+ Si bien hay un pacto de no agresión y se ha mantenido una aparente unidad, esta se mantiene frágil.
Zona Centro
REDACCIÓN - 2016-01-11
Mucho se ha comentado que ya falta poco para saber quién será el abanderado del PRI a la gubernatura de Veracruz; lo anterior ha causado mucha expectativa, son dos grupos muy definidos los que están en la pugna.
Se trata de la nueva generación que desde hace 12 años arribaron al gobierno estatal y la vieja guardia que lucha por mantenerse vigente y no dejarse desplazar.
Si bien hay un pacto de no agresión y se ha mantenido una aparente unidad, esta se mantiene frágil, y cualquier indicio de ataque se convierte en un escalofrío para cualquiera de los involucrados, quienes no quieren verse mal ante el presidente Enrique Peña Nieto --el primer priista del país-- y el dirigente nacional del tricolor, Manlio Fabio Beltrones.
¿La razón? Aunque estos grupos no se amen propiamente, saben que un ataque entre priistas sólo fortalece las aspiraciones de la oposición. Que los senadores no deben atacar al gobernador Javier Duarte de Ochoa y este, por su parte, debe calmar las ansias de sus contemporáneos.
Quizás para reafirmar lo anterior, vía Twitter (donde ha estado muy activo el gobernador en las últimas horas, hasta reportando notas rojas) el mandatario subió una copia del documento dirigido a Beltrones donde se comprometen a un "Acuerdo de Unidad por el futuro de Veracruz, que garantice que la unidad en la inclusión sea el compromiso que sellaremos apoyando el registro de un sólo aspirante".
Firman los aspirantes finales a la gubernatura: los senadores Pepe y Héctor Yunes (representantes de la vieja guardia) y Erick Lagos y Alberto Silva (contemporáneos de Duarte).