+Columna de Eduardo Coronel Chiu, publicada en Diario AZ Xalapa y Veracruz.
Zona Centro
Eduardo Coronel Chiu - 2016-01-13
Para efectos prácticos quedaron superados los problemas que presentaba pactar una coalición electoral PAN-PRD en Veracruz; ahora que se ve como un hecho, lo relevante es ver si ambos partidos, declinantes en sus votaciones, tendrán la capacidad de atraer el competido y disperso voto opositor, constituir una fuerza ganadora que desplace por primera vez al PRI (en alianza con el PVEM de control del Gobierno del Estado.
Se descuenta el forcejeó y resistencia al interior del PRD nacional, sólo es anecdótico el conflicto y reconciliación del presidente del PRD, Agustín Basave, con la dirigencia de ese partido que le desautorizaba la política de alianza, pero se las aprobaron, al igual que las versiones de injerencia gubernamental para impedirlas. Lo que importa es ponderar como nuevo actor a la cual visión y examinar sus condiciones.
El anuncio de su con creación, aprovechando como un acto de propaganda, vaticina voluntarista un resultado triunfador que aún está lejos de construir; ya que se advierten diversos factores de la situación electoral que limitan sus oportunidades de éxito.
Entre estos, se pueden generar algunos: dejando de lado la ideología opuesta en sus proyectos políticos, la seudo izquierda, PRD y la derecha, PAN, que podría crear confusión entre sus seguidores y electorado, hay otros muy concretos; por ejemplo, el candidato que postularán al gobernador, el panista Miguel Ángel Yunes Linares, un personaje controvertido, etiquetado de corrupto y represor –no atractivo para la clientela de la izquierda del PRD; las debilidades electorales de los partidos asociados, perdedores en las precedentes elecciones, han quedado confinados a unos pocos distritos (Veracruz- Boca del Río, el PAN; Poza Rica del PRD), y ni aun sumando sus votaciones superan al PRI-PVEM, su enemigo a vencer. La escasez de incentivos de la elección para cohesionar a los liderazgos de ambos partidos, la pequeña bolsa de huesos, repartida la candidatura al gobernador y vendidas las expectativas de integración de gabinete para sólo dos años (inciertas) quedan solo 30 candidaturas a diputados y unos pocos plurinominales. Aparte de eso, hay un nuevo jugador en el escenario que le ha hecho un boquete a la franja opositora, Morena, como se sabe una escisión del PRD, que la pasada elección se colocó como tercera fuerza, con lo cual para comentar el voto anti PRI. Y ya en el duelo de estructuras de operación electoral, el PRI cuenta con la mayoría de los ayuntamientos –que esta vez no se renuevan y con ello también reduce la presión sobre la elección del gobernador-, Y por otro lado, a diferencia de las dos selecciones precedentes del gobernador, 2004 y 2010, en la que el PAN tuvo un resultado perdedor pero por escasa diferencia, un mayor rendimiento atribuible a que entonces eran Gobierno Federal y gozaban de beneficios clientelares –esta vez no recibiría aquellas extras que lo reforzaban-, pero ni así pudo llegar. En contra ahora tendrían que el PRI no sólo detenta el gobierno estatal, sino además el Federal.
Las debilidades del más fuerte
Pero cada elección es especial y nada está escrito aún. Ay ahora nuevas reglas nuevas autoridades, una mayor injerencia central en la organización del proceso electoral; el tiempo de campaña es más corto y por el lado de la competencia falta ver si el PRI sostiene la fortaleza electoral, dado que si observan claros signos de debilidad e incertidumbre. Este partido todavía no define su candidato, persiste el conflicto entre el grupo del Gobernador Javier Duarte y el de los senadores Yunes Landa y Zorrilla, no sólo por la candidatura a gobernador, sino por la adjudicación de las diputaciones; la unidad del partido es muy frágil, sobran aspirantes. Y por si no bastará el conflicto interno, el rechazo al grupo gobernante entre la población se generaliza. La administración del estado llega a su último año en condiciones de escasez y desprestigio sin precedentes. No ha podido superar la grave crisis financiera y falta del liquidez y solvencia, incumplimiento de obligaciones de pago y acumulado de deudas a proveedores y prestadores de servicios; hay una creciente percepción de enriquecimiento Y deshonestidad de los funcionarios públicos, que contrasta con la parálisis de obra pública, la caída de la actividad económica y la elevación de los niveles de pobreza y desempleo en el estado. Además de los reportes de violencia delincuencia en varios puntos del Estado, hechos que quieren taparse con estadísticas de reducción de incidencia delictiva.
Estos temas seguramente los explotará la oposición en campaña electoral. Se anticipa que el discurso opositor (Inclusive el de los rivales dentro del PRI) va por la sangre y el pellejo de los actuales. A ver cómo salen.
¿Qué pasó con Garrido?
A principios de este año, el secretario de gobierno, Flavino Ríos Alvarado, le tomó la protesta a Víctor Garrido, el ex diputado por Córdoba que fungía como su jefe de asesores, como director general de la Comisión Estatal de Agua de Veracruz (CAEV). Esa dependencia –del agua al agua- estaba acéfala tras la renuncia en diciembre pasado de Francisco Valencia, el Vinissimo para infiltrar al PRD, obstaculizar la alianza con el PAN y cerrarle el paso a Yunes Linares que ya había comprado al dirigente perredista Rogelio Franco.
La comunicación social del Gobierno del Estado difundió la nota de la solemne en que se consumo el nombramiento del nuevo titular de la CAEV.
Ahora resulta, sin ningún aviso, que hubo marcha atrás. Garrido fue barrido y devuelto a la sombra de Flavino en la Secretaría de Gobierno, pues Vinissimo hizo vale el acuerdo.
A salida, su segundo Heriberto Villarreal debía quedar como encargado, si se consulta el actual director de la CAEV así quedo. Ahora que se ve fracasada la misión destructiva en el PRD y quedó firme la coalición con el PAN en Veracruz, regresarán a Garrido o mantendrán el acuerdo con Valencia. Quedan pendientes también la justificación de 25 millones de pesos, detectados por el Orfis como daño patrimonial de la CAEV de Valencia por el ejercicio 2014. ¿De ahí salió para el PRD? Claro, y también para la banda.