COATZACOALCOS: Guaruras de AMLO golpean a simpatizantes y a periodistas
Los guaruras golpearon por igual a simpatizantes que a periodistas, luego el candidato habló del amor...
Zona Sur
Diario Presencia - 2012-03-31
Y llegó la fecha tan esperada.
La cita era a las cinco de la tarde, aunque por la mañana cuando se hizo la lista para las acreditaciones, se pidió a la prensa llegar “un poco antes para evitar problemas en el acceso”.
Hubo quienes aún sin conocer esta recomendación llegaron desde antes, la mayoría a bordo de los camiones que los trajeron directo desde sus pueblos en Las Choapas, las colonias de Coatzacoalcos, Moloacán, Tatahuicapan, el Valle de Uxpanapa, como decían los letreros colocados en los parabrisas.
Mucha gente morena, como el movimiento mismo de Andrés Manuel López Obrador, bajaba de prisa de los camiones y provocaba un mayor congestionamiento en la de por sí transitada Avenida Universidad Veracruzana.
En medio de claxonazos y una que otra mentada de madre, los automovilistas intentaban romper el cerco de gente que se dirigía al campo de béisbol anexo a la Unidad Deportiva “Rafael Hernández Ochoa”, cuya costosísima pista de tartán permaneció a salvo de los pies con tenis, huaraches y hasta descalzos que encaminaban decenas de cuerpos al encuentro con AMLOVE como le llaman en las redes sociales.
Para hacer menos difícil la espera, estaba el improvisado tianguis de MORENA, donde lo mismo se encontraban camisetas de 60 pesos –para hombre y mujer- que lapiceros de 30 y hasta sonrientes caricaturas de El Peje con la banda presidencial, figuras igualitas a las de la campaña pasada ¡Arriba el reciclaje!.
En el estrado distante de la entrada, un también reciclado Byron cantaba “Que no vendan la patria ladrones descarados…” guardando la playera roja que vistió con el Tío Fidel en el sexenio pasado, para portar la amarilla del Cambio Verdadero.
De entre la gente algunas postales: lo mismo unos hermosos ojos azules que destacaban en un rostro femenino aclarado por el vitiligo y con un largo cabello cano; que los malabares de cómo distribuir un bolillo a cachitos, con un engañito de jamón para engañar el hambre de cuatro chiquillos.
Lo mismo con tenis que con una pierna y dos muletas, la gente, en su mayoría ancianos y personas de la zona serrana, entraban al estadio de Béisbol, repitiendo el escenario que al mediodía se ocupó en Macuspana donde arrancó la campaña formal.
Un ocupado Ricardo Castelo se ocupaba de agilizar el tráfico convertido en improvisado agente vial dejando atrás sus tiempos de “Niño Consentido” del sindicato petrolero en Nanchital, mientras el grupo de choque se preparaba, azuzados por el calor de la tarde que moría, para el enfrentamiento con la gente que llegó armada… con cámaras fotográficas y de video, grabadoras, lapiceros y libretas.
De pronto, en una “troca grandota” -como dijo uno de los presentes- llegó AMLO y nomás bajarse, fue rodeado por sus gorilas vestidos de guaruras ¿O al revés? Quienes sin miramiento lanzaron codazos y limitaron el trabajo de la prensa.
En entrevista, apenas alcanzaría a decir:
“Esta gira inicia en Coatzacoalcos por la participación de la gente a la que hace falta hablarle acerca de la necesidad de trabajar juntos para que haya un verdadero cambio.
Hay mucha pobreza y desempleo, la gente no se beneficia de Pemex porque solo unos cuantos se quedan con la renta petrolera”.
Después todo sería descontrol, empujones y polvo, producto de la aridez del campo de béisbol improvisado como escenario político, que a pesar de sus medianas dimensiones y el recorte del terreno de juego con camiones y el estrado, no se pudo llenar.
A empujones, los guaru-gorilas hicieron lo posible por impedir que los reporteros subieran al estrado, del que después dirían que estaba muy débil, quizás tanto como el discurso de Rocío Nahle la candidata a diputada federal por Coatzacoalcos quien hablaría de un país bañado en sangre de víctimas y victimados, mientras los reporteros “caían” junto con sus equipos en el cumplimiento del deber y más de uno –incluyendo los perredistas- acabó cual fruta magullada y mentando madres al más puro estilo… tabasqueño.
Ante un auditorio cansado y sediento que evidenciaba notorios huecos tanto en las tribunas como en el terreno de juego, Nahle se autonombraría una “candidata de los corazones”, en plena onda amorosa del Peje y en sintonía con el lema de Todo lo que necesitas es amor que pareciera ser característico en la campaña de AMLO.
Llegó el turno al Peje, quien con su inconfundible Gallito en el pelo, vestido de una impecable guayabera blanca de lino, pantalón negro de vestir y zapatos negros de agujeta, pediría hacer una campaña desde abajo, desde las bases para pensar en las nuevas generaciones y dejarles un mejor país a los hijos y los nietos.
Quien dijo recorre todo el país para que no se apague la llama de la esperanza, comenzó la lista de compromisos, no sin antes pedir a la gente que haga su tarea, llevando cinco personas a votar, informando de lo que sucede a sus vecinos y amigos, además de cuidar las casillas el día de la elección y defender el voto para que no se repita lo del 2006, lo que fue muy del agrado de quienes no tienen su estructura al cien.
Para hacer la elección más sencilla, agrupó a los otros tres contendientes a la Presidencia de la República en un mismo grupo que representa el mismo régimen de corrupción y privilegios, mientras que el otro camino que él representa, es el del cambio verdadero, que busca cortar de tajo con la corrupción imperante.
Entonces comenzaron las promesas:
-Reactivar economía para crear empleo, pues la violencia es por cerrar la puerta a los jóvenes que no tuvieron oportunidad de trabajo o estudio
-Crear un millón 200 mil empleos al año.
-Combatir la pobreza y desigualdad en el país.
-Sacar de la pobreza extrema a 15 millones de mexicanos para que nunca se padezca de hambre, con el derecho de todos a la alimentación.
-Garantizar la tranquilidad y paz pública atendiendo las causas que originaron la violencia, pues no se puede apagar el fuego con la violencia ni enfrentar el mal con el mal, porque provoca más sufrimiento, dolor y desgracia.
-Garantizar una atmósfera nueva de progreso y bienestar que haya trabajo y educación para los jóvenes.
-No permitir la corrupción en instituciones de seguridad pública y de impartición de justicia, “barrer de arriba para abajo como las escaleras”.
-Construcción de cinco refinerías y dejar de vender petróleo crudo al extranjero para comprar 400 mil barriles diarios de gasolina, dando valor agregado a la materia prima, rescatando las plantas petroquímicas.
-Bajar el precio de gasolinas, diesel, gas y luz.
Ofreció al pueblo de Veracruz y México actuar con rectitud honestidad, procurar la justicia, con experiencia y, como en Macuspana, también ofreció su corazón, afirmando que “Nunca jamás voy a traicionar al pueblo de México”.
La tarde moría y el calor no disminuía, lo que provocó que al momento de que AMLO gritó “Vamos hacia adelante”, la gente empezara a salirse, quizás sin atender el llamado de apoyar a los demás candidatos.
Después de todo, ni siquiera esperaron a cantar el Himno Nacional para salir del estadio, dejando al Peje…con el bat al hombro.
Tras salir con el mismo “dispositivo de seguridad” en medio de empujones el Peje salió en su camionetota pues este sábado estará en Tlajomulco de Zùñiga Jalisco, en la arena VFG propiedad de Vicente Fernández y usada para espectáculos, luego estará en la tierra de las fresas Irapuato, Guanajuato, pero esa…. ya será otra jornada.