#Editorial: COOPERACHA PARA LOS COJOLITES, PARA LA CULTURA
+ Hace falta, sin duda, invertir en la cultura, pues al igual que la educación, son los únicos caminos por donde se forja la humanidad.
Zona Centro
REDACCIÓN - 2016-01-28
Los Cojolites son el grupo más representativo del nuevo son jarocho en los últimos años. Se fundan en Cosoleacaque, con el conocido promotor cultural Ricardo Perry Guillén y tienen su residencia en Jáltipan. Ahí donde se come la tierra, la chogosta, y donde hay vastos depósitos de arena sílica.
Jáltipan es cuna de músicos como David Haro, el trovador mexicano que es hartamente reconocido en la música no comercial. Ahí se le puede ver de vez en cuando echando cerveza, conviviendo con los amigos. También es famoso este pueblo porque ahí se ubica la famosa isla de Tacamichapan, donde se ubica una afamada escuela donde se estudia el son jarocho, no sólo en el uso de la jarana o la versada, sino también en su historia y hasta en talleres de laudería.
Ahí han llegado músicos y artistas de alto nivel como La Maldita Vecindad y hasta Zach de la Rocha, vocalista de la gruesísima banda Rage Against The Machine, precisamente para conocer de primera mano al son.
Hoy Los Cojolites piden ayuda para llegar a los Estados Unidos y estar presente en los Premios Grammy, donde están nominados; para esto piden el apoyo del sector privado, cooperación del público y apoyo del Gobierno, lo que se ve difícil, por las deudas que tienen con otros sectores.
Lo anterior es un ejemplo de cómo muchas veces a los gobiernos no les importa la cultura y dejan a su suerte a verdaderos artistas que son representación no sólo de una propuesta, sino de tradiciones enteras.
Hace falta, sin duda, invertir en la cultura, pues al igual que la educación, son los únicos caminos por donde se forja la humanidad.