Se necesitan jóvenes cuyos padrinos son el esfuerzo, la dedicación y la constancia: Rodrigo Montoya
+ Uno los jóvenes con más futuro político habla en entrevista sobre su visión y participación de la juventud en los retos que enfrenta Xalapa.
Zona Centro
Pablo Jair Ortega - 2016-02-14
Rodrigo Montoya Rivera es un joven que destila política pese a su corta edad. Ha venido caminando desde hace rato en estos andares.
De Rodrigo podrá decirse que ha tenido una meteórica carrera, pero su trabajo lo respalda. No es sólo el estar junto al gobernante, junto al que manda; ha sabido guardar prudencia, disciplina, lealtad.
Muchos de los que estamos en medios de comunicación hemos sido testigos de carreras exageradamente aceleradas de jóvenes que se saltaron generaciones no por su vocación de servicio o capacidades, sino porque en realidad creyeron que hacer política era presumir de las amistades con el jefe político en turno.
En esencia, esas generaciones que nunca sumaron ni caminaron, hoy están viendo prácticamente el fin de sus superficiales carreras políticas. Hasta ahí llegaron.
Rodrigo ha entendido también que la política es el arte de sumar y tejer fino. Se reúne igual con amigos que con detractores, a quienes les abre la puerta del buen trato y extiende la mano. Ante ellos comenta que también tiene una gran lealtad y agradecimiento hacia el alcalde de Xalapa, Américo Zúñiga.
Le pregunto en un conocido café ubicado en la zona universitaria, médula de Xalapa, sobre su visión de la juventud en la política. Sobre lo que hace ahora que está afuera del servicio público.
“Estoy caminando en la ciudad. En mis tiempos libres, fuera de horario laborales, caminaba Xalapa, sus colonias, sus congregaciones, me reunía con sus liderazgos; hoy ya sin un cargo dentro de la administración pública, tengo 24 horas, los 7 días de la semana, para poder reunirme con actores políticos, con los amigos, con los aliados y con la gente de esta ciudad”.
--¿Cómo ves a Xalapa?
--Xalapa es una ciudad preciosa. Soy un xalapeño de corazón y por adopción. He caminado la ciudad no de ahorita, fui presidente de los jóvenes de mi partido en el Frente Juvenil Revolucionario de la capital y recientemente pude servir como secretario privado del presidente municipal. Soy un ciudadano más que ve a la ciudad con muchos retos. Una ciudad ávida de mantenerse, de posicionarse más en el primer plano; una ciudad cultural, con gran potencial académico, comercial, turístico, pero que necesita ser impulsada desde varias trincheras”.
Hace una pausa y reflexiona: “La actual administración municipal lo está haciendo bien, tenemos dos buenos representantes al interior del Congreso del Estado; sin embargo, necesitamos dar cabida a los jóvenes para que seamos nosotros, con nuevas ideas, con nuevos proyectos, con nuevos propósitos y con las manos limpias, podamos hacer una amalgama generacional que nos permita echar andar los grandes retos que tiene Xalapa por delante”.
En este sentido, Rodrigo Montoya reitera de la necesaria presencia de la juventud en espacios de la política y el servicio público:
“Yo creo que los jóvenes necesitan tener una oportunidad y estamos en una coyuntura en la cual el próximo gobernante puede marcar la diferencia. Darle un espacio de inclusión real a los jóvenes. Darle un espacio en la toma de decisiones para hacerlos partícipes de los grandes proyectos que necesita el estado y que necesita, por supuesto, la ciudad. El próximo gobernante deberá incluir a los jóvenes en puestos claves, estratégicos; apoyarlos y darles el espaldarazo necesario para cumplir sus anhelos en beneficio de las mayorías”.
Sentencia de manera categórica: “Se necesita realmente abrir el espacio a los jóvenes. A los jóvenes cuyo único padrino ha sido el esfuerzo, la dedicación, la constancia”.
Se le pregunta sobre la crítica que se ha hecho a la inexperiencia de la juventud:
“Los jóvenes tenemos muchas cosas que aportar; te pongo un ejemplo: blindar completamente los presupuestos para la Universidad Veracruzana; los jóvenes debemos de pugnar por nuestra máxima casa de estudios, y por mejor infraestructura para los Tecnológicos, para la Normal Veracruzana, para las preparatorias del gobierno; y del otro lado, la experiencia tiene que buscar blindar, por ejemplo, el sistema de pensiones del estado; un tema sensible, complicado, en el cual necesitamos todos participar y fortalecer”.
Montoya está rodeado también de un equipo de amigos entusiasta y joven que lo acompaña a todos lados; sin duda para los políticos de la vieja guardia, verlos reunirse es revivir los viejos tiempos cuando aspiraban al servicio público o a la representación popular, especialmente cuando la juventud es un sector que aparentemente está poco interesada en la política.
Y es que para muchos pareciera que la juventud está peleada con las ganas de participar en la política y el servicio público, pero Montoya es el ejemplo de que no es así.
Otro punto a destacar dentro de la formación de Rodrigo Montoya ha sido el agradecimiento y su lealtad. Y es que a veces la juventud, esa que quiere comerse el mundo a rebanadas, a menudo se olvida de los maestros y las generaciones que le antecedieron y formaron.
Sobre el alcalde de Xalapa subraya: “Al licenciado Américo Zúñiga es una persona a la cual se le aprende mucho”.
Recuerda que siendo desde preparatoria se acercaba a él para saludarlo y a pedirle consejos, siendo el secretario de Trabajo más joven del país: “Es una persona que se está esforzando mucho; que con los retos y dificultades de circunstancias ajenas, ha hecho un gran trabajo; va a dejar un legado muy importante en infraestructura; una cantidad de calles pavimentadas sin precedentes”.
Remata: “El trabajo de Américo Zúñiga Martínez habla por sí solo. Le tengo gratitud, respeto y lealtad al señor presidente municipal.