El flujo migratorio por el Sur de Veracruz se ha reducido hasta en un 80 por ciento debido a la escalada de violencia producto de secuestros y abusos por parte de la delicuencia organizada y al trazo de nuevas rutas para el paso de indocumentados, afirmó el padre Uriel Medina Romero, responsable del albergue “María Auxiliadora”.
El presbítero detalló que de manera diaria se recibían hasta 200 migrantes centroamericanos y desde principios de año sólo se han cuantificado alrededor de 40.
“Ya no es como antes. Han disminuido. Unos dicen que tiene otra línea allá por Oaxaca y que han abandonado esta de Coatzacoalcos y otra de las razones es también porque saben, se oye mucho de la violencia de México allá, entonces dejan de venir menos”, detalló.
Mencionó que por información de los migrantes, esta reducción de flojo migratorio se debe a que se han trazado nuevas rutas para el paso ilegal de indocumentados, la cual ahora pasa por el estados del Sureste mexicano, como Oaxaca, ante la necesidad de evadir a las bandas delictivas y autoridades de Migración.
Indicó que en los últimos días han recibido a tan sólo 10 centroamericanos en su mayoria golpeados, maltratados y abusados, así como en condiciones deplorables, principalmente en su salud, mismos que son auxiliados.
Medina Romero destacó que prácticamente todos los migrantes que se quedan el albergue afirman haber sido víctimas de robos, asaltos, secuestros y lesiones por las condiciones en que viajan en el ferrocarril, así como por intervenciones de bandas que operan en su contra.
Destacó que ahora los migrantes son ancianos, que bucan alimento y atenci{on médica, quienes no viejan para una mejor calidad de vida, sino huyen de la pobreza, piendiendo la caridad en otras naciones.
Ante esto el padre exhorto a la población de la región y del estado a responder de manera caritativa a las peticiones de los migrantes quienes circulan por las calles de las ciudades en busca de agua y alimento.
“El agua y el pan no se les niega a nadie, por eso hay que ayduarlos”, enfatizó.