Cueva del diablo de Tepexi, sede del Xochitlallis de Tenejapan
+ Las actividades iniciarán desde las 11 de la mañana del viernes 4 de marzo, en la entrada al campo deportivo de Tlahuitompa
Zona Centro
David Alavez Cabra - 2016-02-29
Por tercer año consecutivo, se llevará a cabo la fiesta prehispánica del “Xochitlallis de San Andrés Tenejapan”, en su versión 2016, donde los nativos del lugar agradecerán a la “madre tierra” por las bondades recibidas en el transcurso de un año, cambiando la sede de realización del ritual a la llamada cueva del diablo en la zona de Tepexi, cuando siempre se había hecho en la Pirámide de Teopancahualco.
Las actividades iniciarán el viernes 4 de marzo, desde las 11 de la mañana, en la entrada al campo deportivo de Tlahuitompa con la recepción de los invitados especiales y visitantes; y de ahí partirán hacia la zona de Tepexi para llegar hasta la cueva del diablo, donde “sembrarán” la ofrenda a la denominada “Nana Tonantzin” (nuestra madre venerada), con el objetivo de rescatar ese lugar y convertirlo en uno de los principales atractivos turísticos del municipio.
Es importante señalar que la también llamada “Fiesta de las Cuevas”, se efectúa el primer viernes del mes de marzo, de cada año, por las personas más longevas de la demarcación, tomando en cuenta que esta fecha coincide con el inicio del antiguo Año Azteca. En esta ceremonia, se cava un agujero para depositar una “ofrenda” de frutos y flores de la región y algunos productos líquidos como el agua y la cerveza. Igualmente, se sumergen velas y veladoras y durante este proceso, se efectúan diversas danzas ancestrales.
Haciendo uso de instrumentos de viento, los músicos, tocan algunas melodías tradicionales, mientras los Tocotines (los cuales son originarios de San Andrés Tenejapan), se deslizan en el piso y presentan diferentes danzas, buscando conservar la tradición original, pues otros Xochitlallis, se han vuelto más comerciales que culturales.
El “Xochitlallis” de Tenejapan, además tiene la característica que, son los niños de preescolar y primaria, vestidos de blanco, quienes recibe a los visitantes, colocándoles un collar de flores, tomándolos de la mano, y agradeciendo su llegada a este lugar, esperando que su visita sea placentera.