Investigador de la Unach recibe premio Ingeniería Dubai 2010 por proyecto en zona indígena
Nacionales
- 2011-05-23
Una solución para vencer algunas de las llamadas “enfermedades de la pobreza” y que a la vez sirve para mejorar la calidad de vida de los indígenas fue el invento de Martín Dagoberto Mundo Molina. El investigador, quien el 18 de mayo pasado recibió el premio internacional de Ingeniería Dubai 2010, es ahora un ejemplo en Chiapas de que con ingenio se pueden mejorar las comunidades autóctonas.
En entrevista con EL UNIVERSAL, el también catedrático de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) asegura que los obstáculos para obtener agua en la entidad son la dispersión demográfica, los contrastes topográficos y la carencia de afluentes y vertederos, principalmente en la región Altos.
El reconocimiento que recibió Mundo Molina es otorgado anualmente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los Emiratos Árabes Unidos. Su proyecto se llama Transferencia de tecnologías apropiadas para la dotación, manejo, disposición de agua y cuidados al medio ambiente en comunidades indígenas, y con él compitieron a la par colegas de España, Brasil y otros países.
La tecnología creada por el investigador —un colector de agua en forma de un depósito bajo techo con respiradores, que sirve para evitar la fotosíntesis y la descomposición que puede almacenar el líquido por mucho tiempo— funciona desde hace 12 años en la comunidad Yalentay de San Cristóbal de las Casas.
El doctor en hidráulica explica que el colector de agua potable construido en aquella localidad contribuyó a desterrar las “enfermedades de la pobreza” y elevar la calidad de vida.
Afirma que esa innovación, que tuvo un costo de 800 mil pesos, ayudaría a resolver enfermedades endémicas de la pobreza, como el tracoma en algunos municipios autóctonos.
Una posible solución
Mundo dice que las dificultades técnicas y financieras para la introducción de agua en pueblos indígenas persisten a pesar de los avances tecnológicos.
“La alternativa es la captación de agua de lluvia y el aprovechamiento del líquido con sistemas techados y con filtros, que eviten la fotosíntesis y la descomposición”, indica el experto.
En Chiapas conviven más de 19 mil comunidades, integradas con menos de 500 habitantes, de las cuales 12 mil carecen de agua potable.
Mundo Molina expresa que en esas demarcaciones el líquido se obtiene con ollas colectoras, que son depósitos rudimentarios, construidos a ras de tierra, los cuales son contaminados por cadáveres de animales y heces fecales.
Ante esas dificultades y los altos costos de los sistemas convencionales, el investigador recalca que el modelo de Yalentay podría resolver la ancestral carencia de agua en la región.
La Unach desarrolla actualmente 139 proyectos de investigación vigentes en ciencias, tecnologías y humanidades.
El veredicto del premio de Ingeniería Dubai 2010 —que se entrega desde 1995— fue emitido por un jurado independiente de expertos internacionales en la materia y es resultado de la competencia entre cientos de proyectos de ingeniería hidráulica y medio ambiente.