Esta particular milpa desarrollada en Querétaro beneficia la salud
Nacionales
- 2011-09-26
Científicos de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) desarrollaron una nueva tecnología para convertir una planta de maíz en un sistema de cultivo con tecnología de punta y resistente a los cambios climáticos, a la escasez de agua e incluso, a las fluctuaciones del mercado.
La llamada milpa del siglo XXI es un sistema de policultivo que proporcionará alimentos orgánicos y saludables para consumo humano, libres de tóxicos y con un alto contenido de bio-activos que contribuyen con la salud humana debido a que se trata de productos sin pesticidas.
El policultivo es un tipo de agricultura que usa cosechas múltiples sobre una misma superficie, imita la diversidad de ecosistemas naturales de plantas herbáceas y evita las grandes cargas sobre el suelo agrícola de las cosechas únicas o monocultivo.
Apoyados en la biotecnología y la mecatrónica (ingeniería mecánica de precisión), los universitarios diseñaron un sistema de invernaderos en los que es posible cultivar jitomate, chile, maíz, frijol y amaranto en un espacio reducido y con condiciones controladas de temperatura, luz y humedad.
Solución a problemas alimenticios
El director del proyecto, el investigador Irineo Torres Pacheco, doctor en Ciencias y especialista en Biotecnología, aseguró que la intención de su equipo es aportar una solución a los problemas alimenticios del futuro.
El experto consideró que la humanidad está frente al cambio climático que incrementará la problemática de obtener una buena producción agrícola a cielo abierto. De por sí, indicó, el que se haga agricultura a cielo abierto origina que la producción esté expuesta a muchos problemas como granizadas o lluvias torrenciales”.
A esa situación, añadió, hay que agregar la necesidad de hacer más eficiente el uso del agua, que cada vez es más escasa, y del terreno, porque la mancha urbana está creciendo.
“En la medida en que esas condiciones se vuelven más impredecibles, más es la exigencia de proteger la producción agrícola”, afirmó.
Aprovechar energías renovables
La milpa del siglo XXI revolucionará el sistema de invernaderos, ya que está planeada para aprovechar todas las energías renovables, porque incluso el material de desecho que se genere en la unidad de producción rural, como hojas y tallos, será utilizada para generar bio-digestores, es decir, unidades productoras de gas metano, alternativa de los combustibles fósiles.
Torres Pacheco mencionó que más de 80% de las unidades de producción rural tienen ingresos decrecientes, lo que significa que tenderán a desaparecer con las consecuencias inherentes que se obtienen de mayor dependencia de nuestra alimentación. Sin embargo, dijo, podemos generar opciones factibles como este proyecto, en el que participan 22 personas entre docentes y estudiantes de licenciatura, especialidades y maestría de la Facultad de Ingeniería y de la de Química.
La investigación se realiza en invernaderos ubicados en el campus Amazcala de la UAQ, en el municipio del Marqués, a 25 kilómetros de la ciudad de Querétaro. Ahí, los científicos analizan las variables de los efectos de la radiación, el uso de dióxido de carbono, el efecto de inductores de metabolismo secundario y el efecto de la poda, entre otros.
Para lograr la transferencia de tecnología a los campesinos y agricultores, los universitarios planean un acercamiento con dependencias federales y estatales del ramo, así como con las organizaciones de agricultores.