“Enganchan” a centroamericanas para prostitución en Chiapas

Autoridades estatales y federales han aprehendido a 61 personas por el delito de trata y rescatado a 98 víctimas en el estado

Nacionales

- 2011-09-21

“Belinda”, de 17 años de edad, llegó a Chiapas desde la costa de Honduras enganchada por una banda de tratantes de personas que le prometió “mucha plata” y “trabajo seguro” en México. Cuando la menor cruzó la tercera frontera, se dio cuenta que el porvenir que le prometieron era mentira.

Quienes la conocieron a mediados de 2009 en la zona de tolerancia de Comitán, Chiapas, la recuerdan como casi una niña que acostumbraba a vestirse con jeans y blusas de estampados de mariposas, que se teñía el cabello de rubio y se maquillaba discretamente.

Su parecido a la cantante Belinda la llevó a adoptar ese seudónimo que le dio popularidad entre los parroquianos. Incluso, muchos jovencitos llegaron a enamorarse de la hondureña.

Manuel “N” cuenta que “Belinda”, aborrecía fichar en el bar donde laboraba desde entrada la noche hasta las primeras horas de la madrugada, pero lo más desagradable para ella, dice, era acostarse con los clientes, porque le provocaba “asco y llanto”.

“Yesy” es otra joven del departamento de Comayagua, Honduras, que llegó al municipio chiapaneco de Frontera Comalapa —donde hay un promedio de 400 bares restaurantes disfrazados de cantinas y seis prostíbulos— en el que laboran decenas de muchachas centroamericanas que fueron engañadas con percibir “jugosas ganancias”.

Con apenas 16 años de edad, “Yesy” fue obligada a fichar por más de dos años en una cantina disfrazada de hotel, ubicada a sólo 200 metros de la alcaldía de este lugar.

La ley para combatir, prevenir y sancionar la trata de personas en Chiapas, aprobada en 2009, no alcanzó a proteger a estas jovencitas, ya que fue dos años después que la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos Cometidos en Contra de Inmigrantes comenzó a aplicar operativos en Frontera Comalapa, puerta de entrada a México.

Después de que el director del Programa de trata de personas de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Emilio Mauz Ratz, revelara que una jovencita hondureña de 16 años de edad era violada por dos funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM), de la Subdelegación de Ciudad Cuauhtémoc, el Ministerio Público inició una investigación al respecto en ese lugar.

Así, “con más cantinas que escuelas”, el Ministerio Público rescató de Frontera Comalapa más de cinco jovencitas menores de edad, dos de ellas en la cabecera municipal y tres más en el ejido San Gregorio Chamic.

En el municipio han sido arrestados Mercedes Cisneros Cruz, Mamá Meché, y Ricardo Pinto López por el delito de trata de personas.

Según el Ministerio Público, Cisneros obligaba a prostituir a las jovencitas en los bares La Cava y Los Delfines. Por cada ficha, las muchachas cobraban 80 pesos, pero eran obligadas a entregar a Cisneros Cruz la mitad del dinero. Si eran requeridas por un parroquiano, los visitantes debían pagar 800 pesos.

En el bar El Titanic, que funcionaba en el ejido San Gregorio Chamic y que era propiedad de Pinto López, fueron rescatadas dos hondureñas y una mexicana en 2010. Por estos hechos, asentados en el expediente penal 114/2010, Pinto fue recluido en el penal de Motozintla. Un juez le impuso recientemente una pena de 27 años de prisión y una multa de 121 mil pesos.

Operativos

A dos años de la aprobación de la Ley para combatir, prevenir y sancionar la trata de personas, el procurador de Justicia de la entidad, Raciel López Salazar, informó que se han desarticulado 33 bandas delictivas dedicadas a la trata de personas en la modalidad de explotación sexual y laboral, lo que ha permitido el arresto de 61 delincuentes y el rescate de 98 víctimas. El 14 de septiembre fueron rescatadas cuatro hondureñas y detenidas tres personas por el delito de trata de personas.

Un ex funcionario del ayuntamiento local cuenta que el “boom” de los bares y prostíbulos en este lugar floreció entre 1991 y 2001, años en los que Jorge Luis Aguilar fue alcalde.

Fue durante esa década cuando aparecieron los primeros bares, restaurantes y prostíbulos en Frontera Comalapa. En ellos se obliga a jovencitas menores de edad de origen centroamericano a prostituirse.

Bares de funcionarios

El primer bar en contratar a menores de edad fue El Costeño, pero “ninguna autoridad se interesó en ayudar a las jovencitas. Nadie las ayudó aunque muchas de ellas anhelaban retornar a su patria, pero, al mismo tiempo, temían ser objeto de burlas a su regreso por no haber conseguido lo que les prometieron”, comenta el ex funcionario.

Pese a los operativos y arrestos en Frontera Comalapa, aún continúan “trabajando las mujeres en los bares, muchos propiedad de funcionarios locales que están en poder de prestanombres”, dice el ex servidor.

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