La Procuraduría estatal hizo un llamado a las bandas de la delincuencia a establecer códigos de respeto para disminuir la violencia en la entidad.
Nacionales
- 2011-08-22
El procurador de justicia, Alberto López Rosas pidió que los grupos del crimen organizado que se disputan el control de las principales ciudades del estado establezcan una tregua y que respeten los códigos mínimos de conducta, para bajar el nivel de violencia registrada en los últimos días.
“Yo esperaría una tregua, porque nadie tiene derecho a poner en riesgo la tranquilidad de una sociedad. Nadie tiene derecho a hacer prevalecer sus negocios, más cuando son ilícitos, a costa de una sociedad que tiene el afán de trabajar y de esforzarse por sacar adelante a su familia”.
El fiscal guerrerense aprovechó para aclarar que el presunto narcotraficante, Víctor Aguirre no es familiar del gobernador Ángel Aguirre Rivero y que en consecuencia, los grupos criminales son atacados por igual.
“No hay ningún vínculo sanguíneo, por afinidad o político con este personaje, lo digo con claridad y determinación, no hay ninguna relación”, aseveró.
Con ello, manifestó que los grupos delictivos que operan en el estado son atacados por igual, rechazando que se apoye a unos y combata a otros.
López Rosas recordó que hasta hace unos meses se decía que el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Acapulco era controlado por un grupo delictivo, pero la autoridad asumió el manejo del mismo y desmanteló la red de intereses creados entre los reos.
“Tenemos en investigación a todos los grupos delictivos, no importando a que cártel puedan pertenecer, lo que queremos es devolver la tranquilidad a todos los municipios del estado”.
Indicó que por esa razón se está empeñado en continuar realizando investigaciones bajo la coordinación con los otros niveles de gobierno, para perseguir al delito y al delincuente, con la misión de regresar la tranquilidad al puerto.
-¿Para quién es el llamado a la tregua? Se preguntó al fiscal, obteniendo una respuesta inmediata.
“Para todos los que han generado esa inquietud en las principales ciudades del estado de Guerrero, creo que no tienen derecho a poner en riesgo la vida de una sociedad ni su productividad en aras de sus acciones, por eso, nosotros vamos a seguir en el cumplimiento de nuestro deber”.
Agregó; “Es lamentable que ellos muchas veces sin ningún recato, no obstante que pagan los rescates, terminan asesinándolos”.
En un claro reproche enfatizó: “Aún en la delincuencia deben respetarse ciertos códigos que hoy están completamente desbordados por parte de ellos”.
Custodiado por una veintena de elementos de la Policía Investigadora Ministerial (PIM), el procurador aclaró que el llamado a la tregua no implica la detención de los trabajos de la dependencia a su cargo, en el entendido que el gobierno no puede dejar de actuar.
“No podemos detener nuestras investigaciones, ni dejar de llegar hacia quienes han cometido esa serie de ilícitos, el exhorto de la tregua va hacia esas bandas que están acabando con la tranquilidad en muchas ciudades y municipios”.
Abundó: “La tregua está en respetar la vida de una ciudad, de una población. Que no mantengan esa conducta que afecta la vida productiva de toda una comunidad”.
Insistió en que la PGJE seguirá trabajando en el desahogo de las investigaciones que ha iniciado a partir de la comisión de diferentes hechos delictuosos, bajo el interés de que la tranquilidad regrese cuanto antes.