COSOLAPA: Despejan vendedores la avenida Benito Juárez

Una calle que cuenta su historia

Zona Sur

- 2011-08-18

La avenida “Benito Juárez” libre de puestos y manteados, los comerciantes establecidos felices de que a sus negocios les lleguen directamente la luz del sol al aplicarse el acuerdo de que los días jueves se retiren los manteados y liberen banquetas.



La avenida “Benito Juárez” inicia del crucero del ferrocarril hasta la frontera con Veracruz que es la calle Jiquilpan o para mayor referencia hasta la “Michoacana” hoy rebautizada como Súper Torres. La avenida se prolonga por lado Veracruz, pero con el nombre de calle “Guadalupe Victoria” y termina frente al ingenio Constancia del municipio de Tezonapa.



En realidad así se le bautizó pero era un tramo del Camino Real entre pequeños asentamientos indígenas entre lo que hoy es Tetela, Acatlán Cosolapa y sierra de Zongolica, posteriormente cuando Cosolapa se convirtió en Municipio Libre se le impuso el nombre de “Anastasio García Toledo” en agradecimiento al gobernador que los independizó del municipio de Acatlán.



Por razones que se desconocen, se rebautizó como avenida “Benito Juárez”.



Esta avenida fue la primera transitable en épocas de lluvias ya que los primeros gobiernos del municipio libre la empedraron paulatinamente.



Pero desde sus inicios el comercio floreció tanto que cuando don Pablo Bertschinger compró el rancho ya tenía tienda, para su mala visión y escasa tolerancia no soportó a los borrachos y la rentó, treinta años después concluía que se había equivocado y en lugar de la agricultura y la ganadería, se tenía más éxito con el comercio.



En los años venideros se establecieron varias familias Sirio Libaneses como los Sarur, Alle, Mafuz y la mayoría optó por el comercio y vivieron épocas de prosperidad.



La incipiente Unión de Permisionarios de El Palmar ubicaron su terminal en la calle junto al Hotel García, propiedad de españoles que además tenía almacén de compra de café y otros granos aparte de tienda de abarrotes y cantina que les permitió acumular un importante capital.



También los primeros cines se establecieron sobre la avenida “Benito Juárez”; El Reforma”, “Encanto” y finalmente “Cinema Cosolapa” que dejó de proyectar películas en los primeros años de los noventa.



Hubo hasta un café de Chinos y no se diga la tradicional botica La Japonesa del doctor Mitsuo Takahasi, cuyos descendientes la siguen atendiendo.



Aún se recuerda la carnicería de Manuel Hernández o “La Miniatura” de Enrique Gutiérrez que ofrecía ultramarinos y la primera expendedora de tortillas de máquina propiedad de Hipólito López Alvizar mejor conocido como “El Aguacate”.



Imposible pasar desapercibido al doctor Carlos Luís Fuentes quien compró la casona de madera de dos pisos, misma que fue propiedad de Leopoldo Gómez uno de los primeros empresario cosolapeños que formó arte de la Cámara de Comercio de Cosolapa.



Otro negocio que es referente obligado de la historia son los billares La Frontera y el Chocomilk, propiedad de Manuel Morán, ambos eran puntos de reunión de gente de bien y mal, profesores y montañeses rudos, de rancheros ricos y parias.



La tienda la Michoacana que vendía de todo, al menudeo y al mayoreo, era un cuerno de la abundancia, su propietario don Guadalupe Alcántara, originario de Michoacán que no necesito saber leer y escribir para amasar la mayor fortuna personal que hasta hoy nadie lo ha igualado. Hermanastro del general Lázaro Cárdenas de quien obtuvo un abrazo de reconocimiento de sangre y el respaldo del apellido para evitar elpago excesivo de impuestos y ser expropiado en el fervor agrarista.



Otra institución que se recuerda con ardor es la escuelita de “Doña Leonor”, digo con ardor porque fue época que la disciplina en enseñaba con una vara que silbaba en el aire y rasgaba o levantaba verdugones en la piel del chamaco.



También los servicios de Hacienda Federal, la caseta telefónica y correos estaba sobre la avenida Benito Juárez, también había muchas cantinas, la de mayor categoría era El Quinto Patio; para los novios de manita sudada la nevería “Mirna”.



Muchos o la mayoría de estos negocios tuvieron su esplendor y luego como cualquier ser vivo, vino la decadencia y luego el cierre, todavía hoy somos testigos de la desaparición de “Casa Sarur” como tienda de abarrotes. La Botica La Reforma al reducirse en un estanquillo.

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