COATZACOALCOS: Crean estudiantes cargador solar para celulares

Los estudiantes de la escuela Carlos A. Carrillo también diseñaron embarcación construida con pet a bajo costo

Zona Sur

COMUNICADO - 2012-06-06

En Coatzacoalcos, un grupo de jóvenes se convirtió en creador de un cargador solar para celulares y una balsa construida con botellas de pet. Ahora, los estudiantes buscan patentar sus inventos que son ciento por ciento ecológicos.

Se trata de cinco jóvenes inquietos, con una clara conciencia de protección ambiental, nativos de Coatzacoalcos, que estudian el sexto semestre de preparatoria y cuya vocación es la creación de tecnología, desarrollo de proyectos sustentables, a partir de estudios de química e ingeniería en energías renovables.

La directora del colegio Carlos A. Carrillo, Lizbeth Ruz Sastré, señaló que “los proyectos que ellos desarrollan han surgido para acreditar la asignatura de ecología en la escuela, pero son innovaciones que van más allá del ámbito escolar y tienen una potencial proyección social”.

De hecho, con sus proyectos participaron en la Olimpiada Ambiental y obtuvieron menciones importantes en el certamen y, aun más, pueden continuar desarrollándose para lograr la producción en serie, dada la naturaleza sustentable de sus propuestas que, además, satisfactores en lo ecológico, lo social y lo económico.

La construcción de una balsa con botellas de pet ha resultado exitosa en todos los espacios donde ha sido presentada. La abundancia de ese material, cuya biodegradación lleva 100 años, y su abundancia en el entorno les permitieron construir la pequeña embarcación.

Un total de 566 botellas de refresco de 600 mililitros, unidas con silicón, hilo de pescar tamsa y una cubierta reforzante de fibra de vidrio, les permitió construir una embarcación de dos metros 40 centímetros de largo y un metro veinte de ancho, aproximadamente, con espacio para dos personas sentadas.

“Al principio tuvimos problemas con el armado, hicimos tres prototipos y fracasamos en las pruebas, pero esto nos impulsó a seguir investigando el mejor ensamble de las botellas, porque al principio iba a ser un marco y lo íbamos a rellenar con las botellas, pero al probarlo en el mar, se fisuró y sobrevino el naufragio”, explica Ángel de Jesús Cardos Morales, uno de los estudiantes inventores.

Otro de los participantes, Jesús Octavio Jacobo Palma, abundó: “Los materiales no desprendieron lixiviados en el agua; es decir, el que no haya desprendimiento de ninguna sustancia del material nos indica que no hay contaminación. La balsa puede navegar en agua dulce, salada o salobre sin contaminarla”.

La construcción en serie de esta embarcación resultaría económica y permitiría dar solución a la necesidad de desplazamiento de los pescadores para realizar su actividad en el mar, ríos, lagos y lagunas, y su vida útil sería de dos años.

Otro de los proyectos desarrollados es un cargador de telefonía celular, que funciona con celdas solares. El dispositivo permite cargar dos equipos telefónicos simultáneamente en un lapso de dos horas. Dada su eficacia, bajo costo y contribución a la reducción de baterías desechables, ha despertado el interés en su producción en serie.

Dentro del grupo de jóvenes inventores, sobresale Silvia Eugenia Lugo Huerta, la única chica dentro del equipo, quien se prepara para estudiar Ingeniería en Energías Renovables. “La idea original era crear el panel para reducir el consumo de electricidad en la escuela, pero la idea emigró hacia el cargador de celulares”.

“Así iniciamos el diseño, a partir de la investigación, pero es apenas el inicio, porque pretendemos darle una forma más simple, pequeña, ergonómica, visualmente agradable y que sea un accesorio útil del teléfono”, explicó Silvia.

“Estamos viendo lo de la patente para poder hacer un plan de negocios en serio y que sea rentable para que los jóvenes puedan sufragar los gastos de nuevos proyectos en el futuro, siempre encaminados a satisfacer necesidades con un beneficio al ambiente” explica la directora, Lizbeth Ruz Sastré.

El profesor Moisés Ernesto Domínguez Trujillo comentó que “los chicos desarrollaron un proyecto de limpieza de playas a partir del tejido de una red hecha de cabello humano. Es un instrumento eficiente para esa tarea y ha sido tan novedoso que ese proyecto está dentro de una incubadora de negocios en el Instituto Tecnológico Superior de Monterrey”.

También refirió la existencia de piso ecológico para casas habitación, techos verdes y la producción de biodiesel a partir desechos de ganado vacuno y un sistema de construcción de paredes con residuos sólidos.

Durante su estancia en Xalapa, aseguraron que ven un amplio panorama para continuar investigando, creando y ofreciendo soluciones para la comunidad, siempre desde el punto de vista de protección ambiental, y destacaron el apoyo que han recibido tanto de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco).

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