Registro dactilar de amigo lleva a la detención de Jesús Radilla
Nacionales
- 2011-05-26
La huella digital que uno de los presuntos asesinos de Juan Francisco Sicilia dejó sobre un automóvil llevó a la captura de Julio de Jesús Radilla Hernández, identificado por la Policía Federal como uno de los jefes del Cártel del Pacífico Sur (CPS) en Morelos.
La huella de José Luis Luquín Delgado, presunto subordinado de Radilla y quien junto con él y otros miembros del CPS asesinaron a las siete personas, entre ellas a Juan Francisco Sicilia, hijo del poeta Javier Sicilia, permitió a la Policía Federal iniciar una investigación que concluyó ayer con la captura del propio Luquín, de Valentín Ortiz López y de Jesús Radilla Hernández, a quien la Secretaría de Seguridad Pública identifica con el alias de El Negro Radilla.
La prueba que fue hallada por la Policía Federal en el vehículo donde encontraron los siete cadáveres de las víctimas del multihomicidio fue enviada al sistema de Plataforma México, en donde se determinó que pertenecía a Luquín Delgado, quien presentaba en sus antecedentes un arresto anterior.
La ficha de identificación de Luquín permitió construir una red de vínculos en la que se determinó que él se encontraba al servicio de Radilla dentro del CPS y comenzar las labores de inteligencia para su detención.
La identificación de Luquín y el establecimiento de los vínculos con el CPS permitieron a la Policía Federal la captura de Radilla, quien es considerado por el gobierno federal como uno de los criminales más despiadados al servicio del heredero de la banda de los hermanos Beltrán Leyva, Héctor Beltrán Leyva.
A casi 60 días de los asesinatos y tras un enfrentamiento armado, Radilla Hernández y José Luis Luquín Delgado, así como Valentín Ortiz López, señalados como presuntos autores intelectuales y materiales del multihomicidio, fueron arrestados en Coatzacoalcos, Veracruz.
De acuerdo con la Policía Federal y la Procuraduría General de la República (PGR), de los 12 homicidas directos en este caso hasta el momento hay siete detenidos y uno muerto, y cuatro más —entre ellos dos agentes estatales de la policía— aún están prófugos; de éstos, Luis Cárdenas Palomino, jefe de la División Regional de la Policía Federal, prometió su captura.
La noche del 27 de marzo, cuando las siete víctimas fueron secuestradas por el grupo criminal de Radilla Hernández, estas personas se encontraban, según Cárdenas Palomino, “en lugar y momento equivocados”.
Según el jefe policiaco, el múltiple crimen no fue un enfrentamiento entre grupos rivales, sino que se derivó de un conflicto previo que tuvieron dos de las víctimas, los hermanos Julio César y Luis Antonio Jaimes, quienes sin saberlo se pelearon con un grupo de personas vinculadas al CPS tras salir del bar El Remedio el 17 de marzo.
Cárdenas Palomino confirmó que el móvil se debió al “incidente” entre los jóvenes amigos del hijo del poeta Sicilia y el grupo del CPS, quienes se hicieron pasar por policías y se llevaron a Juan Francisco Sicilia, Jaime Gabriel Alejo Cadena, los hermanos Julio César y Luis Antonio Jaimes, el tío de estos dos últimos Álvaro Jaimes Aguilar, un amigo, Jesús Chávez Vázquez, y una mujer que era su vecina, María del Socorro Estrada Hernández, tras detener los dos vehículos en los que viajaban.
Para la captura de Radilla Hernández resultó clave el arresto de Jesús Cárdenas Pérez y Arturo Galindo, quienes fueron detenidos el 1 de mayo por la Policía Federal. Ellos ubicaron con precisión la casa de seguridad que tras un cateo permitió recuperar evidencias como restos de la cinta canela con la que se asfixió a las siete personas, sangre de las víctimas y un tolete con el que se les golpeó.
Otro elemento clave en la investigación fue la detención de Víctor Manuel Valdés Arteaga, El Gordo Varilla, coordinador de los operadores del cártel en Morelos, quien había tenido comunicación constante con Radilla Hernández después del multihomicidio y permitió saber que el jefe del CPS se escondía en el sur de Veracruz, donde ayer en la madrugada fue ubicado con sus dos presuntos cómplices.
Luis Cárdenas Palomino dijo que con la detención de Radilla cayó una de las figuras más importantes del CPS en Morelos, por lo que las autoridades esperan que los altos niveles de violencia que sufre la entidad comiencen a bajar.