“Levantan” a doctor y a un hijo de comerciante en Minatitlán
No hay denuncia ante el MP pero reportes extraoficiales lo confirman
Zona Sur
Guillermo Gutiérrez Arias - 2011-09-01
Siguen los “levantones” en la zona sur, aunque no hay denuncias oficialmente ante las autoridades ministeriales, los informes extraoficiales así lo confirman. En las últimas horas se llevaron al hijo del comerciante en equipo de refrigeración y ferretería, de apellido Cupil.
De acuerdo a los datos recabados, se suscitaron el día de ayer, cuando sujetos armados a bordo de camionetas con cristales polarizados, llegaron a la negociación que se ubica en la colonia Hidalgo y por la fuerza, apuntando a los empleados se llevaron al joven Cupil.
Las personas cercanas a la negociación nada pudieron hacer, ya que los sujetos estaban fuertemente armados y huyeron con rumbo desconocido. Las autoridades ministeriales dicen desconocer los hechos, ya que no hay denuncia formal al respecto.
De igual manera, el pasado domingo en la población de Oteapan, sujetos fuertemente armados, se llevaron mediante la fuerza y golpeando severamente al doctor Chávez, propietario de una farmacia en el lugar.
Comentan de manera los pobladores, que aunque la casa cuenta con medidas de seguridad, de nada sirvieron para que los delincuentes llegaran hasta la puerta, tocaran y a jalones, lo subieron a una camioneta de color oscuro con cristales polarizados.
Entre los mismos doctor de Minatitlán es un secreto a voces el gran temor que existe entre ellos, ya que luego del crimen de la doctor Ydalia, los delincuentes se han llevado a varios galenos, a los que les han sacado fuertes cantidades de dinero para ser devueltos con vida a sus familiares.
Un doctor de la colonia Díaz Ordaz que fue levantado la semana pasada y que para poder obtener su libertad, tuvo que pagar una fuerte suma de dinero, ya se fue de la zona ante las amenazas y la golpiza que recibió de los delincuentes.
Son muchos los miembros de la sociedad, profesionistas, comerciantes, empresarios y ciudadanos en general, que viven con la psicosis de los levantones y extorsiones de las que han sido objeto, pero por temor a sus vidas, no han interpuesto denuncias ante la autoridad. Los antros, están a la quiebra y otros han cerrado ante la falta de clientes, por la psicosis que se vive.