#AsuntosPúblicos: LA PELEA QUE SE ESTÁ VIENDO

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-02-03

A unos días de que comiencen las precampañas, pero cuando ya se saben quiénes serán los candidatos a gobernador breve –para la de dos años- y cómo se agruparan las fuerzas políticas para las elecciones del 5 de julio próximo, apenas puede creerse la pelea que se ésta viendo. El campeón contra las cuerdas y el retador crecido.

Extraño pero, una vez designado candidato Héctor Yunes Landa y desinflado el grupo del gobernador Duarte, el PRI ha perdido la iniciativa, como si los compromisos resultantes de su pugna interna y su fingida unidad los hubiera pasmado. En contraste, el PAN y su coaligado PRD les pegan a tiro por viaje.

La oposición a tomado como el eje de su discurso la incompetencia y corrupción del gobierno de Duarte y su camarilla (visto como extensión de Fidel Herrera) y, en consecuencia, la oferta de que rinda cuentas, prisión y devoción.

No faltan las oportunidades ante el estado de desorden financiero, crisis de pago y resurgimiento de violencia criminal; la oposición explota las debilidades y descontento al cierre de la administración de Duarte, además de otros temas circunstanciales. Los jóvenes desaparecidos por la policía en Tierra Blanca, la proliferación de ejecutados, los hallazgos de fosas clandestinas y tiraderos de cadáveres. Más lo que sigue brotando de Tierra Blanca, el supuesto montaje en la captura del jefe criminal de la plaza y su vinculación como financiero de campaña del ex tesorero de Duarte, diputado federal por Cosamaloapan, Tarek Abdalá. La oposición cuelga otra etiqueta: la narco política en Veracruz. Resuena aquí y en la Ciudad de México.

Para propósito de propaganda es irrelevante si es cierto o no, lo que cuenta es su efecto en la opinión.

El candidato del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares, pese a la cola de corrupción que tiene se presenta como el vengador de los veracruzanos agraviados por el gobierno de Duarte y los suyos. Ni quien le haga ya sombra de las denuncias que le presentaron los priistas por enriquecimiento ilícito, al igual que a su hijo el alcalde de Boca del Río.

La campaña de Héctor Yunes Landa no arranca. Su discurso se percibe tibio y distante, sin conexión con la realidad, no se le ve todavía nada que ofrecer que sea creíble para el desencanto de la población, con el gobierno priista. No ha logrado diferenciarse, además de que sin respuesta a los empantanados problemas del estado, no habrá credibilidad ni apoyo electoral. Sus críticas superficiales y metafóricas, carentes de respaldo material, no parecen prender a nadie, salvo a los chambistas que desde ahora están a su servicio.

Los contrastes de campaña se observaron este domingo. El PRI celebró la sustitución de presidente estatal del partido; el arribo de Amadeo Flores Espinosa fue de perfil bajo –en organización, asistencia y discurso. En cambio, sus rivales, la coalición PAN –PRD, tomaron la plaza, hicieron ruido en el acto de registro de su coalición, acudieron los dos dirigentes nacionales de los partidos.

Apenas puede creerse la pelea que se está viendo. Si no reaccionan pronto el PRI, este teatro se aproxima al de una alternancia pactada.

EL CHIVO AUDIRAT

Dura Lex, sed Lex, para los ajenos. Aplicara todo el peso de la ley, que rinda cuentas, ser implacable con los corruptos… que no son los del grupo propio, parece ser el mensaje del sacrificio del chivo Mauricio Audirac Murillo.

Sancionado el año pasado con la inhabilitación temporal para ocupar cargos públicos por un periodo de 10 años y una multa por casi 30 millones de pesos, el ex secretario de Finanzas, ex contralor en esta administración y titular del Orfis en la pasada, también enfrenta una denuncia penal.

Ayer el Contralor del Estado, Ricardo García Guzmán, reconoció que la dependencia a su cargo interpuso una denuncia en contra de Audirac, misma que ayer fue ratificada por su representante, el maestro declamador Guillermo Beck Chiquini, director de integridad y ética de servidores públicos (en serio, así se llama el puesto).

Según trascendió, a Audirac se le imputa un desvío de fondos federales por 1,300 millones de pesos que no se sabe donde quedaron.

La pruba pericial contable que ofreció la Contraloría efectuada por el despacho Pricewaterhouse Coopers, pone en evidencia que en el año 2014, pasado de lanza, el entonces secretario de Finanzas, Mauricio Audirac, le solicitó por escrito al titular del Régimen Estatal de Protección Social en Salud, Leonel Bustos Solís, la transferencia de fondos federales etiquetados para salud, 2 mil 300 millones de pesos, a una cuenta central de la Sefiplan (una de las licuadoras), supuestamente para ser invertidos y obtener así rendimientos financieros. Sin embargo, como era de esperarse, estos recursos no se invirtieron ni produjeron rendimientos financieros, no al menos para el fondo de salud. En el juego de las transferencias electrónicas de fondos a cuentas bancarias, entre noviembre y diciembre de 2014, los de Salud mandaron 2 mil 300 millones; Sefiplan sólo les reintegró mil millones, sin intereses.

En breve, la Fiscalía del estado llamará a cuentas a Audirac, bajo presunción no de inocencia, sino de haberse clavado mil 300 millones de pesos, además, para que responda por cerca de 10 millones de pesos que debió producir la sudada del capital. Nadie metería las manos al fuego por la inocencia de Audirac –su acumulación patrimonial, tan sólo en inmuebles, en dos sexenios, es asombrosa. Pero tampoco nadie quedaría conforme con que únicamente rinde cuentas ese chivo; los demás enriquecidos, los del círculo interior, están a la vista.

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