En medio de gritos, jalones y amenazas, los integrantes del Sindicato Único de Trabajadores Municipales de Coatzacoalcos (SUTMC), reclamaron a Jorge López Ríos, secretario general y al líder disidente, Gersaín Hidalgo Cruz -ambos protagonistas de este conflicto- sobre incumplimientos de beneficios labores para los sindicalizados.
Fue alrededor de las 10:00 horas cuando, Gersaín Hidalgo Cruz entró, sin previo aviso, a la oficina de la Secretaría general, en la cual López Ríos se encontraba reunido con algunos de sus seguidores y algunos medios de comunicación.
Sin tomar en cuenta de que Jorge López Ríos estaba sosteniendo una reunión con varios medios de comunicación, Gersaín se sentó a un costado, a esperar que el primero terminara con el encuentro.
Minutos antes quien se ostenta, sin presentar la resolución de su ratificación, López Ríos había informado que una bomba molotov fue lanzada contra las instalaciones del Sindicato Único de Trabajadores Municipales de Coatzacoalcos (SUTMC), misma que “no logró cometido, dañar las instalaciones de esta agrupación”.
“Una bomba molotov cayó en el patio de aquí a lado, con toda la intensión de querer perjudicar las instalaciones del sindicato que es propiedad de más de mil trabajadores”, expresó.
Dijo que a menos de 10 horas de haber retomado las instalaciones, el líder sindical dijo que este ataque fallido se registró a las 12:30 horas de este jueves, objeto explosivo, a la cual describió como “una botella con gasolina y lumbre”, que fue lanzado por sujetos desconocidos, la cual no cayó en el patio del SUTMC, mismo que estalló en el domicilio vecino causando daños menores.
En aparente tranquilidad, ya que aún no se encontraba su detractor presente, sentenció que para evitar más agresiones y posibles daños a las instalaciones se reforzaran medidas de seguridad y al mismo tiempo ofrecer protección a los que ahí laboran.
“Estamos conscientes de que esa bomba no iba para la vecina, iba con dirección a los vehículos que son propiedad del sindicato”, recalcó.
Ante esto López Ríos dijo que los hechos fueron denunciados por la afectada ante el ministerio público, por lo que la sede sindical seguirá operando de manera normal y con quienes quieran hacerlo.
Pese al atentado, el secretario del señaló que el sindicato debe trabajar de manera normal ya que el próximo año se tendrá que realizar la revisión contractual del Contrato Colectivo de Trabajo.
“No podemos para el progreso de los trabajadores por beneficios personales de unos cuantos, que integran el grupo disidente. Tenemos que trabajar”, acotó.
Refirió que una de las ventajas que tiene la directiva que el preside, cuenta con el apoyo de la mayoría, tal como la presidencia del comité de vigilancia, quien dará fe de los hechos que acontecieron, tales como la bomba molotov.
“Este problema laboral ya se está tomando como un problema social, en donde tiene que intervenir las autoridades, quienes tienen toda la facultad, quienes tendrán la facultad de buscar a los responsables de estos sucesos”, acotó.
Se dijo ser trabajador de muchos años y no están acostumbrados ha hacer estos actos ilícitos, pero si “estos trabajadores vienen a agitar y por ellos nos van a calificar como alborotadores, que tome la postura la honorable asamblea y las autoridades correspondientes”, sentenció.
"El secretario general es un mentiroso y un rata y lo vuelvo a ratificar”: Gersaín.
Al término de estas declaraciones, el líder de la disidencia, Gersaín Hidalgo Cruz, arribó a las oficinas acompañado por alrededor de 20 trabajadores, mismos que se introdujeron a la oficina y otros más se quedaron en la recepción.
Al ser abordado por los medios de comunicación el aún representante del SUTMC, por toma de nota del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, -sentado a dos metros de López Ríos- rechazó haber robado documentos y mobiliario de esas oficinas, acusaciones que el Secretario General había vertido sobre él.
“Mi presencia obedece a que el secretario General sigue siendo un mentiroso y un rata y lo vuelvo a ratificar”, recalcó mirando a los ojos a quien se ostenta de ser líder de los sindicalizados.
Agregó que existe una instrucción del Tribunal - de Conciliación y Arbitraje- de que su grupo cuenta con una toma de nota, por lo que dará cumplimiento hasta el 2012 y se mantendrá en su postura de terminar su mandato como representante interino ante la destitución de López Ríos.
Reiteró que a él no le interesa tener en su poder las cuotas sindicales, sino que pugnará por el contrato y es por lo que luchará.
“Si el Señor, quien dice ante la prensa que, quiere hacer un acuerdos, hoy lo invito a que firmemos la asamblea y que está decida el próximo martes y si todos los directivos se tiene que ir el martes, con mucho gusto lo podemos hacer para no afectar a la clase trabajadora”, exclamó.
Continuo su defensa al afirmar que durante el tiempo que permaneció al frente de esta agrupación “no me he robado papeles, como él se robó todos los nombramientos de los trabajadores y como le robó la canasta básica a todos los fijos.
Una vez dada su postura, dijo que no se movería hasta que se llegara a un acuerdo en donde se tendrá que quedar plasmadas cuales serán las 4 firmas representantes del Sindicato, para no paralizar las actividades administrativas de los trabajadores, así como la firma de la circular y convocar a la asamblea para el próximo martes, en la cual los sindicalizados decidirán quien representará al gremio.
Tras dichas declaraciones, llegó un periodo de 45 minutos de discusión y exigencias e intercambio de amenazas por parte de los trabajadores de ambos bandos, situación que se dio ante la mirada atónita de los dos líderes.
Después de los dimes y diretes de ambas partes acordaron nombrar un comisión encabezada por ambos líderes, al igual que 4 trabajadores con quienes firmaron tales acuerdos, hechos que ocurrieron a puerta serrada en la Secretaría General.
En tanto estos llegaban a un acuerdo, la voz de la clase trabajadora se preguntaba que va a pasar con la revisión contractual, los salarios no pagados, los nombramientos suspendidos, con la canasta básica perdida y con el aumento de salarios que algunos de los directivos de ambos grupos se hicieron, a quienes señalaron de ganar hasta mil pesos diarios.