CIUDAD JUÁREZ: Demandan fin de la guerra contra el narco
En la explanada del Monumento, juarenses firman el acuerdo, que ahora será llevado a consulta nacional
Nacionales
- 2011-06-11
El fin inmediato de la estrategia de guerra, la desmilitarización de la Policía y el regreso del Ejército a los cuarteles exigieron anoche las organizaciones sociales y víctimas de la violencia de diversas partes del país, encabezadas por el poeta Javier Sicilia, a través de un documento denominado Pacto Nacional
Ciudadano elaborado en esta frontera a partir de 36 acuerdos.
Tras casi 12 horas de discusión, durante las que afloraron ríspidos jaloneos entre agrupaciones que llegaron del sur del país y las juarenses, Sicilia expresó que se logró sacar un “pacto apretado” pero pidió a todos que se sumaran a los acuerdos, con su firma y acciones.
El documento fue leído y firmado después de las 10 de la noche, al pie del Monumento a Benito Juárez, donde cientos de personas se concentraron para repudiar la violencia que se vive por el combate contra el narcotráfico, a la que ahí llamaron “una guerra contra el pueblo” porque ha costado la vida de 40 mil mexicanos.
Ciudadanos y organizaciones sociales suscribimos este Pacto, y lo lanzamos a una amplia consulta y nacional y su consecuente firma”, dijo Sicilia durante el evento que se prolongó por casi tres horas.
Otras de los compromisos asumidos, a través de nueve meses de trabajo, destaca también la exigencia de que se cancele la Iniciativa Mérida y cualquier proyecto de asesoría policiaco-militar auspiciado por Estados Unidos, como es el caso de la Academia de Policía ubicada en Puebla.
En este sentido, además se acordó como una acción de resistencia el no cruzar los puentes internacionales en la frontera norte del país, sincronizando día y hora semanalmente.
También se estableció pedir juicio político contra el presidente Felipe Calderón; Genaro García Luna, secretario federal de Seguridad Pública; Javier Lozano, secretario del Trabajo; y contra cualquier funcionario público que viole la ley y utilice el poder para su propio beneficio.
La lectura de este acuerdo fue el que más aplausos desencadenó entre los cientos de personas que se concentraron en plaza del monumento a Juárez, ubicada en avenida Vicente Guerreo y Constitución.
Desde temprana hora de la tarde, los ciudadanos empezaron a llegar con fotografías de parientes asesinados o cartulinas donde exigían justicia y no más muertes. Cerca de las 7 de la tarde ocupaban casi una cuarta parte de la plaza.
Ahí esperaron la lectura del documento por casi tres horas para conocer los acuerdos. Mientras compartían entre sí sus testimonios de dolor y daban lectura a poesías y hasta cantaron rap.
Hemos recorrido 3 mil 400 kilómetros hasta este monumento de Juárez, llegamos aquí para hacer un pacto ciudadano para salvar esta democracia y que autoridades cumplan lo que prometieron cuando llegaron al poder y ante Constitución, dijo Sicilia, quien arribó al lugar cerca de las 19:20 horas.
Ahí, montado en un templete improvisado sobre un cajón de un tráiler, el poeta y periodista advirtió que en este momento “no nos debemos soltar, debemos mantenernos unidos en esta fuerza ciudadana”.
Ahí también llamó a realizar acciones para recuperar las memorias de las víctimas de esta guerra que se vive en el país por el combate a la guerra: “vamos llenando las calles con el nombre de nuestros muertos para recordar a las autoridades el reclamo de justicia”.
Julián Lebaron, uno de los Chihuahuense que participó en el movimiento, dijo este es el primer escalón para construir una solución, a partir de este momento comienza la reconstrucción es una tarea gigantesca, “pero es alcanzable”.
Somos un movimiento que inicia, pero tenemos historia: nos hermana el dolor ligado a luchas de años. Nos estamos manifestando nacionalmente, hincando nuestras raíces en una gran diversidad de luchas locales: la lucha de las mujeres contra el feminicidio; la lucha de los jóvenes contra la violencia que les niega sus derechos, y aun atenta contra sus vidas, así como contra la criminalización de que son objeto por el hecho de ser jóvenes, se leyó como parte de este documento.
Este Movimiento es un proceso ciudadano de exigencia, de resistencia y de propuesta –no institucionalizado pero sí de enlace horizontal y diversificado–, en torno de la problemática específica de la violencia y de la militarización que hacen que la seguridad pública se desvíe en contra de la sociedad, y sobre todo de sus mujeres, de sus jóvenes y de sus más desprotegidos, se estableció.
“Frente al contexto de violencia que lastima a la Nación entera, nuestro Movimiento acuerda hoy, 10 de junio de 2011 –día que rememora la brutal represión que sufrieron aquellos jóvenes estudiantes hace 40 años– este
Pacto Nacional Ciudadano por la Paz con Justicia y Dignidad”, se lee en el documento.
Esto con el propósito de que víctimas y ciudadanos impulsen acciones estratégicas y programáticas que propicien mejores condiciones de denuncia, resistencia y procuración de justicia, así como la transformación de los actuales conceptos, modelos y estrategias militaristas dominantes, que sabemos equivocados y que nos han sido impuestos.
Sabemos que el papel histórico del Pacto rebasa las movilizaciones inmediatas que pueda generar o el número de organizaciones que estén participando.