las observaciones de 2014, estás ascienden a 14,000 millones. Andan volando más de 21 mil millones de pesos.

El auditor Portal puso a Duarte con un pie afuera al revelar el desorden de sus cuentas, el daño causado a la Hacienda y las omisiones de comprobación en que ha incurrido. Veracruz es el mal ejemplo de manejo financiero de fondos federales en el país. También es cierto que el tema se hizo político-electoral; los candidatos y partidos, incluido el PRI, usaron a Duarte y su estigma de corrupción como parte de su agenda y estrategia electoral.

Y sigue ahí.

Con todo, Duarte hizo ayer su show, otro más de saliva sin sustento; falto de crédito y pruebas, con el estado el derrumbe, sin resolver los problemas básicos de caja (dicen en la Sefiplan,” al secretario lo agarran de pendejo de que le van a dar dinero y no cae”, y cuando cae – dice el otro- se lo chupan de inmediato.

A nadie consuela la justificación del gobernador de que su crisis financiera se debe a que aumentaron los gastos y disminuyeron los ingresos, especialmente en el sector educativo, y a pensiones, como si estas instituciones se hubieran dado tan inesperadas como un terremoto.

Nadie piensa en que el teatro llorón le haya servido de nada; si acaso el ego ansiolítico. Esa es la verdadera rendición de cuentas que se comprometió a dar para que no lo corrieran la semana pasada. Afuera de su teatro, es insostenible.

El que ruega no quiten a Duarte de gobernador es Miguel Ángel Yunes Linares, el candidato a gobernador de la coalición PAN-PRD. Ayer volvió a jalar la polémica sobre la corrupción de Duarte mostrando un listado de bienes en Boca del Río y Houston, que asegura los tiene a través de prestanombres, los 4 apartamentos en La Torre Pelícano en Boca del Río, valuados en 10 millones de pesos cada uno, donde se ve con frecuencia al gobernador, pero que están escriturados a favor de su cuñada Mónica Macías Tubilla y el esposo de ella, José armando Rodríguez Ayache. Además de otros bienes en Houston, uno de ellos también a nombre de su cuñada próspera.

Ayer mismo, los presuntos prestanombres defendieron su honor, condenaron se les involucre por motivos políticos y aseguran que sus bienes son producto de negocios que en ningún momento estaban relacionados con el gobierno del estado.

Sin embargo el concuño tiene una hebra, actúo como operador legal del club de fútbol Tiburones Rojos, en la práctica como administrador, encargado hasta de contrataciones en el período que lo llevó al descenso, y a la nueva franquicia de Fidel Kuri. En aquella época del concuño, el gobernador Duarte subsidiaba económicamente a los Tiburones. De Tiburón a Pelícano.

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