En la vida de Gaspar Gómez… Un negro 10 de Diciembre; a 10 años
*Secuestraron al regidor quinto Leovigildo Ciau Medida y lo señalan como autor.
*Antes de ser secuestrado el profesor dijo públicamente haber sido amenazado de muerte por el entonces alcalde
*En el marco del primer informe que rindió este 9 de diciembre Gaspar, ¿se acordará del profesor?
Zona Sur
- 2011-12-11
Este 9 de Diciembre, Gaspar Gómez Jiménez, rindió su primer informe de gobierno, pero aun ronda sobre él el fantasma del secuestro del profesor Leovigildo Ciau Medina, quien fungiera como regidor quinto en el período 2001-2004. ¿Seguirá en la mente del hoy alcalde?, ¿Será esta fecha importante en su vida?
10 años y aun nadie ha podido descifrar el misterio, José Leovigildo Ciau Medina, despareció de la faz de la tierra, un grupo de sujetos lo secuestraron; 10 de diciembre de 2001, año negro para Hueyapan de Ocampo y para Gaspar Gómez Jiménez, entonces alcalde quien había amenazado al entonces regidor quinto. Hoy nuevamente Gómez Jiménez es alcalde y coincidentemente Hueyapan de Ocampo vive el autoritarismo, el olvido, un trago amargo.
Hueyapan de Ocampo, vivía en el gobierno 2001-2004, autoritarismo, valemadrismo, prepotencia, Gaspar Gómez Jiménez, integrante de familia caciquil, tenía el poder municipal, mal gobernaba, hacía con los recursos del pueblo lo que él quería, manejaba todo como si fuera una empresa más de Juan Gómez Soto o de su familia.
Desde el inicio de las funciones de la comuna, hubo ruptura, ediles como Gustavo Gómez Molina, Raymundo Montalvo Ríos, Genaro Ríos Fararoni y José Leovigildo Ciau Medina, no estuvieron de acuerdo con los malos manejos de los recursos públicos, por eso, el 8 de agosto del 2001 los regidores enviaron un escrito al gobernador en el que advirtieron sobre actos de abuso de poder y amenazas de muerte que han sufrido de parte del Alcalde Gaspar Gómez Jiménez.
La situación era insostenible, sobre todo que la mayoría estaba en contra de Gómez Jiménez, quien solo contaba con el apoyo del síndico Juan Peña Sánchez y de un regidor.
Derivado de esto y de que en sesiones de cabildo los ánimos se caldearan y que incluso llegaran a las amenazas, a los gritos e insultos, los ediles deciden hacer frente al retrógrada alcalde.
Entre los ediles estaba el profesor José Leovigildo Ciau Medina, un hombre originario de la península de Yucatán, era director de la Escuela Primaria “Benito Juárez” en Juan Díaz Cobarruvias, y es precisamente en el trayecto hacia el plantel educativo, donde un grupo de personas no identificadas secuestraron al profesor, ese negro 10 de diciembre de 2001.
La noticia corrió como reguero de pólvora, la vox populli señalaba directamente a Gaspar Gómez, puesto que días antes públicamente, en una manifestación que encabezaron los ediles Genaro Ríos Fararoni, Gustavo Gómez Molina, Raymundo Montalvo Ríos y José Leovigildo Ciau Medina, este último dijo que el alcalde lo había amenazado de muerte.
La noticia causó conmoción, se dieron movilizaciones al por mayor, mientras que la agencia del ministerio público de San Andrés Tuxtla iniciaba la averiguación previa 1028/2001.
La PGJEV citó a declarar a todos los ediles, al propio Gaspar Gómez, de ahí surgieron varias versiones, los grupos antagónicos se señalaban mutuamente, pero la procuraduría encabezada por Pericles Namorado, tenía a un culpable, Gaspar Gómez Jiménez.
Por lo que pidió a la legislatura iniciar el proceso de desafuero, pero no prosperó los diputados alegaron que no estaba completo el expediente y una y otra vez regresaron el expediente y dieron inmunidad al alcalde.
Surgen otros señalados, presuntos delincuentes como Antonio Hernández Alarcón (a) “El Charro Negro” o “El Pedro Infante”, quien fue detenido en Villahermosa, Tabasco, por otros delitos.
De ahí se derivó la detención de la mamá del “charro negro”, familiares de este señalaron y denunciaron la arbitrariedad policiaca y siempre alegaron la inocencia de Antonio Hernández Alarcón.
Para el mes de Octubre del 2001, la Procuraduría de Justicia anuncia la detención en el municipio de Sayula de Alemán a José Luis Santos Venegas (a) José Luis Susunaga, y en Jáltipan a José Cruz (a) Cruz Acevedo Alfonso.
Los inculpados, al rendir su declaración ante el Ministerio Público Investigador de San Andrés Tuxtla, manifestaron que Ciau Medina fue asesinado el 10 de diciembre de 2001, inmediatamente después de que se le secuestró cuando salió de la escuela donde laboraba.
José Cruz señaló que dio muerte a Ciau Medina disparándole con una pistola calibre .38, y a continuación entregó el cadáver a Santos Venegas y a José Hernández Alarcón.
A su vez, Santos Venegas declaró que su participación consistió en recoger el cuerpo y conducirlo hasta el lugar donde José Hernández Alarcón se encargó, junto con otra persona, de enterrarlo.
El procurador Namorado Urrutia indicó que los detenidos declararon quiénes los contrataron y cuánto les pagaron por secuestrar y asesinar al regidor.
Los detenidos alegaron haber sido víctimas de tortura física y psicológica de los elementos policiacos y mediante un amparo federal lograron su libertad, saliendo del penal “Zamora”, donde estaban recluidos.
En diciembre del 2002, la PJEV envió a la legislatura del estado, el expediente y solicitó al congreso local iniciar el juicio de procedencia en contra de Gómez Jiménez.
Las investigaciones van para largo, termina el período de gobierno de Gómez Jiménez, y el asunto sigue empolvándose, nunca apareció el cuerpo de Leovigildo Ciau Medina, aunque se dijo que estaba en un predio en “Santa Catalina”, donde con maquinaria estuvieron cavando, pero nada encontraron, luego dijeron que en Las Choapas y nada.
10 años han pasado, todo parece haber quedado en el olvido, el expediente está ahí, donde se deteriora, donde se van todos los expedientes, que han dejado de ser importantes, mientras tanto aun con la sospecha encima, Gaspar Gómez Jiménez, sigue gozando de la libertad física, pero ¿gozará de la libertad emocional, a tan escabroso episodio que marcó su vida y la vida de los hueyapenses?
10 años han paso señores y todo está como inició este caso, enredado y sin pista alguna y del cuerpo, del cuerpo nada se sabe.
Hueyapan sigue sufriendo los embates del mal gobierno, ahora Gómez Jiménez, respaldado de su padrino político Antonio Benítez Lucho, sigue en la mira del pueblo y de su conciencia.