Antonio Aguirre, campesino lomabonitense radicado en la colonia Oaxaqueños Ilustres, murió en el interior del mercado Vicente Guerrero luego de que se atragantara con un pedazo de moronga, que degustaba después de comprar carne para llevar a su casa
Zona Sur
- 2011-10-14
Miércoles. Eran cerca de las 18:00 horas, Antonio caminaba tranquilo sobre el pasillo principal del mercado. Su destino era la carnicería “Rito”. Ahí, dijeron testigos, preguntó los precios de las carnes derivadas del cerdo, pues su fin era llevarse algunos gramos para comer en su hogar.
Se le notaba tranquilo y con unas copas –dos o tres, comentaron- ya que su semblante lo definía como un hombre tranquilo y bonachón.
Al momento de comprar lo que sería su último alimento -1/4 de moronga- bromeó con el despachador, a quien le dijo: “Aliviáname con un pedazo de fritada, pa´probarla y quitarme el antojo, cuya acción fue concedida por el despachador; sin embargo, tras dar el primer bocado pidió otro corte… “dame otro pa´l camino (…) a lo cual, generosamente, el vendedor accedió.
A los pocos segundos de comer el segundo bocado, Antonio comenzó a sentirse mal y con señas pidió agua, síntoma de que se estaba ahogando. Por ello, de inmediato testigos le brindaron el vital líquido, el cual bebió; sin embargo fue inútil pues no lograba despedir la carne que tenía en la garganta. Al ver esta situación, mercaderes se le acercaron y trataron ayudarlo, pero debido a lo nervioso que se encontraba les era casi imposible. Pasaron escasos cinco minutos y al lugar llegó la Policía, la cual nada pudo hacer para salvarle la vida. Antonio murió ante la mirada de los propios uniformados y decenas de testigos que rodeaban el escenario.
Al lado de su cuerpo quedó su machete y su bicicleta; eran sus herramientas de trabajo, mencionaron.
Esto, causó consternación entre la multitud, pues –comentaron- era una persona tranquila que a diario pasaba por ese pasillo.
Minutos más tarde, al lugar se presentó Rubén Mojica Flores, agente del ministerio público, quien dio fe del hecho y ordenó el traslado del cuerpo al anfiteatro municipal.
Cabe hacer mención, que al dejar el cuerpo en una de las planchas, del pantalón del hoy occiso salió una araña, conocida como “viuda negra”.
Será hoy, cuando se establezca la verdadera causa que originó la muerte de Antonio Aguirre, quien contara con la edad de 64 años y residiera en la calle José López Alavés #20 de la colonia Oaxaqueños Ilustres de esta ciudad.