#AsuntosPúblicos: EL HANDICAP DEL CANDIDATO DEL PRI

+Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.

Zona Centro

Eduardo Coronel Chiu - 2016-01-25

Hoy que se registre Héctor Yunes Landa como precandidato único del PRI a gobernador del estado deberá comenzar a verse su transformación y sobre todo su capacidad para enfrentar la contienda electoral que viene, que como se anticipa no será nada fácil.

Héctor Yunes lleva el hándicap de las condiciones adversas contagiadas por ser el representante del partido en el Gobierno del Estado, el cual arrastra la carga del descontento ciudadano; y por ello, su candidatura estará expuesta y vulnerable al potencial voto en contra que podría realizar la alternancia en el poder en Veracruz por primera vez.

La oposición política, desde la coalición PAN-PRD, o Morena, y hasta los independientes, aunque más débiles que el PRI y su aliado el PVEM en las precedentes elecciones, en el actual proceso se ven beneficiados de la mala imagen del gobierno estatal del PRI, el acumulado de problemas de gobernabilidad –falta de desarrollo económico y pobreza, inseguridad e insolvencia financiera, señalamientos de desvíos y enriquecimiento de funcionarios, entre otros, que el gobierno de Javier Duarte se ha visto incapaz de resolver. Estos problemas presentes desde hace tiempo, lejos de contenerse se han agudizado al final del sexenio y varios de ellos, como el financiero y el de seguridad pública, de no manejarse como emergencia, no sé duda, impactarán negativamente al PRI y a su candidato en la votación el próximo 5 de junio.

Es muy iluso pensar que no pesará al candidato del PRI el rechazo al gobierno del PRI, el hartazgo de régimen conduce a la alternancia. Por eso es evidente que no la tiene nada fácil Héctor Yunes Landa.

Por sus decisiones se le concederá.

Para efectos prácticos es ya el candidato del PRI a gobernador –la Convención de Delegados que lo urgía y el registro en el órgano electoral en el mes de marzo es mero trámite-; igualmente, los actos que ahora realiza son actos de campaña, más allá de las distinciones formales del Código Electoral no se encapsula en el partido, sino que se proyectan alusivamente al electorado en la búsqueda del voto a favor.

Por eso, si aspira a construir un gobierno para los próximos dos años en Veracruz, es significativo su discurso político y sus decisiones de organización, reclutamiento de equipo y de compañeros de viaje.

Se da por descontado el reemplazo de la dirigencia estatal del PRI, es inminente que cambie al presidente del PRI estatal, que deje el cargo Alberto Silva, del equipo del gobernador Duarte y competidor al final de Yunes Landa; es el mínimo de terreno propio que obtiene el candidato; se menciona para el relevo a Amadeo Flores Espinoza.

Ya se verá quienes se integran a su equipo, la suma de los que hipotéticamente le ayudarían a ganar (o a perder), las corrientes y grupos locales que estén representados y especialmente la integración de los candidatos a diputados locales que harán campaña simultáneamente, éstos en los distritos y que posteriormente formarían parte del Poder Legislativo del Estado.

Lo más delicado para el candidato es la relación con el grupo gobernante. No forma parte de él, como se vio en la disputa por la candidatura, en la que Héctor Yunes, apoyado por el senador Pepe Yunes confrontaron y al final vencieron al gobernador Duarte y a su grupo; sin embargo hubo un pacto de unidad, intercedido por la cúpula central –la Presidencia y el PRI nacional- del que habrá que ver sus alcances.

El dilema de Héctor es el de como mantener la congruencia entre su discurso anticorrupción y sanción a los responsables, que propaló a lo largo de los meses en que buscaba la candidatura en el PRI, cuando rivalizó y tomada distancia del gobierno de Duarte, con las actuales circunstancias del pacto de unidad. Si ya recibió los consabidos apoyos para hacer campaña – y seguro para eso anda ahí Erick Lagos- también seguro que tratarán de pasarle la factura de la impunidad y la cuota electoral, que ya se sabe, son muchos del círculo cercano del gobernador los que se han apuntado y no pierden las ilusiones de ir por el fuero como diputados locales: Arturo Bermúdez, Gabriel Deantes, Juan Manuel del Castillo, Vicente Benítez y hasta el Eric Porres. Asumirá el lastre Héctor Yunes a cambio de los apoyos o se mantendrá en la posición anterior al pacto. Ya se verá. Con todo, el gobernador Duarte está un brete mayor. Al haber perdido la sucesión, le quedó el escenario malo y el peor; el malo es que gane Héctor, el peor ya se sabe, que gane suprimo Miguel Ángel.

De Ayotzinapa a Tierra Blanca.

En menos escala por el número de desaparecidos, en Guerrero fueron 43 los jóvenes normalistas levantados por las autoridades, y en Tierra Blanca cinco los capturados ilegalmente, sin que hasta ahora se les haya localizado; los dos episodios de vergüenza están igualados por la corrupción y brutalidad policiaca.

De manera similar, y el caso de Veracruz sin duda hecho más sensible por el precedente de Ayotzinapa en septiembre de 2014, se volvió un tema nacional de seguridad, derechos humanos e información. Ya se metió la PGR, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y hasta mandaron a la Policía Federal de élite, la gendarmería, comando que ya se hizo cargo de la seguridad en Tierra Blanca y participa en la búsqueda.

Hay varios detenidos, el grupo de los siete elementos de seguridad pública de Tierra Blanca, consignados ante un juez, y ayer se difundió la captura del líder de la plaza de Tierra Blanca en distribución de droga y secuestros. Qué raro que no lo hubieran capturado antes, y ayer se les puso de pechito para que tratarán de dar el golpe noticioso. Pero en lo fundamental es un fracaso del estado. Las condiciones de gobierno y funcionamiento corrupto de los cuerpos de seguridad permitieron la desaparición forzada de los cinco jóvenes levantados por la policía del estado en la carretera (hoy hace ya 15 días). Y no aparecen. Lo demás es blablablá.

Además del brote de descubrimientos de fosas clandestinas y tiraderos de cadáveres.

Moreira los hace felices.

Varios políticos veracruzanos que se angustiaron con la detención en España del ex gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, acusado de lavar dinero saqueado del erario público, respiraron tranquilos al saber de su liberación este viernes por debilidades de la imputación del fiscal anticorrupción.

Seguirán confiando en que allá sus versiones los estarán esperando.

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