+Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-01-26
No es que hablen de la sosa en la casa del que van ahorcas, pero el tema de la corrupción en el gobierno y el castigo a los responsables de desvíos y enriquecimiento en el servicio público se ha metido obligada y prioritariamente en la agenda de la campaña electoral en curso para elegir Gobernador del Estado el 5 de junio próximo.
Vistos los problemas no resueltos, especialmente los financieros –el disparo de la deuda, la escasez de obra, las retenciones de pagos y la insolvencia del Gobierno del Estado-, combinados con las informaciones de auditorías federales sobre desvíos de recursos, han formado una percepción de corrupción en la administración estatal que lo convierten en un tema estratégico de comunicación política.
Con distintos matices y énfasis variables a lo largo de las campañas anticipadas de los distintos aspirantes sean de partidos políticos o “independientes”, la idea de enjuiciar a los funcionarios corruptos, aplicarles la ley penal y administrativa y obligarlos al ”vómito negro” o resarcimiento a las arcas gana simpatía –causa el pathos- del público, los predispone a favor del acto político que asume el personaje del “héroe” de la historia. El justiciero. Voten por él.
Por la oposición se ha convertido en su principal oferta; ya se sabe ofrecen simbólicamente ponerlos en la piedra de sacrificios, comerse el corazón en la plaza pública, colgarlos en el patíbulo, o cuando menos darles hospedaje en la prisión de Pacho Viejo.
En el PRI los aspirantes a la candidatura tampoco escaparon de posicionarse sobre el tema concretamente los del bloque de senadores Yunes que compitieron con los del equipo del gobernador, recuérdese los piques que casi llevaron a la ruptura con el finalmente registrado ayer el PRI como su candidato único a gobernador, Héctor Yunes Landa (el episodio de la caña de pescar).
PERO NOMÁS TANTITO
Ayer Héctor Yunes Landa expuso su última versión ”políticamente correcta” de la anticorrupción que aplicará “si el voto de los veracruzanos Lo favorece”, como reza el clásico del manual del orador político sin maestro.
Vamos a limpiar la casa, expreso ayer el candidato del PRI a gobernador, usando una metáfora casera de pulcritud y aseo; bueno, las acciones de limpieza también pueden ser proezas de dimensión mitológica, como uno de los famosos trabajos de Hércules, limpiar los establos de Augías ¡en un día!, ¡qué no podrán hacer en dos años!.
Agregó que hará justicia y limpiará las calles (El barrendero de Cantinflas) y limpiar la casa, no hay tiempo que perder... cleaners, dice ”no me tiembla la mano”, pero tampoco me mueve el odio (se escucha el alivio de los sucios).
¿Cómo lo hará?, escuetamente refiere que habrá un área responsable de revisar las cuentas, que identifique las irregularidades y aplique sanciones, incluso hasta la cárcel, inhabilitación y devolución, no sólo lo que esté a su nombre sino también lo de los prestanombres.
Afirma se deberá castigar a quien usó mal los recursos públicos; sin embargo, esa no será su obsesión (otro suspiro de los aludidos).
Al término de su registro, el candidato para sellar las declaraciones, se fue de banquete con el grupo de diputados federales, Lagos, Mota, Silva, Carballo, miembros conspicuos del establo que dice habrá de limpiar, claro, sin odio ni obsesión.
EL PADRINO Y LA COMITIVA
El Senador Pepe Yunes Zorrilla, factor decisivo para inclinar la decisión de la cúpula central –Presidencia de la República CEN del PRI- a favor de Héctor Yunes Landa, hizo ayer la apología de éste como el candidato idóneo, al momento de presentar la solicitud de registro ante la comisión de procesos internos. Pepe es probable se incorpore a la campaña como delegado especial del CEN del PRI en Veracruz en sustitución del pintoresco turista Manuel Cavazos Lerma, el ex gobernador de Tamaulipas que se siente un gurú esotérico, y quien se avienta puntadas como declarar que la estrategia ganadora del partido será a base de decretos, como mantras. Jesús Medellín, el delegado sempiterno, no sirve de nada, y ahora Cavazos le ayuda. Pepe tiene cuadros políticos en todo el estado y ha hecho talacha, puebleando por varios años, si quieren ganar los del PRI deben incluirlo con su equipo en la alineación.
En la comitiva del candidato se detectó la presencia del ex gobernador Miguel Alemán Velasco (1998-2004), en cuya administración Héctor Yunes Landa regresó a Veracruz para ser designado subsecretario de gobierno. Fue el único ex gobernador del PRI que acudió. No se cree que valga mucho políticamente en el estado después de 12 años de haber dejado el cargo, pero fungió como aval o decoración de la lista de invitados.
No dejaron de mencionarse, como los hombres de la campaña, a Amadeo Flores Espinoza, Ricardo Ahued Bardahuil y Jorge Moreno Salinas. Se esperan sus nombres en los próximos días. La precampaña –los rounds de sombra de Héctor- inicia el 7 de febrero y se extiende hasta el 12 de marzo, luego viene la convención de delegados y el registro en el órgano electoral. El combate cuerpo a cuerpo entre candidatos y partidos ya en abierto proselitismo y la guerra es de dos meses, abril y mayo, se irán rápido. Los dos años de gobierno demorarán un poco más.
LA LEYENDA DE LOS 2 AÑOS
Eso de que los dos años alcanzan para todo, y que como muestra ponen al gobierno de Fernando Gutiérrez Barrios (1986-1988), es como la imagen que se promoví del ex jefe de la policía política del país, pura leyenda. El delegado de FGB en Veracruz fue el CEM y Dante Delgado, que gobernó los siguientes cuatro años.
En la campaña se deben a justar los programas a la temporalidad de 2 años, el primer año para recibir e intentar desatorar los problemas heredados –finanzas, seguridad y procuración de justicia-, abrir investigaciones y juicios; y el siguiente, de elecciones, preparar la entrega.